Mujer de fuerte personalidad y singular belleza. Bondadosa y dispuesta a todo por los suyos. Es originaria de un pequeño pueblo del sureste llamado Sasil. Cree que todos son buenos como ella. Se casó muy joven con Waldo Bravo aceptando también ser la madre de Fabiola.

Tita es alegre, graciosa, trabajadora y optimista. Cuenta con una actitud positiva ante la vida, mucha imaginación y determinación para solucionar los contratiempos. A pesar de convertirse en madre de Reynaldo con apenas quince años, es responsable y amorosa. Adora a sus hijos y es el tipo de mamá que dice “todo está bien”, mientras a su espalda se desmorona el mundo.

Hay ingenuidad en ella pero no es tonta y sabe defenderse. Es mansa como los corderos, pero embiste como los toros si la hacen enojar.