Al enterarse que su marido es condenado a prisión, cae en una profunda depresión y, casi al borde de la muerte, es víctima del robo de su hija. Desde ese momento, su amor, al igual que la razón, quedan dormidos en ella.

Por azares del destino, y después de vagar por años, llega al basurero donde sin saberlo, se encuentra su hija.