Es un adorable bebé de un año y meses que ya camina. Tiene una sonrisa entrañable y a la vez pícara. Está en la etapa de comer papillas, hacer sonidos y explorar. Ya empieza a hablar y por momentos enloquecerá a Lorenza, por lo repetitivo en sus juegos y lo demandante de su fisiología. Ya reconoce a Lorenza como mamá.