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Lupita D’Alessio cuenta qué piensa de sus primeras frustraciones: “no logro hacer feliz a mi papá”

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La bioserie ‘Hoy voy a cambiar’ se retransmite por Las Estrellas en el horario estelar de las 9:30 p.m.

Lupita D’Alessio abrió su corazón para llevar al público a los lugares más entrañables, pero también a los momentos más oscuros de su vida a través de su bioserie Hoy voy a cambiar, que se retransmite por Las Estrellas.

En el primer episodio titulado: Yo no quería cantar, la intérprete de ‘Acaríciame’ narró que existieron dos situaciones en su vida que se vieron frustradas desde muy temprana edad, la primera de ellas fue cuando quería ser bailarina de ballet profesional.

Para lograr este primer sueño, la pequeña de nueve años tomó muy en serio sus clases durante tres años, logrando obtener una beca para estudiar en Nueva York.

Sin embargo, a pesar de tener todo para seguir adelante, el padre de Lupita truncó este objetivo y así lo narró la cantante de viva voz.

“Me sentí frustrada, me sentí mal porque dije: ‘3 años sin faltar a mi clase, con pasión porque me encanta el ballet’ y bueno, se frustró ese sueño, un primer sueño fallido, entonces me fui a llorar y colgué las zapatillas”, recordó.

Con el paso del tiempo y con la vida nómada que tenía su familia en ese entonces viajando a diferentes puntos de la República Mexicana, la niña se olvidó de ser bailarina, pero una vez instalada en Guadalajara, conocería una nueva pasión, la natación.

En la bioserie, D’Alessio recordó que a finales de la década de 1960 se sentía inspirada por el nadador olímpico Mark Spitz, quien en 1968 ganó dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos que se realizaron en México.

Motivada por ser una mujer competitiva, una vez más decidió ir a sus entrenamientos con mucho fervor a las 5 a.m., para ser la mejor, y así fue, porque logró coronarse como la campeona del club al que iba y del estado de Jalisco en la categoría juvenil.

Una vez más, el futuro de Lupita se veía prometedor, ahora en el campo del deporte y el próximo objetivo era representar a nuestro país en una competencia internacional.

Fue así, como Lupita D’Alessio recibió la invitación del Comité Olímpico Mexicano para llevar el nombre de México en alto en la categoría de nado mariposa, pero una vez más, su sueño sería frustrado por su padre.

“Me metieron dentro del equipo nacional y yo dije: ‘yes’ (Sí), pero como la carta anterior, nada más vi pasar el uniforme de la selección, mi papá dijo: ‘mi hija no va a ser Mark Spitz, no va a ser una más’. Entonces dije: ‘no puede ser, otro sueño tirado, fallido, cómo fue frustrante para mí, o sea, no lograba hacer feliz a mi papá, no se siente orgulloso por nada”, aseveró Lupita una vez más en la bioserie en la que narra sus experiencias.

Mientras tanto, Mark Spitz, su ídolo de ese momento, lograría sorprender al mundo en los Juegos Olímpicos de Múnich, Alemania, donde obtuvo siete medallas de oro en 1972.

Continúa desentrañando la vida de Lupita D’Alessio a través de su bioserie Hoy voy a cambiar, que se transmite de lunes a viernes por Las Estrellas a las 9:30 p.m.