¿Qué hay detrás de la violencia de hijos a padres, como lo vimos en Médicos Línea de Vida?

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"Cuando al pequeño se le consiente y se le da todo crece con la fantasía de que es merecedor de todo", explica un especialista

En el último capítulo de ‘Médicos Línea de Vida’ se retrató el caso de la 'Señora Inés', una mujer de 65 años que vive con su hijo que tiene problemas de alcoholismo y quien la maltrata constantemente. Las agresiones físicas por parte de su hijo ‘Leonardo’ llegan a tal grado que 'Inés' termina en el hospital, pues presenta diversas fracturas en el cuerpo.

En el Hospital de urgencias médicas, la Dra. Regina (Livia Brito) descubre que estas heridas fueron infringidas por el propio hijo de la señora Inés, lo cual le resulta impresionante por tratarse de un tipo de violencia no normalizada.

En entrevista, el psicólogo Emiliano Villavicencio, docente de la Universidad La Salle, explica cuál es el origen del tipo de violencia intrafamiliar que vive 'Inés': "La violencia de hijos a padres tiene dos orígenes: uno psicológico y otro histórico-cultural. El primero tiene que ver con padres poco empoderados, con pocos recursos en el planteamiento de los límites con los hijos. No es decirles 'no' en todo momento, pero sí que aprendan a regular entre el sí y el no".

Desde el punto de vista histórico-cultural, Villavicencio aclara que la manera en que los padres fueron criados está directamente relacionada en cómo estos crían a sus hijos. El especialista reflexionó sobre la educación estricta y restrictiva que recibieron los padres actuales, ya que considera que ahora ellos tratan de ser mucho más permisivos y consentidores de lo que fueron sus propios padres en su época.

"Los papás de ahora son papás de la “generación X” y son padres que de alguna manera crecieron con padres educados a la antigua y con muchas restricciones: con una idea muy clara del deber ser", añade.

Permitir que los hijos conozcan la frustración desde pequeños es una de las maneras en que el especialista propone que los niños sepan cuáles son los límites impuestos por papá y mamá: "Afirmo que la frustración es un elemento que debe estar presente porque de lo contrario desarrollamos conductas de personalidad muy narcisistas o hasta histriónicas cuando al pequeño se le consiente todo, se le da todo y no se le frustra. La persona crece con esa fantasía de que es merecedora de todo y de que puede pasar encima de los demás."

Por lo tanto, una vez que ese niño crece y se convierte en un adulto que continúa sobrepasando los límites del respeto con sus padres, el riesgo principal, de acuerdo con Villavicencio, consiste en que los padres comienzan a normalizar cada vez más los comportamientos violentos y desde ahí es difícil que ellos tomen conciencia de que han sido violentados. Por esta razón, es difícil que los padres tomen algún tipo de represalia en contra de ellos, pues no se han percatado de la gravedad del asunto.

Sin embargo, el especialista asegura que existen recursos para prevenir este comportamiento:

  • "Papá y mamá no deben perder de vista que ellos tienen la última palabra en la educación de los hijos".
  • "No todo en la vida se tiene que negociar con los hijos: hay cosas que solo deben de decidir los padres".
  • "La frustración es sana para el desarrollo de la persona: saber decir que no".

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