De economista y modelo de Mr. World, a cantante y protagonista de novela, esta es la historia de la aventurada vida de uno de los actores favoritos de la tele.

De niño, Gabriel Soto (17 de abril de 1975) jamás imaginó ser estrella de la televisión, lo único que sabía es que quería comerse al mundo. Y lo logró.

A los 18 años se convirtió en el segundo hombre más guapo del certamen Mr. World en 1996 y no solo por su físico –totalmente alejado del estereotipo mexicano al ser rubio y de ojos azules–, sino por demostrar que la galanura no estaba peleada con una preparación que llevaba con miras a convertirse en economista y que incluía un curso en la Universidad de Harvard.

“Es una cuestión de desenvolvimiento en todos los aspectos. La gente piensa que es nada más el puro físico y no. En los concursos, como Miss Universo y Mr. Mundo, influye todo” comentó en entrevista con Mara Patricia Castañeda en 2017.

Soto recuerda que en la ronda de los semifinalistas le preguntaron a qué personalidad admiraba. Pese a que Tailandia es un país de mayoría budista, respondió que esa persona era el Papa Juan Pablo II, a quien conoció cuando a los 14 años se fue a vivir a Irlanda.

“Eso me ayudó a sumar puntos (dentro del concurso). No solo a contestar bien, sino hacer lo atrevido”, relató el actor originario de la Ciudad de México.

Toda esta disciplina a la que se sometió en el certamen fue gracias a que, desde la infancia, se lo había inculcado su papá, un hombre proveniente de una familia de notarios, aquella en la cual su apellido es compuesto: Soto-Borja.

“Mi padre es una persona tenaz, cuadrada. Disciplinado en muchos aspectos, que me exigió mucho de niño en muchas cosas, tanto en nivel académico como a nivel deportivo”, describió a la periodista.

Pero lo que definitivamente marcó al actor fue la muerte de su madre, Elisa Díaz Lombardo, cuando él tenía solo 9 años.

“En mi caso me hizo ver la vida desde otra perspectiva. Son cosas que te dejan huella, que aprendes a vivir con ello, pero es difícil de superar, sobre todo como hijo único”, comentó.

Tras esta lamentable pérdida, su vida dio un giro: Francisco, su papá, decidió casarse nuevamente e irse a vivir con toda su familia a McAllen, Texas, EU. Más tarde, Soto vivió en un internado en Irlanda donde, comenta, fue una experiencia maravillosa, pero añadió: “Crecí prácticamente solo”.

El modelaje, una gran salida


El actor estudió los primeros seis semestres de la carrera de Economía en la Universidad Anáhuac y “por azares del destino la vida me llevó a donde estoy ahora”.

Al tener un conflicto con la nueva esposa de su padre, Soto decidió salirse de su casa a los 17 años y comenzar a trabajar, pues la única ayuda económica que recibiría de su papá sería para la escuela.

Ante este panorama, su opción fue el modelaje, profesión a la que entró tras sugerírselo la hermana de una novia.

El actor agradece a Lupita Jones el haberle dado la oportunidad de enviarlo a Mr. World, donde a partir de ahí comenzó a establecer una carrera en el espectáculo.

Justo a mediados de los 90, su amigo de la infancia, Paul Forat integrante del grupo Kairo, lo invitó a participar en dicha agrupación musical en sustitución de Eduardo Verástegui.

“Kairo tenía una imagen física muy fuerte. Éramos tres, salíamos sin camisa, cantando y bailando”, dijo. Soto formó parte de Kairo durante cuatro años y participó en dos discos: Libres y Pasiones. Pero lo suyo, aseguró, no es el canto, por lo que tiempo después se inmiscuyó en el mundo de la actuación.

Tras una breve participación en la telenovela Alma rebelde (1999), Soto recibió una oportunidad por parte de la producción para desarrollarse en la televisión.

“Tenía dos opciones: o retomar mi carrera de Economía o meterme al CEA e intentar esto a ver qué pasaba”, contó.

A tres meses de haber ingresado al Centro de Educación Artística de Televisa, en el año 2000 fue llamado para participar en dos telenovelas al mismo tiempo: Carita de ángel (2000) y Mi destino eres tú (2000), con Lucero.

“De ahí me da mi primera oportunidad el señor Emilio Larrosa para hacer un personaje en forma en donde realmente encontré mi vocación: ser actor”, dijo. Así pues, interpretó a “Ulises, el feo” en Amigas y rivales (2001), papel con el que consiguió el Premio TVyNovelas a la Mejor Revelación Masculina.

“Fue un gran personaje, el mejor que he hecho en mi carrera. Me descubrí a mí mismo como actor”, comentó.

Tras actuar en Las vías del amor en 2002, con Aracely Arámbula y Jorge Salinas, Soto consiguió su primer protagónico en Mujer de madera (2004), con Edith González (quien fue sustituida por Ana Patricia Rojo).

Realizó Bajo las riendas del amor (2007), junto con Adriana Fonseca. Fue en esa novela donde conoció a la actriz mexicana Geraldine Bazán, con quien mantuvo una relación amorosa por 10 años, tiempo en el que formaron una familia con dos hijas: Elissa Marie y Alexa Miranda. La pareja se divorció en 2018 .

Una verdadera estrella

La carrera actoral de Soto continuó en ascenso. Siguieron papeles estelares en: Querida enemiga (2008), Sortilegio (2009), La fuerza del destino (2011), Un refugio para el amor (2011), Libre para amarte (2013), Qué pobres tan ricos (2014), Yo no creo en los hombres (2014) y Antes muerta que Lichita (2015).

Gracias a estas producciones, Soto tiene fans en Mozambique, África, Iraq, Angola y Tahití, entre muchos más.

En 2007 incursionó en el cine al lado de Fernando Colunga, Saúl Lisazo e Ivonne Montero en la película Ladrón que roba a ladrón. Un año más tarde se integró al elenco de la cinta El Secreto, con Christian Bach, Mauricio Islas y Juan Ferrara, la cual se estrenó en 2010.

En teatro participó en Perfume de Gardenia (2010), Tres parejas disparejas (2014), ¿Por qué los hombres aman a las cabronas? (2017) y Una pareja de tres (2018).

“Me he dedicado a hacer teatro porque es una parte importante como actor el desarrollarte ahí”, reflexionó.

En 2016, estelarizó Vino el amor, junto a Irina Baeva, con quien actualmente mantiene una relación.

En este mismo año, una revista de espectáculos lo relacionó por primera vez con su pareja de telenovela. Además, esa misma revista aseguró que tenía problemas en su matrimonio con Bazán y lo ligó sentimentalmente con la actriz venezolana Marjorie de Sousa . Ante esto, el actor demandó a la publicación y ganó la demanda a finales de febrero de 2019.

“Estoy de acuerdo que hablen de nosotros, pero una cosa es dar información con verdad y otra cosa es cambiar y sacar de contexto totalmente las notas y escudarse en el teléfono descompuesto”, explicó a la periodista.

Para 2018, se llevó elogios gracias a su actuación en el melodrama de Giselle González Caer en tentación , junto a Silvia Navarro, papel por el que fue nominado como Mejor Actor en los Premios TVyNovelas de ese año.

Recientemente, participó en la exitosa telenovela de Las Estrellas, Mi marido tiene más familia donde dio vida a “ Neto Rey ”.

Soto es amante de la filosofía maya y cábala, y le fascina la disciplina del box , pasión que lo ha llevado no solo a practicarlo a nivel amateur por más de 15 años, sino a tener su propia fundación en la que apoya a jóvenes para que convertirse en profesionales.

“Es un deporte que me gusta tanto porque la filosofía que debes tener en ese deporte es la misma que debes tener en la vida: siempre ir para adelante, nunca darte por vencido, vencer los retos. El chiste es nunca tirar la toalla y ver la manera de ganar la batalla de la vida.

“No se trata de cuánto puedas llegar a pegar, se trata de cuántas veces te vas a levantar cuando te peguen y así es la vida”, explicó el galán de telenovelas.

Gabriel Soto sabe que la única manera de seguir en la actuación es por el público, motivo por el cual agradece que lo sigan apoyando en estos más de 20 años de carrera.