Aprende a curar el espanto a bebés, niños y adultos

Foto: Istockphoto

Aprende a curar el espanto a bebés, niños y adultos

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Cualquier persona a cualquier edad podemos sufrir un susto y ese miedo llega a internalizarse y no logramos seguir avanzando

Si notas que tu bebé actúa de forma distinta como llorar sin consuelo o está muy nervioso, incluso puede sentirse molesto sin causa aparente lo más probable es que tenga espanto como dicta la creencia popular.

Uno de los métodos que usan los curanderos para aliviar a un bebé de espanto es sacudir un periódico nuevo alrededor de su cuerpo.

También puedes hacerle una limpia con huevo. Aquí te decimos cómo.

Con los niños también puedes usar alumbre, un mineral que se usa en la cosmetología pues tiene propiedades astringentes y desodorantes.

Pasa un trozo de alumbre por todo su cuerpo, comenzando con la cabeza hasta los pies. Al finalizar, ponlo al fuego lento en una olla que no uses para cocinar. Cuando se consuma por completo, sobre el fondo de la olla aparecerá una figura ¡eso fue lo que asustó a tu niño!

Si es un adulto quien no puede controlar el miedo que siente, deberá evitar consumir dulces, y bebidas dulces durante las 24 horas posteriores.

Es preferible comer un pan de sal o tomar un trago de alcohol fuerte como tequila, mezcal o whisky.

También funciona platicar sobre lo sucedido con una persona de confianza y hacer esta oración durante tres días seguidos:

“Te santiguo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo , amén. ¡Jesús! Criatura de Dios, yo te corto el susto, no lo corto con cuchillo, ni con hierro, ni martillo martillado, porque no puede ser cortado, te lo corto en el nombre del Padre , del Hijo y del Espíritu Santo , amén.

Jesús, señor mío Jesucristo, a los 33 años anduviste por el mundo que por los nervios y venas del cuerpo corren, y a los ángeles del cielo y las misas del misal y las tres palabras fuertes, que el sacerdote dice en el altar o cualquier otro mal que esta criatura en su cuerpo tenga llévaselo a lo más hondo del mar donde no crezca ni permanezca, donde no haga mal ni a ti, ni a mí, ni ninguna criatura nacida.

Jesús entró en Belén y ningún mal sintió, así como estas palabras, susto te curo yo. ¡Jesús! criatura de dios, donde Jesús se nombre todo el mal se asombra, donde Jesús es nombrado todo mal y quebranto, se ha quitado, donde Jesús se nombró todo mal y quebranto se quitó, se despide de ti, se despide de mí lo aparto con la gracia de Dios y el Espíritu Santo”.