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Pues ya que prim, me va a tocar así verte super guapa, super guau y yo así toda flaquita con popote. No, no, no, no, no, espérate, pero si ese dinero lo dejó mi marido para lo que se ofrezca y si esto es lo que se ofrece, pues te lo prestamos.
Ay, no, neta tía. Claro que sí, para eso somos familia.
Familia. América, debes entender que por tu edad de constitución física no te puedo hacer más cirugías.
No tiene ni dos meses que te quite pómulos y seis que te aumente los senos. No te puedo hacer ningún trabajo ahorita y menos en los glúteos, tienes que descansar.
No, no, doctor, es que no puede ser, o sea, yo necesito que me los agrande ya, me urge. ¿qué no ve que de eso depende mi futuro?
Yo recomiendo esperar mínimo seis meses y ver cómo reacciona tu cuerpo. Pero qué clase de doctor eres tú.
Doctor es usted que no quiere operar, le estoy pagando bien. América, entiéndelo, no es por dinero, es por ética profesional.
No voy a arriesgar tu salud por ningún dinero. Bueno, doctor, ¿y a mí sí me puede hacer lo que le pedí?
Yo te sugiero que para que te arregles la cara, esperes un poco a que tu piel madure. El procedimiento que tú requieres es mucho más complicado que el que le hice a tu prima.
Y sobre los senos, pues sí, sí puedes aumentártelos, pero no al tamaño que tú dices. ¿qué es?
Si no algo más apropiado para tu constitución. Pues sí, pero es que es desde el tamaño que quiero.
Es que más grandes a tu edad y por tu cuerpo puede hacerte mucho daño, sobre todo en la espalda por el peso. Pues no importa, yo me aguanto.
A ver, a ver, a ver, ¿qué le pasa? Usted está ofreciendo un servicio, está para servirnos.
Mire, háganos las cirugías que necesitamos que le vamos a pagar. No, señorita, yo no soy su servidor, soy un profesional.
Y como tal, mi primer deber es cuidar la salud de mis pacientes antes que cobrarles. ¿ah, sí?
Sí. Pues entonces nos vamos con otro doctor.
Ustedes son libres de escoger con quién irse. Solo asegúrense que el cirujano que vean esté adscrito a la asociación mexicana de cirugía plástica, estética y reconstructiva.
¿eso qué? Pues que es el único organismo que avala a los médicos titulados.
Son los únicos que pueden ofrecer toda clase de cirugías como la que ustedes solicitan. Ay, ¿sabe qué?
Ya párele, ya párele con tanto chorro que ya nos está mareando. Vámonos, primi.
Vámonos y busquemos otro doctor que sí le interese en hacer crecer su negocio. ¡qué rollo!
Y todas nuestras amigas se van a enterar de esto. Eso es mío, señorita.
Se van a enterar, ¿eh? Todas se van a enterar.
Eso espero, porque es importante que se sepa que un cirujano plástico también debe de cuidar de sus pacientes. ¿y qué cree?
Que esto no se va a quedar así. Vámonos.
Señoritas, entiéndanme. Ustedes no necesitan más cirugía.
Están muy jóvenes y bonitas. Lo que sí requieren es ir a terapia.
Esa actitud que están tomando no es nada normal. ¡baboso!
Vámonos, primi. Vámonos.
Pues miren, llegaron al lugar correcto. Aquí en esta clínica manejamos productos muy novedosos, que son mejores que una cirugía.
Y prometen excelentes resultados. Por lo que van a poder tener el cuerpo que quieren en muy poco tiempo.
¿de verdad? ¡ay, qué cool!
Qué cool, ¿verdad, primis? Sí, pero es que la verdad no entiendo mucho.
¿cómo podemos obtener... ...
Los mismos resultados sin una cirugía plástica? No, no, no, no es el mismo resultado.
Es mucho mejor. Mira, yo utilizo productos completamente naturales como estos aceites, que son la novedad en dubái.
Se inyectan directamente en la zona que se requiere mejorar. Es...
Es como magia. Miren estos resultados.
No nada más. Antes, después.
No, bueno, si así vamos a quedar, pues, ni a hablar. ¿cómo ves?
Sí, sí, sí me gusta. Pero, este, una pregunta.
¿usted no tiene así como diplomas y certificados de... Ay, niña, eso es de muy mal gusto.
Si colgaran mis reconocimientos y mis diplomas, pues necesitaría un muro como el que quiere tron. Además, mi experiencia habla por sí sola.
Bueno, y ya, si no me creen, pues... Y nada más.
Era una pregunta. Solamente era una pregunta.
Bueno, pero es que, de verdad, si no hay problema y no tienen confianza, le puedo dar el lugar a otras personas. Nada más, les comento.
Si quieren pedir otro espacio, no voy a estar libre hasta dentro de seis meses. No, no, no, no, no, no, no.
Nos quedamos con ese lugar, sí. Este, y...
¿cómo? ¿por qué tiene ese espacio libre?
Porque mi paciente se consiguió un marido millonario. Ah, y se la llevó a vivir a nueva york.
No, pues, de ser así, agéndenos. Ahorita mismo, anótenos.
Sí. Bueno, pues, no se diga más.
Las espero mañana mismo. Cuando termine con ustedes, van a quedar...
¿buen rostro? ¿quién es ese?
Ah, pues, es un cosmeatre especializado y la nueva onda en arreglos. No, no, no, no, no, no.
¿y el doctor alatriste qué? Ay, ni me hables de él, que ya fue, ma.
Fuimos a verlo mi primis y yo y fue súper grosero con nosotros, de verdad. No quiso hacernos más arreglos.
¿cómo? Pero sí con la millonada que le...
Sí, le pagamos. ¿cómo ves?
Así que lo que conseguimos, pues, otro cirujano plástico, tendremos que hacernos un procedimiento mientras tanto con este doctor. Entonces, ya no vamos a ir con alatriste.
No, ma, no, de verdad, fue muy grosero. ¿y para cuándo quieres el dinero?
Bueno, pues, es que ya el procedimiento empieza mañana mismo. ¿quién te recomendó a ese señor?
Ay, mamá, que no es un señor, que es un profesional. Pero, ¿quién te lo recomendó?
Ay, mamá. Mamá, que una amiga de américa.
Se acaba de operar adelante y atrás y quedó espectacular. Ay, sí, ya me imagino cómo es el espectacular.
Inesia, no te puedo dar el dinero porque está en un fideicomiso. Y solo puedo sacar cierta cantidad al mes, que es para la comida, escuela y casa.
Y se acabó la discusión. Come.
¿y qué creen que me dijo? ¿qué?
Pues, que ese dinero lo tiene guardado para mi futuro. Pero para el futuro que ella quiere para mí, más no lo que yo quiero.
Papá sí se mandó con eso, de ponerles el dinero a plazos y por tandas, como a la gente pobrecita. Nada que ver con mi papi, que nos dejó millonarias.
Y mi mamá ha sabido administrar muy bien el dinero, porque nos alcanza para viajes, lujos y uno que otro arreglito. Ay, ya ni me digan.
Pues, ¿ya qué, prim? Me va a tocar así, verte súper guapa, súper guau, y yo así, toda flaquita, con popote.
Ay, no, no, no, no, no, espérate. Pero si ese dinero lo dejó mi marido para lo que se ofrezca, y si esto es lo que se ofrece, pues te lo prestamos.
Ay, no, metate a... Claro que sí, para eso somos familia.
Ay, no, pero yo siento que es mucho dinero. No, y aparte no tengo cómo pagártelo, y mi mamá...
Ya me lo pagarás cuando te cases con un millonaria. Eso, dueño de un paraíso tropical, como aruba, jamaica, o la guyana francesa.
Nunca he estado ahí, pero si es francesa, su encanto ha de tener. ¿qué haces?
¿a dónde vas? Me voy a ir a quedar a casa de américa, porque mañana en la mañana nos vamos a ir a la clínica a hacernos nuestro procedimiento.
¿cuál procedimiento? ¿con permiso de quién?
Ay, mami, con permiso de nadie. ¿qué crees?
Que ya soy mayor de edad y ya puedo hacer lo que yo quiera, como ves. Ajá, ¿y con qué dinero, mamacita?
Mi tía me lo va a dar. No, no, no, por supuesto que no.
Tú no tienes que andar mendigando dinero de nadie. A ver, mamá, que yo no mendigué nada de nadie, ella me lo quiso dar.
Yo sé que es lo mejor para ella, y ciertamente no son esas tonterías de hacerse arreglitos. Sí, eso dicen las feas y sin dinero.
Pero mira, si quieres vamos con el doctor alatriste, que te haga un cambiecito, a lo mejor eso, pues, te anima y dejas de estar tan amargada, ¿no? Ya deberías de saber que a mí no me compras con dinero, no lo necesito.
Pues a lo mejor tú no, pero tu hija sí. Ella dice que la tienes en la miseria.
¿qué? Tiene lo suficiente para vivir cómodamente.
Eres tú la que le llena la cabeza. Te cojo si necesarios.
Bueno, si hubiera sabido manejar lo que dejó tu marido, no tendrías éste problema. No metas a mi marido en esto, que si tuvieron ese accidente fue por culpa del tuyo.
Por su culpa se mataron los dos. Eso no es cierto.
Tu marido se lo llevó a tomar. Él fue el que lo sonsacó.
Tan inocente el tuyo, ¿no? Que se había bebidoّq.
Quién sabe cuántas botellas. Además, el que venía manejando el auto era tu marido, tu maldito marido asesino.
No, mi reina, no confundas que aquí el único maldito fue tu esposo. Está más que comprobado que él arruinó el coche para que se chocara ni matara a mi marido.
Así que no vengas a hacerte la santurrona. Ajá.
¿y eso quién lo dice? ¿tus abogados?
¿según los míos? El que venía manejando era tu marido.
¿tus abogados pagados por ti? ¿qué van a decir?
¿y los tuyos quién los pagó? La divina providencia.
Los pagué yo con mi dinero, que sí supe administrar, no como otra que se gastó todo su patrimonio en un juicio que nunca ganaste y que nunca ganarás. Cuando llegue el fallo del juez, ¿qué hará?
¿qué hará? Voy a hacer que te tragues cada una de tus malditas palabras.
Hazme el favor de largarte de una vez. No te quiero volver a ver.
Jamás, jamás, óyelo bien.