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¿qué onda, santi? ¿qué onda, pato?
Ahora ya te doy tu lana. ¿qué pasó?
Pues ya somos cuñados, ¿no? Sí.
Salió muy suertudo el santi, ¿no? Ch, ch, ch.
Respeto para el hermano de mi novia, ¿eh? Bueno, en los vidrios.
¿te estaba hablando? Ya me tengo que ir, carla.
¡suéltala! Papá, en serio, yo no hice nada, papá.
¿por qué? ¿en serio?
Papá, no. Papá, perdón.
Papá, perdóname. No voy a hacer por ti el visito a la escuela.
Papá. Papá, perdóname.
Papá, en serio. Papá, no me pones.
Ya. Por favor, vamos a aprender.
Perdónenme, pero no lo supe defender. ¿cómo nos vas a defender?
Si cada vez que te metes te va peor. Sale toda morada y los trancazos.
No me gusta que te pegue, mamá. No soy una buena madre.
Desde hace mucho tiempo que me hubieras largado de aquí. ¿y qué?
¿y qué, jefa? Si no sabes hacer nada.
¿eh? ¿de qué vamos a vivir?
Mejor así déjame. Santiago, las cosas no se arreglan a golpes.
Sí, mamá, ya. Ya.
Bueno, ¿y por qué fue el pleito? Cosas de chavos.
¿ah? ¿y qué cosas?
Tarugadas, mamá. Cosas sin importancia.
Santiago, me tienes que prometer que no te vas a volver a pelear en la escuela. Sí, mamá.
¿es en serio? Sí, mamá.
Te lo prometo, mamá. ¿te consta, inés?
Sí. ¿y tú qué onda, eh?
¿por qué no quieres que le diga nada a mi mamá de patricio? Ay, chaval, primero se va a infartar porque tengo novio.
O sea, ¿tú pretendes que vas a seguir con este cuate? Es que en serio, hermana, si no lo cortas, estás loquísima.
No te pases, en serio. ¿por qué me llama?
Si lo ves venir, te vas corriendo a la dirección. ¿y tú?
Pues no me queda otra vez más que aguantarme. Porfa, jefa, tengo que arreglar una bronca.
No, hijo. Ya sabes que no puedes salir.
Mamá, es superimportante. Te prometo que regreso antes de que mi papá llegue de trabajar.
Te lo juro. No, no.
Mamá, es que es superimportante. Tengo que ir.
No, mi hijo de mi vida. Si él te cacha, por dios, qué...
Si le vuelve a decir algo a alguien, ahora sí lo expulsen definitivamente. Qué mala onda.
¿pero por qué? ¿y tú qué?
¿te da pena o qué? No, pero...
Pues qué mala onda que te expulsen. Bueno, eso sí.
Míralo, ahí viene. Ahora sí.
Hasta lo gandallita se te quitó, ¿verdad? Ay, ya, déjalo.
Vamos, que la verdad parece perro sin coño, ese guante. La neta.
Ya, ya te aterrices tú. Carla, tengo que hablar contigo.
No, de verdad, te has portado muy mal conmigo. Perdóname.
Y luego el mensaje que me mandaste, no... ¿sabes qué?
Mejor cada quien por su lado. Es que te tengo que explicar.
De verdad, no quiero. No, carla, ahorita mismo me vas a escuchar.
¡suéltame! ¿qué te pasa, imbécil?
¡suéltala! ¿a poco vas a dejar que estos dos se nos volteen?
Todo el mundo se va a burlar de nosotros. Me vale.
¿te cae? Ya ni la friegas.
¿te vas a quedar aquí como si nada? No me voy a quedar como si nada.
Ni a manuel simán, ni a mi mamá, ni a mi hermano. Es hora de que alguien te enseñe.
Mamá, ya, por favor, no te enojes. ¿cómo no me voy a ir a un pandillero?
Mamá, ¿y qué querías que yo hiciera? ¿que dejara que le pegara a carla?
Sí, mamá, si santi no se mete, seguro me pega. Pero, ¿qué clase de bestias dejan que vayan a esa escuela?
Mira, mamá, ven. Me lo puse parejo.
Estábamos aquí al tú por tú él y yo. Y te juro que nunca nos va a volver a molestar.
Sí, mamá, santi se portó súper valiente. Y todos estamos muy felices.
Pero, de todas maneras, los golpes no son la solución. Esto no puede volver a suceder, ¿eh?
Hay formas. Para eso existen las leyes.
La policía, no sé. Pero los golpes no son la solución.
¡yo puedo tomar donde quiera! ¡no hice nada!
¡el mejor será patricio! ¡patricio!
¡patricio! ¡ayúdame, patricio!
¡te retomo a botar al arce! ¡patricio!
¡cuéntenme! Nadie más te va a volver a pegar que mi papá nunca más.
No va a volver a molestar. Ni a senan, tampoco.
Gerla, santiago, lárgate de aquí, patricio. Espérense.
No les voy a hacer nada. Ya no te tengo miedo.
Buena onda. Por favor.
Yo solo quiero hablar. Si ni se te ocurra acercarte o hacernos algo, porque te parto la cara.
Ok, ok, ya lo sé. Quiero pedirles que me perdonen.
No sabía. Es por eso que siempre traías un chorro en moretones.
Sí. Mi papá nos pegaba casi todos los días.
¿neta? Y yo creía que era porque te peleabas y ni siquiera quería imaginarme cómo quedaba el otro pobre.
Pero no era el único con moretones en la cara. Mi mamá y mi hermanito también.
Es por mala onda, pero... Papá se merece muchos años en la cárcel.
Pues si lo dejan salir, yo no le tengo miedo. Y neta, lo debo a ti.
¿a mí? ¿por qué?
Ese día que defendiste a carla, me cayó el veinte que mi papá nos iba a seguir pegando hasta que yo le parara el alto. Y eso hice.
Pues hubieras visto cómo le fue a santi. Mi mamá se lo puso como chancla.
Dijo que las cosas no se solucionan a golpes y quién sabe qué tantas cosas más. Pero ya ves, carlita, hay algunas cosas que sí.
Para nada. Mi jefa, mi hermano y yo estamos en terapia.
No es lo mismo que mi papá. Órale, pato.
Pero mira, de todos modos, ya sabes lo que hice, ¿no? Mira, el valiente vive...
Oiga, don tomás, ¿me deja acabar el dicho? Sí, ¿que lo sabes?
Sí. Órale.
Bien, pues gracias.