¿Es bueno bañarse con agua fría?

Esto opinan expertos sobre esta ‘moda’ de traer el iglú a tu baño.
Por: Andrea Camarena
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AndreyPopov/Getty Images/iStockphoto
Beneficios de darse una ducha bien fría
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Pensar en ducharte con agua fría por voluntad propia parece de locos, pero en los últimos años ha sido una práctica que se ha popularizado por sus aparentes beneficios para la salud. Muchas han sido las personas que se han decidido envalentonar para adoptar el hábito de bañarse con agua fría, como dicta el ‘rumor wellness', aún cuando eso va en contra de las típicas recomendaciones de las madres y abuelas para evitar contraer una gripa.

Expertos han estudiado este fenómeno y han encontrado que, en efecto, vencer el miedo de exponer nuestra piel desnuda al chorro de agua fría, puede tener diversos beneficios para nuestro cuerpo. A continuación los cuatro más destacables:

1) Mejora tu circulación: El agua fría, explican expertos de la ‘Cleveland Clinic’, ejerce presión sobre el cuerpo, razón por la cual solemos alejarnos automáticamente de ésta cuando entra en contacto con la piel. No obstante, el agua a bajas temperaturas provoca que nuestro cuerpo accione el ‘interruptor’ para entrar en modo supervivencia, lo que pone a nuestro sistema circulatorio a trabajar sin freno. Esto, porque nuestro cuerpo intenta aumentar el flujo sanguíneo para calentarse y proteger los órganos vitales; dicha estimulación es buena para la salud en general.

2) Reducir el dolor muscular: Por sus propiedades regenerativas, sitios especializados en salud afirman que el agua fría, además de tener un efecto relajante en los músculos, puede ayudar a reconfortarnos luego de un duro y demandante entrenamiento.

3) Fortalecer sistema inmunológico: Un ensayo clínico realizado en los Países Bajos, encontró que las duchas frías reducían en casi un 30%, la posibilidad de contraer enfermedades, lo que ha llevado a muchos expertos a desmentir que si te bañas con agua fría corres el riesgo de ‘contraer un resfriado’, pues se ha comprobado que es justo la exposición constante a ésta la que hace a nuestro sistema inmunológico, más resistente.

4) Perder peso (potencialmente): La reacción intensificada del cuerpo, dice la Universidad de Cleveland, provoca que nuestro metabolismo se acelere temporalmente, lo que siempre ayuda a eficientar la pérdida de peso. De igual manera, a medida que el cuerpo lucha por mantenerse caliente gasta más energía y por lo tanto, quema calorías adicionales.

Sin embargo, el fisiólogo Zach Carter pide no esperar que al salir de congelarte de la regadera esperes ya tener un cuerpo de supermodelo. “Las duchas frías no son las mejores rutas para perder peso” afirma.

¿Realmente vale la pena bañarse con agua fría?

Aún con todos estos beneficios en mente, bañarte con agua fría será, inevitablemente, una experiencia muy poco placentera. De hecho, pese a que es eficiente para estimular todas las áreas mencionadas anteriormente, Carter admite que todo lo bueno que puede tener una ducha fría se puede obtener de maneras menos tortuosas. También pide que las personas con problemas cardíacos, se abstengan de tomarlas.

Si tú eres de esos valientes que están dispuestos a tomar una ducha fría (aún tomando en cuenta que ya casi es invierno) expertos recomiendan dos cosas: la primera, que hagas el cambio paulatinamente, es decir, primero cambia de caliente a tibia, luego agrégale tantito más fría y así hasta llegar a una temperatura helada. La segunda, que cada vez que te metas a bañar ¡respires hondo para aguantar!