Cuatro inspiradoras razones por las que Selena Quintanilla sigue fascinándonos

facebook

twitter

whatsapp

Email

A 24 años de su muerte, en su libro 'Selenidad', la profesora Deborah Paredez desentraña por qué seguimos siendo unos devotos de Selena.

Muchos bailan la música de Selena Quintanilla aunque no hubieran nacido cuando ella era una estrella en el escenario. Famosas que no son latinas como las Kardashian se ponen camisetas con su nombre, se disfrazan de ella y alardean es su inspiración. Compañías famosas de maquillaje sacan lineas internacionales con su estilo y, fuera de todo pronóstico, su labial rojo intenso se ha vuelto una marca que muchas quieren replicar.

Selena Quintanilla ha logrado trascender quizás más que cualquier figura latina. Su relevancia va más allá del sabor de sus líricas, por eso, de la mano de Deborah Paredez, una experta, quien ha escrito libros e informes sobre el fenómeno que la 'Reina del Tex-Mex' ha representado por décadas, te explicamos por qué seguimos siendo tan devotos de Selena:

1. Fue inspiración en momentos de políticas duras

Eran los primeros años de los noventa. En Estados Unidos se firmaban importantes reformas migratorias. Era el momento en el que aparecía con fuerza la idea de que los latinos se convertirían en la mayor y más poderosa minoría en Estados Unidos y en ese mismo instante de incertidumbre política, de mayor represión y de un mayor control sobre la identidad latina en el país del norte, Selena Quintanilla se convirtió en un fenómeno de proporciones insospechadas. Su música estaba en todos lados.

“Selena era una tejana, hablaba inglés y español, sabía mover las caderas, pero podía bailar como Janet Jackson. Pero a pesar de ser tejana, ella y su música podían representar y ser incluidas en todas las preocupaciones y los duelos que tenían en su día a día los hispanos en Estados Unidos. Era la primera persona como ellos que veían ascender a la fama. Ella se convirtió así en inspiración y fuente de orgullo en un momento político que para los latinos fue muy particular y amenazante”, le dijo la profesora Deborah Paredez , autora del libro ‘Selenidad’ a Las Estrellas.

Oír a Selena en la radio era tener la certeza de que nada podía estar tan mal para los latinos, al fin y al cabo, alguien como ellos estaba conquistando el mundo.

2. Selena murió antes de que ser una diva del pop se convirtiera en una fórmula

Selena Quintanilla murió el 31 de marzo de 1995. Tenía 23 años. Al morir joven hizo que su memoria y su legado siempre permanecieran jóvenes. No importa que hayan pasado 24 años de su asesinato, su memoria sigue rozagante, ligera, jovial. Nada en ella, ni en su música envejece. Esa, quizás, sea una de las razones para que, incluso ahora, miles de jóvenes sean seguidores de su legado a pesar de que ni siquiera hayan nacido cuando ella cantaba en el escenario.

“Ella, en particular, murió justo antes de que la idea de diva del pop que podía hacer mucho más que cantar y que podía ser toda una marca como lo es hoy Beyoncé se convirtiera en una fórmula. Selena tenía marca de ropa propia, cuando al pop todavía eso de vender perfumes de las famosas todavía ni se le ocurría. La gente la asocia a ella con una alta idea de autenticidad. Alguien que estaba comprometida con su estilo de vida y que era capaz de traducir ese estilo de vida en cosas como la ropa o el maquillaje, no por seguir una fórmula de éxito, ni por recomendación de algún mándager, sino porque ella era todo eso: su música, su ropa, sus labios rojos”, explica Paredez quien por años ha estudiado el fenómeno de Selena Quintanilla.

3. Conquistó incluso a los jóvenes que no eran latinos

Muchas comunidades no hispanas no estaban, ni estuvieron interesadas en el fenómeno de Selena. Con el tiempo, sin embargo, muchas jovencitas, sin importar su raza y muchas personas de la comunidad LGBT encontraron en ella un ícono al que seguir. No por su ritmo o sus letras sino por esa independencia económica que había conseguido a tan temprana edad, por esa libertad de estilo, casi de tono rebelde con lo establecido, que ella abrazó sin importar qué dijera el mundo.

Sus labios rojos estridentes y el hecho de que nadie pudiera domar su manera de vestirse, que nadie pudiera intimidar su cuerpo al momento de bailar, se fueron convirtiendo en el tiempo en un verdadero modelo a seguir para los jóvenes en el mundo, que la celebran cada vez que se visten o se maquillan, cantan o bailan como ella.

4. Selena no tuvo pena: alardeó de su estilo latino

Selena estaba orgullosa de ser tejana, de ser hispana, de su apariencia latina. Eso se veía en el diseño que elegía para su ropa. Por décadas la clase trabajadora hispana que vivía en Estados Unidos nunca vio alguien que se pareciera a ellos, que le gustara lo que a ellos les gustaba, que gozara como ellos, hasta que apareció Selena.

“La gente podría llamar su estilo barato o demasiado brillante, podían señalarla de popular, pero su estilo era muy de la latina de la clase trabajadora y eso era muy trasgresor, muy novedoso, incluso para los latinos mismos. Su sentido de estilo, de pelo voluminoso, de labios rojo pintados y de curvas ,eñaladas por vestidos de terciopelo y luces alentó un gran sentimiento de orgullo femenino entre las hispanas”, añade Paredez.

Así, Selena fue a la vez la voz de muchos oprimidos por la política, reinventó la forma de ser una estrella del pop, fue capaz de trascender con su música los límites a los que la confinaba su descendencia hispana y finalmente fue capaz de girtarle al mundo que ser latino, colorido y gozón no solo era divertido sino que podía inspirar a millones.

Te puede interesar: