Chucky está de regreso en una nueva versión de El muñeco diabólico

Orion Pictures

Reseña de "El muñeco diabólico": lo bueno y malo de la nueva película de Chucky

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Este fin de semana se estrena la nueva versión de Chucky y aquí te decimos si es mejor que la saga de los 80

Chucky se ha convertido en un ícono del cine de terror y ante una disputa entre el creador de este personaje con los estudios que la lanzaron en los 80, se decidió darle la vuelta y rehacer al muñeco muy distinto al que conocíamos.

¿De qué trata?

Tras mudarse a una nueva ciudad, Karen, una cariñosa madre (Audrey Plaza) le obsequia de cumpleaños a su hijo Andy (Gabriel Bateman) un muñeco de juguete de la línea Buddi, un juguete de última tecnología creado por la corporación Kaslan. Desafortunadamente, ella no está consciente de la naturaleza siniestra del muñeco al que se nombra “Chucky”, quien defenderá a su nuevo amigo hasta la muerte.

Lo bueno

La voz de Mark Hamill (Star Wars) es quien pone la voz a “Chucky” y lo hace de manera espléndida, al conjugar un tono dulce y a la vez aterrador. Vale la pena verlo en inglés.

El nuevo giro que se le da a la historia enfocada a la tecnología y no al ocultismo como en la original, refresca la trama.

La excelente química entre Audrey Plaza y Gabriel Bateman como Karen y Andy, respectivamente. Se nota esa complicidad que debe existir entre madre e hijo.

El humor negro que maneja la película a lo largo de sus 90 minutos es superior que, incluso, las mismas escenas de terror que pueda presentar.

La referencia que hace a otras cintas como Terminator o Robocop son de los mejor.

Las escenas sangrientas o gore están bien ejecutadas, dignas de un personaje de terror como lo es Chucky.


Lo malo

El diseño del muñeco es horrible. De hecho, hay escenas que luce diferente. ¿Quién compraría algo así para un niño?

El origen de la maldad de este nuevo Chucky es bastante absurdo, parece sacado de un capítulo de Los Simpson.

Aunque tiene un arranque muy bueno, a mitad de la película se vuelve predecible y sabes lo que vendrá.

Hay momentos que se nota el bajo presupuesto con el que fue realizado (10 millones de dólares), sobre todo en las escenas de más intensidad.

Es clara la inexperiencia en la dirección de Lars Klevberg.

El guion tiene errores de lógica al presentar algunos momentos en la trama sin sentido.

Conclusión

El muñeco diabólico es mejor de lo que nos esperábamos al ser una película bastante entretenida y en la que cumple su función de pasar un rato agradable. No es una película de terror como tal ya que, aunque cuenta con algunos sustos, se inclina más al humor negro. Tampoco es superior o iguala a la versión de los 80 ya que simplemente es diferente.