Erika Zaba: sus retos y aprendizajes al ser mamá después de los 40

La OV7 contó, en exclusiva, cómo fue romper con tabús y deshacerse de presiones sociales
Por: Andrea Camarena
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Instagram/@erikazaba
La historia de una mujer que supo ver por su felicidad, no por la sociedad.
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Erika no siempre tuvo claro que quería ser mamá, de hecho, el deseo surgió hasta que conoció al amor de su vida, Francisco Oliveros. Su matrimonio se consumó cuando Erika tenía 39 años, pero, según contó en entrevista exclusiva para Las Estrellas, sus ganas de formar una familia con Fran, como ella lo llama, emergieron desde los 38.

"Cuando ya quise ser mamá obviamente no tenía considerado, como muchas mujeres, que a partir de los 35 años de edad tus óvulos comienzan a perder calidad, así que las cosas no fueron tan sencillas como normalmente podrían ser", explicó la OV7.

El camino que emprendió Erika Zaba para embarazarse

Una vez que Fran y ella estuvieron de acuerdo en buscar alternativas que les permitieran cumplir su sueño de convertirse en padres juntos, decidieron comenzar un tratamiento de fecundación tanto in vitro, como por inseminación.

Debido a la complejidad y gran cantidad de tiempo y energía que este tratamiento demandaba, Erika decidió dejar la gira en la que se encontraba, algo que fue bien recibido por sus compañeros. "Todos los OV7 me apoyaron y me entendieron. Sabían la importancia que esto tenía para mí", afirmó.

Luego de un largo proceso y algunas desafortunadas pérdidas durante el tratamiento, Erika y Fran recibieron la noticia de que, por fin, 'había pegado'.

"Es un camino desgastante en todos los sentidos, sobre todo emocionalmente, pero después de dos años Emiliano llegó a nuestras vidas y el embarazo surgió sin ningún inconveniente", recordó la cantante al tiempo que enfatizó el crucial papel que jugó su esposo para llevar esto a cabo.

Los grandes retos de Erika Zaba en su tratamiento

De lo más difícil de este proceso, asegura Erika, es cuando preguntas como "¿esto es para mí?" y "¿hasta cuándo debo de intentar?" comenzaron a inundar su mente.

Y es que algo si algo aprendió Erika de esta experiencia, es que hay que tener muy claro, sobre todo cuando se rondan los 40 años, si en verdad se quiere ser mamá o si se está intentando por un tipo de capricho, pues cumplir ese sueño puede ser bastante difícil y exhaustivo.

Otro de los momentos que la OV7 considera, fue de los más difíciles de este proceso, fue cuando perdió bebés. "A nivel emocional las pérdidas son muy duras. Tienes las hormonas al mil y no te juegan a favor, entonces sí es de las cosas más difíciles", expuso con sentimiento.

Pese a todos estos tragos amargos, Erika afirma que cuando vio a Emiliano por primera vez "todo el sufrimiento, sacrificio, y todo lo que fue se me olvidó. Ahí me di cuenta que volvería a pasar por eso una y mil veces más con tal de tener a ese bebé en brazos".

Ser mamá a los 41, un andar lleno de tabús

Decidir dar a luz por primera vez después de los 40 , como todo, tiene sus pros y contras. Dentro de los beneficios se encuentra que, de acuerdo con Erika, tuvo la oportunidad de viajar, disfrutar y poderse dedicar en cuerpo y alma a OV7 sin tener que ver por un bebé.

Por su parte, la cantante enlistó algunos 'contras' que vivió como el hecho de tenerse que someter a los procedimientos de fertilización y chocar con algunos tabús producto de la desinformación entre mujeres.

Una de estas carencias de información que Erika califica como más grave, y que de hecho ella reprocha no haber sabido de antemano, refiere a la congelación de óvulos.

"La medicina ofrece la solución de congelar óvulos para que el día que tú quieras ser mamá, sin presión de nadie, lo puedas ser cuando tu quieras (...) pero hay un gran tabú en torno al tratamiento, a la gente le da pena decir que congeló óvulos, y eso es lo que me parece verdaderamente grave", y es que eso le hubiera ahorrado mucho sufrimiento.

La lactancia, una de las presiones que Erika se aprendió a quitar de encima

Erika explica que cuando te conviertes en mamá, automáticamente se pone una enorme presión sobre ti: "primero que si el embarazo debe ser natural, que mejor nazca en agua para que no sufra, pero que mejor tenga música, que si la lactancia…¡es demasiado!", sostiene.

Referente a este último tema, Erika afirma que lactancia sí fue una de las mayores presiones que tuvo y es que, según contó, "yo sólo le pude dar pecho a Emiliano una semana porque, por un tratamiento médico, ya no pude seguir dando leche".

Al principio Erika quería aferrarse porque sentía esa presión que suele existir de que 'debes amamantar lo más posible al bebé', pero un buen día Fran, su esposo, la motivó a liberarse de esas presiones y tomar la decisión de ya no dar leche a Emiliano, si ella sentía que ya no quería o podía.

"Al final, con esa semana tuve. La lactancia sí es importante para el bebé 100%, la leche materna es lo mejor que le puedes dar y está increíble cuando le puedes dar, pero si por alguna situación no puedes, no te sale, no quieres, también está bien", enfatizó la OV7.

Hoy en día Erika dice haber aprendido a dejar de lado lo que opina la gente y guiarse por lo que dice su corazón, el de Fran, y el de Emiliano. "Lo ideal es crear tu propia fórmula como mamá informándote con expertos, observando, comunicándote con tu pareja y teniendo mucha fe", finalizó la hoy feliz mamá de Emiliano, quien ya tiene 2 años y medio.