Publicidad

Estilo de vida

Olores corporales que no debes ignorar

Olores desagradables del cuerpo humano
iStock
Las Estrellas-

Un olor desagradable en alguna parte de cuerpo puede ser una señal de un problema de salud

Es completamente normal que el cuerpo produzca olores desagradables, como la sudoración en las axilas o el mal aliento, y en la mayoría de los casos se resuelve con un baño o con un enjuague bucal, pero en otros no es tan simple.

El portal EME de Mujer realizó una lista de los olores que te están advirtiendo que tienes un problema de salud que puede llegar a ser grave.

Estos olores te advierten sobre un problema de salud
iStock

- Mal aliento

Publicidad

Si tu aliento es horrible por las mañanas, a pesar de que te laves los dientes, podrías padecer apnea del sueño, un desorden que detiene tu respiración esporádicamente cuando duermes.

- Aliento a frutas

Esto es una señal de diabetes. Una de sus complicaciones llamada cetoacidosis diabética ocurre cuando el cuerpo tiene bajos niveles de insulina y los de azúcar se incrementan.

Publicidad

Como el cuerpo no puede crear la energía que necesita para funcionar comienza a usar los ácidos grasos como gasolina, provocando una acumulación de químicos en la sangre que pueden dejar un aroma frutal en tu aliento.

- Excremento con un olor muy fuerte

Este desagradable olor es un síntoma de intolerancia a la lactosa. Cuando el intestino delgado no produce suficiente lactasa no digiere la lactosa, el azúcar que está en los productos lácteos, por lo tanto el intestino la asimila directamente por el colón, provocando que la popó sea líquida y con un aroma desagradable.

- Pies olorosos

Publicidad

Si notas que aparte del olor la piel de esta parte de tu cuerpo está seca, escamosa cerca de los dedos y hay enrojecimiento se trata de pie de atleta.

Debes tener cuidado porque puede propagarse a otras partes de tu cuerpo como las axilas y los genitales.

- Orina con olor intenso

Una infección urinaria puede producir un olor químico y penetrante. Esto sucede cuando la bacteria entra al tracto urinario y uretra, multiplicándose y causando el contagio.