
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Te prometo que ya no me va a importar lo que piensen de nosotras, ya. Entonces, ¿qué esperas para contarle a tu familia lo que hay entre nosotras?
A ver si mi mamá nos imparta porque ella quiere que tenga muchos hijos. Las parejas homosexuales también tienen hijos.
Ay, pues sí. Por un lado me da mucho gusto que edgar se vaya a estudiar la carrera que tanto le gusta.
Pero por el otro como que me da miedo. Y digo, no por él, ¿eh?
Porque él es hombre y sabe cuidarse. Pero, o sea, a ver, ¿tú crees que edgar por ser hombre no va a correr ningún tipo de peligro o cómo?
No, no. Yo sé que la situación en general está muy difícil.
Así es. Pero las mujeres por naturaleza somos débiles.
Ay, mónica. ¿es en serio que el pensamiento más anticuado es ese, eh?
No, no es nada anticuado, hermanita. Simplemente que mientras mi marido no esté en casa, la presencia de edgar me hace sentir más segura, ¿es todo?
Pues te puedo asegurar que pamela y tú pueden cuidarse perfectamente aunque edgar y tu marido no estén, ¿eh? No, no, perdóname.
La presencia de un hombre siempre es necesaria. Pues mira, que yo no tengo ni marido, ni novio, ni hijo, si créeme que para nada es necesaria la presencia de un hombre en mi casa, ¿eh?
Eso dices, pero la verdad es que no. Digo, las reparaciones...
Bueno, simplemente para capitalizar. A ver, el garrafón del agua, por favor.
¿qué haces? Pues lo hago yo misma.
¿cómo que qué hago? Ay, no, no.
Mónica, me choca que pienses que las mujeres nada más podemos limpiar, cocinar, barrer, por favor. Las mujeres podemos hacer lo que nos propongamos.
Ay, anel. ¿qué?
Qué ideas tan raras has tenido siempre. De verdad.
Pobres de las monjas en donde estudiamos. De verdad, pobres.
Lo que han de haber sufrido contigo. Por eso no te dura ningún novio, fíjate.
Pues no quiero. Voy a chopear, con permiso.
Renata, tlaca, ya, no estés así conmigo, por favor. Aquí también hay mucha gente que te conoce.
Dale con eso. No quiero que tengamos problemas, por favor, ya.
Yo tampoco. El hecho de tener una relación a escondidas es lo único que va a ocasionarnos.
Mira, renata, no es tan fácil hablar sobre lo que somos. Todavía hay muchísima gente que no acepta las relaciones.
Entre dos personas del mismo sexo, ¿sí? Sí, sí.
Ya sé que tu familia siempre te ha dicho que tú debes enamorarte de un hombre. Y yo lo único que sé es que el amor no es malo.
Y yo te amo. Siento que ya no me va a importar lo que piensen de nosotras, ya.
Entonces, ¿qué esperas para contarle a tu familia lo que hay entre nosotras? A ver si mi mamá nos importa, porque ella quiere que tenga muchos hijos.
Las parejas homosexuales también tienen hijos. Te prometo que voy a hablar con mi familia.
Solo dame tiempo, ¿sí? Aunque apenas llevamos tres meses juntas, yo quiero estar contigo toda la vida.
Pero si me voy a tener que estar escondiendo, mejor no le entro. No, renata.
¿por qué estás tristeando? Ah, no, ya sé.
Seguro te peleaste con tu novio. Ay, priscila, ¿tú siempre tan pendiente de la vida de los demás?
Espera, espera. Solo quiero invitarte a jugar básquet.
Así te distraes un poco y te olvidas de tus broncas. Gracias.
Pero no tengo ganas de nada. Entonces sí te peleaste con tu novio.
Al rato se contentan. Así siempre pasa.
No estoy tan segura de qué es lo que pasa entre la persona que quiero y yo pueda arreglarse. Tú medio juegas básquetbol, ¿no?
Necesitamos una chica en el equipo. Como renata anda un poco depre porque le partieron el corazón, me imagino que tú como su mejor amiga ya lo sabes, ¿no?
No, no, no sabía. Pero ¿por qué no para que me cuentes a detalle y con calma vamos a mi casa, comemos?
Ah, sí, sí, sí. Yo estoy encantada.
Yo voy con ustedes y amo la comida de tu mamá. No, la invitación solo es para renata.
Pues al cabo que ni quería. ¿de verdad me estás invitando a comer a tu casa?
Ya le hablé a mi mamá. Le dije que prepare algo riquísimo.
Porque alguien muy importante va a ir a comer a la casa. ¿me vas a presentar con tu mamá?
No como mi novia, pero quiero que los conozcas, que ellos te conozcan a ti y que te metas en tu cabecita. De mucho que no.
Yo también te quiero muchísimo. Pero estuve pensando mucho en las cosas.
Tengo miedo de que lo nuestro no vaya para ningún lado y que... No digas eso.
Te prometo que todo va a cambiar. Por lo mientras ya puedes ir a mi casa a comer.
Todas las veces que quieras. Bueno, para eso se empieza.
¿entonces qué? ¿aceptas mi invitación, saquita?
¿aceptas mi invitación? Sí, mi amor.
Nada más avisa a mi casa que voy a llegar tarde. ¿vale?
Avísales. ¡huele riquísimo!
¿qué me preparaste, ma? No, no es qué te preparó, es qué nos preparó a todos.
Hola, tía. ¿cómo estás, chamaquito?
Bien, ¿y tú? Bien, también, gracias.
Es que tu hermana me pidió que hiciera una comida especial. Porque nos quiere presentar a alguien.
¿ah, sí? Sí, yo creo que la plática que tuvimos ayer con ella funcionó bastante bien.
Pues más le vale a ese chango que no se quiera pasar de listo si no se las va a ver conmigo. Ay, hijo, por dios.
Primero deja que lo presente. Bueno, ¿y qué pasaría si pame no estuviera interesada en un muchacho, sino en una muchacha?
Ay, anel, por dios. ¿qué cosa se te ocurre?
No lo digas ni de broma, hermana. No, no, no, no lo estoy diciendo de broma.
Lo estoy preguntando muy en serio. ¿cómo crees, tía?
Pame es una chava normal, ¿de qué hablas? Ah, entonces sería anormal si le gustan las mujeres o cómo.
Claro, por eso la naturaleza hizo a las hembras y a los machos, porque eso es lo normal, tía. Ay, mi amor, puedo entender que tu madre, que estudió en la escuela de monjas, tenga esa mentalidad, pero tú...
¿es en serio, edgar? Qué bueno que te vas a ir a estudiar lejos, tal vez conociendo otras maneras de pensar, o se te abra la mente, o yo qué sé.
¿qué te pasa, tía? ¿por qué me hablas así?
Porque no me entra en la cabeza que le llames anormales a las personas que sienten atracción por alguien de su mismo sexo. Qué poco criterio tienes.
Oye, anel, no te voy a permitir que le hables así a mis hijos, ¿sí? Y mucho menos que los insultes de esa manera.
Ok, perfecto, creo que yo mejor me voy. Esto se está poniendo muy candente, qué bonita familia.
Chaito. Chaito.
Bye, tía. Bye, sobrino.
¿qué le pasa? Hola.
Hola. ¿ya está lista la comida?
Ay, gracias, mami. ¿y tu amigo?
No traje ningún amigo, la traje a ella. Hola, ¿qué tal?
Yo soy renata y soy la... Mi mejor amiga.
Hola, renata, pues yo soy edgar, el hermano mayor de pamela. Mucho gusto.
Sí, y yo soy la mamá de pamela. Mucho gusto, señora.
Bienvenida. Gracias.
Quería que la conocieran. Sí.
¿nos sentamos? Sí.
Pásamela, pásamela. Gracias, gracias.
Ay, qué lindo. Y yo que ya estaba por espantarle el galán a mi hermana.
Les dije que no había ningún galán. Pues mejor.
Pero qué bueno que trajiste a renata, ¿eh? Espero que no me corra para mí.
Desde siempre me ha gustado la vida animal, en especial de los animales acuáticos. ¿en serio?
Sí. A mí también.
Antes tenía una pecera grandísima con muchas clases de peces, pero bueno, ahora prefiero ser activista en una asociación a favor de la conservación de los ríos y los mares. Qué linda.
Pues nada más bonito que una niña que cuida el planeta. Ay, gracias.
Oye, qué padre que se hayan llevado ustedes dos también, ¿no? ¿por qué no habías traído a renata antes?
A ver, mamá. Renata es una chava muy ocupada.
¿a qué la voy a traer a la casa? Que está escuchando todas las tonterías que dice edgar.
Que los pececitos, que todo. Eh, tranquila.
No son tonterías. Al contrario, me la estoy pasando muy bien.
¿ves? Pero bueno, yo ya me tengo que ir.
Señora, muchas gracias por la comida. Hacen un placer, bueno.
Ay, pues yo la comparto. No, no, no te puedes ir sola.
Sí. Yo voy con ustedes, ¿va?
No, no, no. Mamá, hija, tú me tienes que ayudar a recoger los platos y a lavarlos.
No, mamá. Hija, por favor, ayúdame con los platos.
Edgar va a acompañar a renata a su casa, hijita. Sí, por favor.
Vamos. Gracias.
Que te vaya bien. Hasta luego.
Hija, tráeme los platos, hija. Voy.
Ándale, por favor. Ay, voy.
Viví en una nueva escuela aquí en la ciudad. Pues estabas muy ilusionado por ir a la universidad de bacacalipas.
¿no? Pues sí, mamá, pero ya lo pensé mejor y pues prefiero quedarme a cuidarlas.
¿seguro? Sí, sí, sí.
Es que dos mujeres solas corren mucho peligro. Además, pues tengo otro gran motivo para quedarme.
Ah, renata, ¿verdad? Sí, es que nunca me había gustado tanto una chava.
Tiene todo lo que siempre había buscado. Es inteligente, bonita.
No sé. Siento que fue como, como un amor a primera vista de los dos.
Ay, qué linda. Sí, sí, sí.
Edgar, por favor. ¿cómo va a ser amor a primera vista?
La acabas de conocer. Oye, no.
Tus abuelos se conocieron ese mismo día, se hicieron novios y al mes se casaron, pablo. Exactamente.
Una cosa es que se gusten y otra muy distinta. ¿a qué ese amor, por favor?
Ay, ahora resulta que mi hermanita no cree en el amor. No, a ver, a ver.
Sí cree en el amor, pero tú no conoces a renata. No sabes sus sueños, lo que ella le gusta.
Qué le tiene miedo, ¿no? No conoces nada, nada de ella.
¿no? Oye, ¿no será que está celosita?
Sí. ¿de qué voy a estar celosa?
Claro que no. Sí, no, pero sí es bien normal que estés celosa de tu hermano.
Pero él nunca va a dejar de quererte, pa. Exacto.
Aunque tenga novio o no, tú siempre vas a ser muy consentida. No te enojes.
Mira, de todos modos, si tú habías decidido irte a estudiar a baja california, pues deberías hacerlo. A ver, ya les dije que no solo es renata.
Ustedes también me preocupan, no quiero que estén solas. Vamos a estar bien, ¿verdad?
Ah, dos mujeres solas en una casa corren muchísimo peligro. Exacto.
Entienden, necesitan un hombre en la casa, en lo que está mi papá en el trabajo.