Es la clásica secretaria “buenota”. Siempre se las ingenia para enseñar todo lo que puede. Es arribista, vulgar, chismosa, creída, maleducada, quiere conseguir un hombre que la mantenga, es muy floja, astuta, pero tonta. El dinero es su móvil. Cree que tiene el mejor cuerpo y que eso es suficiente en la vida. Al inicio, es la secretaria de la subdirección regional, dependiendo de Alma y Fernando. Y tiene una relación constante de “cachondeo” con Fernando, que está obsesionado con ella. Jessica queda muy resentida cuando Jesús le arrebata su puesto, le encanta inventar difamaciones contra él, como que es gay y jugarle bromas junto con Maricela. Se burla de Xóchitl y de su fracaso en el amor, ella se cree experta.

Se siente marginada cuando la envían a trabajar a la bodega. Es una loba, vende afeites para que las mujeres encuentren hombre. Ayudará a Fernando en todas sus fechorías con tal de que le devuelva su puesto en la Dirección General. Tendrá varias lecciones.