iStock

Dime cómo naciste y te diré cómo eres

facebook

twitter

whatsapp

Email

No importa si fue por cesárea, parto natural, la posición o el tiempo del parto, ¡todo influye en tu personalidad!

La mayoría de las personas han escuchado que la fecha de nacimiento, la hora, el proceso de embarazo y otros factores influyen en su personalidad, pero ¿qué pensarías si te decimos que tu personalidad se define según cómo haya sido tu parto?

Según Akasha Sanación Integral, el tipo de parto tiene un impacto en nuestro comportamiento. ¿No nos crees? Aquí algunos ejemplos:

  • Nacer por cesárea

Generalmente son personas perezosas y dependientes. ¿Conoces a alguno? Si este fue tu caso, seguramente te sientes forzad@ a hacer las cosas. Eres desconfiad@ y regularmente te sientes incapaz de actuar en ciertas condiciones, ya que no tuviste la oportunidad de decidir en qué momento nacer. Crees que el mundo tendrá que resolver tus problemas.

  • Cesárea programada

Eres una persona indecisa; en cambio, si fue de emergencia, eres una persona preocupona y te cuesta mucho trabajo terminar proyectos por ti mismo (a).

  • Si tu madre estaba inconsciente

Podrías desarrollar sentimientos de culpa y desamparo durante tu vida. Podrías ser una persona con tendencias depresivas.

  • Parto prematuro

Eres acelerad@, con prisa por todo, muy puntual y activ@. Todo lo contrario a personas que nacieron en parto tardío.

  • Parto rápido o largo

Eres una persona muy activa, rápida e hiperactiva. Podrías desarrollar hipertiroidismo. Las personas que nacen en partos largos son aletargados y pueden desarrollar hipotiroidismo.

  • Si naciste con fórceps (instrumento obstétrico)

Quizás le tengas mucho miedo a la soledad y planificas demasiado las cosas. Te petrificas ante situaciones inesperadas y tienes dificultad para solucionar problemas rápido. Eres muy dependiente de las demás personas. Quizás tu madre sentía una carencia en su vida que no le permitía sentirse biológicamente preparada para un parto y esta situación te la transmitió.
¿Recuerdas cómo naciste? Quizá tu personalidad esté más definida de lo que pensabas.