Es muy bella, inteligente y de gran corazón. Alma es “la princesa que vive sola en la torre del castillo”. A pesar de ser novia de Rogelio y tener como “falsa amiga” a Patricia, en el fondo, Alma se siente muy sola, poco realizada. Es adicta al trabajo, es una subdirectora muy exitosa y capaz en AVON, pero ¿después? Alma acepta que su vida fuera de la oficina es “gris”, vacía. Su belleza exterior es reflejo del hermoso interior que tiene: es sensible, solidaria, amable, siempre ayuda a sus empleados, se preocupa por sus sentimientos, se comporta como una amiga con ellos. Sigue la rutina diaria, incluida en su apagada relación amorosa, parece que podría ser pasional, que tiene ganas de amar, pero Rogelio no le provoca nada más allá de la costumbre.

Al conocer a Jesús, Alma descubrirá que puede volverse a reír a carcajadas, a sentirse valorada como mujer, procurada en los detalles, capaz de bailar, salir de fiesta, tener largas conversaciones, ser libre Alma volverá a amar, descubrirá una vocación de madre que tenía apagada y se sentirá plena como mujer.