De clase baja, no puede vivir sin contar un chiste. Es un tipo gracioso, bonachón, que toma todo con ligereza; aparentemente no tiene problemas. Él es hijo de Elba, el ama de llaves de la casa de los Iriarte. A la muerte de su madre, forma su pequeña empresa de mantenimiento y ha aprendido los oficios correspondientes. Es perfeccionista en su trabajo.

Octavio se enamora de Juana Soledad, quien tienen una historia de vida muy parecida a la suya. Él se siente atraído por Juana Soledad, sin embargo, ella está muy afectada por el engaño de su ex novio y no está para pensar en relaciones con hombres.