Salma Hayek cree que la gente que se sorprende de que se casó con un millonario es racista

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La actriz mexicana habló con la revista Town & Country sobre su vida personal, su carrera y el secreto detrás de su belleza

Salma Hayek ofreció una entrevista a la revista Town & Country, apareciendo en la portada de su próxima edición de abril, en la que habló sobre la relación que tiene con su marido François Henri Pinault, además de revelar que su buen cutis se lo debe a una genética privilegiada y a las manos de su masajista profesional.

“No me he hecho na-da, no sé cómo explicarlo”, declaró la actriz sobre su aparente inmunidad al paso del tiempo que ella trata de atribuir a varios de sus hábitos, como tomar agua. “A veces bebo mucha y otros días no”, dijo.

En el ámbito personal, Salma mantiene un feliz matrimonio con el empresario francés François Henri Pinault, con quien tiene más de 10 años de relación y una hija llamada Valentina Paloma, describiendo a su pareja como “el mejor del mundo, con él puede ser quien quiera y no siento que nadie esté tratando de limitarme. No te voy a decir cómo nos conocimos. Es una historia romántica, increíble, pero es mía. No quiero extenderla convirtiéndola en una historia para hacerme interesante”.

Sin embargo, todavía existen personas que se asombran por la estabilidad de su relación. “Hay mucha gente que todavía se sorprende de que me casara con quien me casé y algunos se sienten intimidados por mí ahora. Pero eso es solo una forma más de racismo. No pueden creer que esta mexicana acabara llevando la vida que tengo, y por eso se sienten incómodos”, expresó.

De acuerdo con el portal Vanguardia, la fortuna de Henri-Pinault se estima en 30 mil 500 millones de euros, pues su empresa comercializa con marcas de lujo como Gucci, Yves Saint-Laurent y Bottega Veneta, además el empresario es heredero de uno de los hombres más ricos de Francia.

En la entrevista, Hayek asegura que está agradecida por haber sido “una persona tardía” en la vida de Pinault, ya que cuando comenzó a frecuentarlo tenía 39 años y se conocía a sí misma como era debido, misma situación que ocurre con ser madre a los 41 años. “Creo que soy mejor madre porque la tuve más tarde. Pero me canso, no voy a mentir”, agregó.