Amaranta es una bella y muy atractiva mujer de carácter fuerte y de pocos escrúpulos. Envidiosa, calculadora y trabajando siempre desde las sombras, ha conseguido una buena posición en la empresa de Bienes Raíces de Marcelo Moret. Fue muy amiga de Marcelo y de su prometida, Eva Prado. Sin embargo, al morir Eva en circunstancias comprometedoras para Marcelo, se ha dedicado a chantajearlo. Es por eso, que Amaranta trabaja en la empresa, porque Marcelo tiene miedo a que hable y revele su oscuro secreto.

Amaranta está casada con Roque, un alcohólico, parásito, que vive de ella, lo que ha hecho que Amaranta se haya vuelto amargada y rencorosa, ya que siente que merece algo mejor para ella, y ese “algo” es Marcelo, y sus bienes. Con Marcelo, su relación es tensa de pronto y ambos se sobrellevan, pero pocas veces o casi nunca, hablan de lo que pasó con Eva. Al llegar Marisa a la empresa, Amaranta se da cuenta que Marcelo tiene preferencias con ella y se propone desacreditarla y hacer lo que esté en sus manos para que Marisa fracase profesionalmente. La ve como una competencia y una amenaza para sus planes. Cada vez que puede, boicotea las ventas de Marisa o la hace quedar mal, tanto con los clientes, como con Marcelo. Para conseguir sus objetivos, se alía con Olga, otra empleada de la empresa, y entre ambas, harán la vida imposible a Marisa y harán dudar a Marcelo una y otra vez de la seriedad con la que Marisa realiza su trabajo.

Por ser una piedra en el zapato para Marisa, su hija Nicole la apoda “Amarántula”, por araña y por venenosa. Amaranta tiene un plan de largo plazo para conquistar a Marcelo, deshacerse de Roque, ya que con Marcelo, su vida sería más cómoda. A partir de este momento, Marisa tiene una nueva rival, tanto profesionalmente, como en los afectos de Marcelo.