Marcelo es un hombre muy atractivo, exitoso y encantador que ha logrado todo lo que ha querido en la vida gracias a sus habilidades como manipulador de voluntades. Nadie entiende cómo es posible que tantas virtudes estén presentes en una misma persona: es guapo, sociable, culto, emprendedor y nada logra estresarlo. Tiene una gran posición económica y muchos contactos “importantes”. Es dueño de la agencia de Bienes Raíces a la que llega a trabajar Marisa.

Las mujeres se derriten a sus pies porque lo encuentran perfecto, pero él es un soltero empedernido, al menos hasta ahora que se reencuentra con Marisa y hará hasta lo imposible por volver a conquistarla. Al sentirse rechazado por esta, insiste una y otra vez y se promete a sí mismo conquistarla al precio que sea.