Así fue la relación de Lupita D’Alessio con su último esposo, quien le fue infiel con otro hombre

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En su afán por sentirse joven, Lupita se casó con un hombre que la golpeaba y humillaba, mientras él sostenía un romance con un hombre

Justo antes del final de Hoy voy a cambiar, conocimos la tormentosa relación que Lupita D’Alessio vivió al lado de su último exesposo Cristian Rommel, un hombre que estuvo con ella a cambio de su dinero y comodidades. Ella, cegada por el supuesto amor, permitió humillaciones, infidelidad y golpes.

En dicha bioserie, este nuevo novio de Lupita corre a Atenea y decide presentarle a una conocida llamada Raymunda para que supuestamente cuidara del pequeño Cesarín; sin embargo la cantante comienza una gran amistad, sin percatarse la gran toxicidad que le representaba, puesto que la hundía más a su adicción.

Convencida de que Rommel era un hombre diferente, Lupita decide entregarle su corazón y termina casándose con él. A su boda asisten sus tres hijos, pero ninguno de ellos está convencido de este nuevo paso en la vida de su madre.

A pocas horas de su enlace matrimonial, Lupita ya es víctima de las groserías de Rommel. En la noche de bodas el modelo, incluso saca a la cantante de su habitación para que él pudiera dormir con su amigo “especial”.

“Mala persona. Lo digo abiertamente; ese sí se fue a la yugular. Me cautivó, no vi”, dijo Lupita respecto al engaño de esta persona.

Jorge se da cuenta que su madre de nueva cuenta, está cometiendo un error al darle su corazón a un mal hombre. “Tu matrimonio es una gran mentira”, le reprochó.

Pese a la advertencia de su hijo, Lupita siguió con Cristian, quien comienza a portarse de lo más déspota, al grado de amenazarla con no firmar el divorcio, a menos que se le entregara una gran cantidad de dinero.

“Él se casó, esperó la firma para luego provocarme, divorciarse y sacar dinero. Dentro de mí decía: ‘¿qué hice?’, ‘¿por qué estoy permitiendo esto?’”, comentó la llamada “Leona Dormida”.

Tras darse cuenta que Rommel solo la utilizaba y que jamás llegó a sentir nada por ella, se atrevió a reclamarle y terminó por golpearla fuertemente.

Ante ello, Cesarín pidió la ayuda de Ernesto, quien logró defender a su madre, sacando a Rommel de sus vidas.

Años después, el hombre aceptó ante los medios que efectivamente se casó por “publicidad”, demandando por a Lupita por haber dicho que él era gay. En 2004, dicho pleito legal llegó a su fin cuando se desestimó la querella.