Día Internacional del Hombre: ¿Por qué no es un día para celebrar, sino para crear conciencia?

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El 19 de Noviembre es un día para recordar todo lo que queda para desmontar el machismo en la sociedad

Como cada 19 de noviembre desde 1999, fecha en que la ONU aprobó su creación, -aunque fue estipulado siete años atrás, en 1992 por el profesor Thomas Oaster-, el Día Internacional del Hombre (DIH) se conmemora para darle visibilidad a la equidad de género.

El Día Internacional del Hombre (DIH) busca crear conciencia sobre el papel que los hombres han tenido en la sociedad a nivel mundial y cómo este ha causado un impacto directo en las mujeres.

En el marco de este día, el Instituto #demachosaHOMBRES, organización que trabaja para desafiar el machismo y las masculinidades tóxicas, ha instaurado, por segundo año consecutivo y como parte se su compromiso social, una serie de dinámicas y acciones para potenciar las masculinidades positivas y la construcción de igualdad sustantiva y ha lanzado 13 reflexiones para replantearse en este día qué significa ser hombre:

1. Ser hombre es una condición a ganar. El 19 de Noviembre no es un día para celebrar nada, sino para recordarnos todo lo que nos queda por hacer para pasar #demachosaHOMBRES.

2. Tu orientación sexual no te quita lo machista. El cómo te identifiques, tampoco. El machismo es un problema que atraviesa al género y nos afecta a tod@s, incluido al medioambiente. A nosotros nos toca hacerle frente desde las masculinidades.

3. No es No es No. Respetemos de una vez el NO ajeno. Digamos NO al silencio cómplice. Decidamos NO imitar y perpetuar conductas machistas.

4. Estar deconstruyéndote Vs Sentirte “deconstruido”. Asumirte como “deconstruido” es el primer paso para sabotear tu propio proceso. Deconstruirnos es un presente continuo infinito, no un participio pasado.

5. La igualdad empieza en casa. (¿?) Tendría que ser así, pero con roles de género hiper marcados de triples jornadas de trabajo doméstico y figuras paternas física y/o emocionalmente ausentes o en exceso autoritarias, la realidad es que muchos hogares aún son auténticas dictaduras.

6. Será la escoba y no el balón lo que nos hará mejorar como hombres. Es fundamental Involucrarnos en todo el espectro del cuidado (personal, familiar y del hogar) para que la igualdad llegue por fin a los hogares.

7. Tengamos una agenda de conversaciones que nos incomode. Dejemos de criticar cómo lo están haciendo ellas y pongámonos a cuestionarnos y a accionar todo lo que nos corresponde hacer a nosotros desde nuestro lado.

8. Se habla mucho de la cultura pública para potenciar la igualdad pero, ¿qué pasa con las culturas corporativas? Las empresas tienen la obligación de invertir en crear culturas más diversas e inclusivas. Empapelar tus oficinas con la bandera LGBTQ+ no te hace más inclusivo. Re educar conductas machistas, sí.

9. Necesitamos hacernos cargo y aprender a gestionar nuestras emociones. También asumir nuestra responsabilidad e implicarnos afectivamente con aquell@s que nos rodean.

10. Dejemos de hablar de “Nuevas” masculinidades. Ni son nuevas, pues es un tema que tiene más de 40 años, ni el etiquetarlas como nuevas las hace necesariamente mejores. Independientemente de si somos más jóvenes o más viejos, lo que sí podemos es accionar masculinidades positivas que potencien conductas no sexistas, no racistas, no homofóbicas, no clasistas y no violentas.

11. La igualdad no es un sustantivo, es un verbo. Lejos de quedarse en un discurso, tiene que ser una práctica a accionar cada día.

12. Es hora de pasar de una visión androcentrista de la vida a un entendimiento del mundo donde los hombres seamos parte de él en lugar de creernos su centro.

13. Formamos parte de un patrón machista hegemónico. Tenemos un problema en cuanto a cómo estamos entendiendo “la masculinidad”, como si hubiese una única y válida forma de entenderla. Hackear ese mandato implica un arduo trabajo tanto individual como colectivo, en el que reivindiquemos nuestra propia masculinidad y aceptemos la pluralidad que esto implica.

Así que ya sabes, ser hombre implica mucho más que una condición biológica. Y este es un día para emprender trabajos de la mano entre géneros para construir un mundo donde la equidad, el respeto y la unión nos fortalezca como individuos y como humanidad.