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9 razones por las que 'Alejandro' fue el único y gran amor de 'Rubí'

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'Alejandro' fue el único hombre que vio más allá de la belleza de 'Rubí'. Descubre qué otras razones hicieron que ella se enamorara de él

Tras el final de Rubí, una de las preguntas que se quedó inconclusa en el último episodio fue cuando ‘Héctor’, personaje interpretado por Rodrigo Guirao, le pregunta a la protagonista “¿Por qué él y no yo?”, a la que Rubí no responde. Sin embargo, aquí te tenemos 8 razones que pudieron ser claves en este “único” enamoramiento:

1. La Química

En entrevista para Las Estrellas, el actor José Ron expuso lo que pensaba sobre la relación de Rubí y ‘Alejandro’: “Son de esos amores entre los que existe una gran química, una chispa que a veces no puedes explicar por qué se da con una persona, pero simplemente cuando estás con ella o cuando se da de forma natural, siempre se buscan para estar juntos”.

Tanta química los hizo caer en una “adicción”, como la de muchas “parejas tóxicas. “Esos amores intensos que sacan lo peor y lo mejor de ti”, según explica Ron.

Además, pareciera ser que ‘Alejandro’ es el único hombre que satisface sexualmente a Rubí , un personaje que según palabras de la maestra en psicoanálisis Carolina Barrios “es histérica, porque está insatisfecha y parece condenada a la insatisfacción sexual”.

2. No se rinde totalmente ante los encantos de ‘Rubí’

‘Alejandro’ es el único personaje masculino que llega a tratar a Rubí como una persona normal sin obsesionarse con ella, viendo más allá de la belleza, cualidades que ni ella misma veía en sí misma.

‘Alejandro’ le bromea a Rubí y le demuestra que puede vivir sin ella, a lo que ella reacciona obsesionándose, pues según explica Barrios: “Es seductora, ella quiere atención, miradas, regalos, mimos, quiere ser la razón del deseo del otro y se pregunta cómo obtenerlo”.

Además, es el único que le pone competencia a Rubí con mujeres como ‘Sonia’ y ‘Maribel’, a quienes valora y les da un lugar en su vida, pues en el caso de ‘Maribel’ con ‘Héctor’, ésta no representaba en realidad una verdadera rival ante los ojos de Rubí .

“En ella hay una dificultad gigantesca de obtener un no, el rechazo la enloquece y es algo que no puede aceptar y no sabe cómo lidiar con ello”, resaltó la experta en psicología clínica.

‘Alejandro’ tiene amor propio y se muestra en todo momento seguro de sí mismo sin tener que demostrar lo que vale por lo que tiene, a diferencia de los otros hombres con quienes Rubí llega a relacionarse.

3. La hace ser ella misma

‘Alejandro’ hace sentir cómoda y bien consigo misma a Rubí, por eso ésta se abre emocionalmente, confesándole en una de sus primeras citas que con él “recuperó una Rubí que se le había olvidado y eso es precioso”.

Desde el inicio de la telenovela, Rubí repudia la pobreza y vive presionada por salir de ella lo antes posible. Con todo el mundo mantiene una pose, excepto con él, quien la hace estar tranquila y relajarse, pensando que además de que todos sus problemas tendrían solución, no tendría que “sacrificarse”.

Rubí no puede ser con los demás ella misma, debe mantener la pose y hacer “sacrificios” para obtener lo que desea, pues los ve como un medio o un efecto secundario de tener dinero. Con ‘Alejandro’ no tiene que esforzarse en aparentar o emplear técnicas de seducción, pues todo fluye de manera natural entre ellos.

4. El factor sorpresa

Desde el primer momento, el encuentro entre Rubí y ‘Alejandro’ fue sorpresivo y desde entonces él no deja de enamorarla en cada ocasión que tiene, llevándola a lugares insospechados que hacen que conecte cada vez más con él, a donde ningún otro de sus pretendientes millonarios la llevaría, como una fiesta muy animada donde ella no conoce a nadie, un parque donde deciden quitarse los zapatos, una suite en un hotel de lujo, aparecerse en España de improviso, etc.

5. Complicidad

En la primera cita de Rubí y ‘Alejandro’, éste la lleva a una fiesta donde dicen que son “novios” y luego “esposos”, algo que usan ya como apodo y excusa para el resto de sus vidas y que los hace unirse en una complicidad compartida, un secreto que sólo ellos comparten.

6. Comparación con los demás

‘Alejandro’ le hace un único regalo a Rubí que posee un valor sentimental tan alto que ella decide nunca quitárselo y no puede compararlo ni con los mejores obsequios del príncipe de España: un collar con un dije de reloj de arena, que al dárselo, ‘Alejandro’ le dice: “se lo compré a un viejo relojero. Lo vi y me acordé de nosotros. Este reloj es una metáfora sobre el tiempo, el tiempo que estuvimos sin conocernos, pero sobre todo, el tiempo que vamos a estar juntos”, lo cual crea una fuerte conexión emocional entre ambos.

Respecto a los demás, a lo largo de la telenovela, Rubí se la pasa comparándolos con ‘Alejandro’ y los veía sólo como un “escalón” para pasar al siguiente nivel, no como personas tal cual. Para ella ‘Héctor’ no representó un reto, fue fácil conquistarlo y fue su primer medio para salir de la miseria, pero no se divertía tanto con él como con ‘Alejandro’, ni logró una conexión tan grande.

Rubí busca a los hombres por el dinero, pero también porque estos le dan autoestima, poder y seguridad”, revela Carolina Barrios.

Con ‘Lucas’ se trató más de una relación laboral, además de que él ponía sus compromisos de trabajo por encima incluso de ella como persona y ser humano, al obligarla a ir a una conferencia de prensa tras la muerte de su madre o incluso casi hacerla acostarse con uno de sus clientes. Esto hablaba de los corrompidos valores de ‘Lucas’, pero además Rubí le confesó a su amigo ‘Loreto’ que no era bueno en la cama.

El príncipe de España, por su parte, no era totalmente independiente y le importaba mucho el ‘qué dirán’, sobre todo de su madre, la reina. Su amor tenía límites claros, establecidos por el protocolo y si renunciaba a ellos, significaba renunciar a la herencia, pero ¿qué hubiera sido del príncipe si dejaba de ser un príncipe? Al menos para ella, él ya no tendría nada más que ofrecer.

7. El inconsciente de ‘Rubí’

Aunque conscientemente Rubí se trazó el objetivo de salir de una vida de pobreza y tener a un hombre millonario, su realidad fue distinta en su infancia, en la que creció con padres unidos, que luchaban por salir adelante y fue lo que aprendió su inconsciente desde niña.

En múltiples estudios psicológicos se da fe de que lo que rige nuestra vida es este inconsciente que nos conecta a lo que consideramos familiar, así que es posible que ‘Alejandro’ y sus cualidades encajaran perfectamente en el patrón de comportamiento del padre de Rubí y es por eso que cuando ella descubre que él no tiene todo el dinero que pensaba, se proyecta viviendo a su lado haciendo tamales como su madre.

8. Refleja los valores que Rubí no tiene

Si ‘Alejandro’ vio más allá de la belleza de Rubí , ella también vio más allá del dinero en él, contándole a ‘Loreto’ que era “lindo, bondadoso, tierno, amable, caballeroso”, aunque también vemos en él otras cualidades como la sencillez, humildad, seguridad, amor propio, entre otras por las que Rubí sentía admiración ya que ella no las poseía o las que ella quería poseer en sí misma.

9. La idea de un amor imposible

En el capítulo final de la telenovela, cuando ‘Fernanda’ escribe el libro sobre su tía, asegura que “hablar de Rubí es como hablar de una historia de amor, tan fantástica como imposible”, y es precisamente esta idea la que tal vez hizo a Rubí aferrarse aún más a ‘Alejandro’.

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