Manuelita ya no quiere jugar con su padrino porque le tiene mucho miedo
Maximiliano aprovechó que Librado y Rufina tenían que trabajar para ofrecerse a cuidar a la pequeña Manuelita. Después de unos días, el comportamiento de la niña cambió, se mostraba temerosa, retraída y sentía mucho miedo de su “tío” Maximiliano.