Oración a San Ramón Nonato para callar las malas lenguas y los chismes

Este santo es conocido por dar un constante mensaje de amor, el cual no perdió ante las situaciones más difíciles
Por: Erik Solís
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Instagram: @san_ramon_nonato
San Ramón Nonato
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San Ramón Nonato, nacido en un pueblito perteneciente a la entonces Corona de Aragón, España, fue un santo que llevó un mensaje de amor hasta en los momentos más difíciles y hoy, en varias culturas en conocido popularmente por ser el santo patrón de las embarazadas, los niños y los partos, además de callar las malas lenguas y los chismes.

Por eso, si te sientes en momentos de soledad o tienes algún pesar por ciertas difamaciones, te recomendamos encomendarte a él con la siguiente oración.

Oración a San Ramón Nonato:

Oh glorioso san Ramón Nonato, santo de mi devoción, de noble corazón que por predicar la palabra de Dios tus enemigos te impusieron como cruel martirio llevar un candado en la boca prendido, escucha, te ruego de corazón, mi sincera oración e intercede con ardor ante Dios Padre de misericordia para que mis enemigos y quienes hablan mal de mí, quienes me difaman, intrigan y no dicen la verdad, cesen en su intento y yo sea apartado-a siempre de toda palabra, acción e intención mala y dañina.

¡Oh san Ramón Nonato!, protector de la vida, abogado del pobre, del cautivo y del que sufre difamación; tus glorias celebramos, tu amparo agradecemos y humildes invocamos tu celestial poder.

San Ramón Nonato, tú que estás tan cerca de Dios ruégale por mis problemas, por mis dificultades, pídele sea comprensivo y benevolente conmigo para que mi vida y la de los míos sea mejor; san Ramón guárdame de todo mal, sé tú mi protector, líbrame de la difamación, de los chismes, calumnias y mentiras, de las injusticias, prisiones y falsos testimonios, que no me falte nunca tu protección y defensa, que tu poderosa mediación me asista en todo mal momento y difícil situación.

Me presento ante ti solicitando tu milagrosa ayuda y te agradezco por anticipado y con todo mi corazón, pues bien sé que tú me prestarás tu amable mediación para salir de lo que me agobia y causa intranquilidad, sobre todo, mi buen santo, haz que me vea libre de:

(decir el problema y lo que se quiere conseguir).

Te rogamos tengas a bien ser nuestro santo intercesor y que lleves nuestras sinceras peticiones a Dios, te pedimos nos consigas el auxilio que buscamos y así gocemos de paz, tranquilidad y bienestar.

Así sea. Así se cumpla lo que deseo.

Oh Dios Todopoderoso, que en tu gran bondad y generosidad concediste al bienaventurado san Ramón Nonato el ardiente deseo de liberar esclavos, te pido por su muy eficaz intercesión que me apartes siempre, en toda ocasión y lugar, de la esclavitud del pecado y de los errores que cada vez más me separan de ti,y que pueda vivir en paz, con calma, con bienestar, y distanciado-a largamente de todos aquellosque me acechan, lastiman y atormentan.

Te ruego que por la mediación de san Ramón Nonato por fin pueda estar alejado-a, hoy y siempre de los enemigos que por envidia, maldad o rencor me desean algún mal, quieren lastimarme y mi perdición desean desprestigiar con sus falsos testimonios.

Dios Todopoderoso, Padre de compasión y perdón, sé que tú con tu gran bondad e infinita generosidad,y por mediación del glorioso san Ramón Nonato no dejarás desatendida mi humilde petición, y harás que mis días sean más dichosos y tranquilos.

Te lo ruego por tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos.

Amén.

Rezar tres Padrenuestros, tres Ave Marías y tres Glorias.

¿Quién es San Ramón Nonato?

San Ramón Nonato es el patrón de las embarazadas y recién nacidos, pues nació por cesárea tras el fallecimiento de su madre.

Además, en el transcurso de su existencia, específicamente en 1222, fue enviado como “rescatador de cautivos” al norte de África. Allí pagó rescate por varios cristianos hasta que se le acabó el dinero y se ofreció él mismo a cambio de un prisionero.

En cautiverio, Ramón se dedicó a anunciar al Señor y a dar consuelo a quienes, como él, estaban privados de su libertad viviendo en condiciones infrahumanas.

Como castigo fue azotado públicamente más de una vez, y en una ocasión llegaron a perforarle los labios con hierro candente para colocarle un candado en la boca y deje así de hablar.

Fueron ocho largos meses los que San Ramón tuvo que pasar en esta situación, hasta que Pedro Nolasco pudo enviar a otros miembros de la orden a rescatarlo.

Así que si quieres pedirle que cesen los chismes y habladurías a San Ramón Nonato, entre otros favores, ahora ya sabes cómo hacerlo.