La enfermiza convivencia entre ñoños y ñeros termina por explotar. El resultado final es la destrucción total de muebles, bienes y provisiones. Además, ¡sí hay heredero!
La enfermiza convivencia entre ñoños y ñeros termina por explotar. El resultado final es la destrucción total de muebles, bienes y provisiones. Además, ¡sí hay heredero!