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Una vez fui al cine. Una de chorizo para mí.
Y las. De pierna.
También. No es.
Por nada mi vida, pero con estas ya son 18 tortas que te comes. Sí, mi vida es que hoy en la mañana amanecí con una falta de apetito.
No vine a jugar ping pong. Tiene piernas de pollo?
Sí. Con razón camina tan chistoso.
Le gustan las bromas, verdad? Pero sin cebolla.
Ji, ji, ji, ji, ji, ji. No, yo, yo, yo.
Clientela, señor. Cada minuto que pasa puede ser una propina que yo estoy perdiendo.
Y si usted me sigue interrumpiendo. No.
Pero no lo tome tan en serio. No llore.
No estoy llorando. Estoy tratando de ver qué hora son.
Lo trae en la mano derecha. Son las 08:15.
Estás segura? Claro.
Sí. Lo acabo de poner con el radio.
Que si está segura que traigo el reloj en la mano derecha? Sí, señor.
Es que esto. Es en el sentido ojos para ver de lejos.
Y entonces cómo va a ver la carta? Es muy fácil.
Poniéndome los anteojos para ver de cerca. Bueno, estos son los anteojos para manejar.
Estos son los anteojos para ver televisión. Estos son los anteojos para ver muchachas en bikini.
No. Pues no les traje.
Bueno. Quiere que le lea la carta?
No, yo. Jamás he permitido que me lean la correspondencia.
Entonces cómo? Pues el tema de la detiene.
Alejandrita. Ah, aquí está bien.
No más lejos. Aquí más alejadita.
Más, más, más. Ya, nos cazzu.
Dios mío, que. Tiene.
Un médico entre la concurrencia. Yo, yo, yo, yo.
Soy médico. No hay.
No hay otro. Viva?
No. Entonces.
Pues. No sé.
De repente se puso así. Ah.
Y usted cree que ya se murió? Ay, no!
Por qué? Entonces por qué le está espantando las moscas?
Yo no le estoy matando las moscas. Le estoy echando aire.
Se le bajó una llanta. Ay!
Mírenlo. Ya abrió los ojos.
Eso quiere decir que ya está volviendo. Traiga una cubeta.
Está volviendo en sí. Ay, qué bueno.
Ya está. Me había dado cosa.
Cómo te sientes, mi amor? Muy mal.
Ya me morí. Ay, por favor, no digas eso.
Sí, ya estoy viendo a san pedro. No, no, no.
Mira. A mí no me una cosa porque estoy bien.
A mí no me van a hacer una cosa. Yo .
Todo lo que tiene este señor es un principio de indigestión. Afortunadamente ya pasó todo.
Pero eso sí, tiene que permanecer una hora en reposo. Ah, no, imposible.
Apenas tiene tiempo para llegar a una cita urgente que tenemos. Tenemos una cita urgente.
Claro, mi vida. Esta noche es la cena en casa de los martínez.
La cena con los martínez. Claro.
Los buenas noches. Con permiso.
Buenas noches. Buenas noches y bienvenidos a su humilde casa.
Muchísimas gracias. Muchas gracias, pero parece que somos los primeros invitados.
Los primeros y los únicos. Pero no se hubiera usted molestado, permítame.
No se apure, es que yo soy dueño de una pastelería. Lo que sí no traje fueron velas, porque no sé si esté celebrando su cumpleaños o su santo, ¿no?
Entonces... No estoy celebrando ni cumpleaños, ni santo.
Estoy celebrando mi boda. Pero no se queden ahí, por favor.
- ¿gustan pasar? - sí, cómo no.
- pásale, mija, pásale. - con permiso.
Chanfle. ¿todos estos son regalos de bodas?
Así es. ¿y la novia?
Tú. ¿cómo dice?
Es lo que te he dicho un millón de veces. Que te cases conmigo y todos estos regalos de boda serán para ti.
Y yo le he dicho un millón de veces que primero muerta que casarme con usted. Bien, en tal caso tú y tu padre perderán la vida.
I¡nunca! I¡primero muerto que perder la vida!
Y no creo que puedan evitarlo, ya que todas las puertas están y en uno de esos regalos hay un paquete de explosivos que estallará en cinco minutos. En cinco minutos.
Hijita, siento que me voy a desmayar. Con toda confianza, padre mío.
Oh, ¿y ahora quién podrá defendernos? - i¡yo!
- chapulín colorado. I¡no contaban con mi astucia!
I¡síganme los buenos! Torpe.
¿mm? Ay, chapulín, es que en una de esas cajas hay explosivos.
- chanfle. Sí, y van a estallar dentro de cinco minutos.
Lo malo es que no sabemos en cuál de todas las cajas están. Calma, calma, que no "panda" el "cúnico".
Yo voy a averiguar en cuál puede estar. Síganme en los buenos.
Torp... Ay, perdón.
Quise decir. ¿no te lastimaste?
Claro que no, lo hice si no estaban los explosivos en esta caja. Bueno, yo creo que debe haber algún método mejor para averiguar en qué caja están.
Bueno, yo conozco un método, pero no sé si sea muy bueno. ¿pues cuál es?
Pin 1, pin 2, pin 3, pin 4, pin 5. No, no, no, mira, caja por caja a ver en cuál están.
Es exactamente lo que iba yo a decir. I¡esta caja está vacía!
Mira. A ver.
Bueno, pues tanto mejor, ¿no? Estando vacías las cajas, será mucho más fácil encontrar en cuál pueden estar escondidos los explosivos, ¿no te parece?
Pues creo que efectivamente todas las cajas están vacías. Este sinvergüenza pensaba pues no es un mal regalo.
Tomando en cuenta lo que está aumentando el smog, el aire puro puede llegar a costar mucho dinero. - tal vez.
- no, indudablemente. Ahora...
¿te caíste? No.
De pronto me dieron ganas de darle un narizazo al suelo. Y en vez de hacer preguntas tontas, sigue buscando los explosivos, ¿quieres?
Eso es lo que estoy haciendo. Oye, chapulín.
Tengo una duda. ¿qué haremos con los explosivos cuando los hayamos encontrado?
Chapulín colorado, ¿sucede algo? Ay, ay.
Mira, busca otra caja y ponla encima de esta. ¿para qué?
Tú búscala y luego observas. Está bien.
¿y ahora qué? Ya se descompuso.
¿qué cosas? No, nada.
Sigue buscando los explosivos. I¡no, no, no, chapulín!
¿qué es lo que vas a hacer, chapu...? Ay, pero mira nada más.
Así nunca vamos a encontrar los explosivos. Ay, caray, qué manera de perder el tiempo.
El malhechor estaba escondido abajo de la caja. No, no, chapulín, - amárralo "pa" que no ladre.
Claro que es mi papá. Pero entonces, ¿cuál es el malhechor?
El malhechor es este. Escúcheme, escúcheme, por favor.
No puedo salir de la casa porque están bajo llave todas las puertas y no pueden... I¡eso, chapulín, muy bien!
I¡eso, chapulín! Tú no te metas, la cosa es con este.
¿ah, sí? I¡toma, toma!
- i¡toma! - i¡toma!
I¡bravo, papá! I¡acaba con él!
Ay, ay, ay, chapulín, ay, ay, ay, ay. I¡me doy, me doy, me doy, me doy!
Ahora ¿me quieres explicar una cosa? ¿por qué regresaste sabiendo que aquí hay unos explosivos?
Chapulín, es que todas las puertas están bajo llave y perdí las llaves, no las encuentro. Pero, ¿en dónde están los explosivos?
I¡aquí están, ya los encontré! - i¡aquí están!
- i¡cuidado, mijita! I¡cuidado!
De tiempo riguroso. Hasta que no cumpla cinco minutos hace explosión.
¿y por qué no dijeron eso desde un principio? Podríamos habernos ahorrado una multitud de problemas.
Como cuánto tiempo faltará para que haga explosión. Aquí tiene señor.
Muchas gracias. Y vuelva otra vez.
¿le podemos servir en algo, señor? I¡oh, es usted!
Sí, soy yo. Sí, es él.
De modo que esta es la pastelería de tu padre, ¿no es cierto? Sí, ¿y qué?
Y piensan vender muchos pasteles, ¿no es cierto? Sí, ¿y qué?
Y tú rechazaste mi oferta de matrimonio, ¿no es cierto? Nada.
Que solo quisiera saber si se van a atrever a vender estos pasteles en cuanto sepan que yo puse veneno en uno de los pasteles? Sí, ¿y qué?
¿y en cuál de todos? Eso no se los voy a decir.
Oh, esta es una infamia sin nombre. Oh, ¿y ahora quién podrá defendernos?
I¡yo! I¡el chapulín colorado!
No contaban con mi astucia. I¡síganme los buenos!
Chapulín, ¿no te lastimaste? Claro que no.
Ya sabes que todos mis movimientos están fríamente resbalados.... ...
Calculados. Menos mal.
Chapulín colorado. Fíjate que uno de los pasteles está envenenado.
Chanfle. Si alguien se lo comiera, moriría como cucaracha intoxicada.
Calma, calma, que no panda el cúnico. Eso se soluciona muy fácilmente arrojando a la basura el pastel envenenado.
Lo único malo es que no sabemos cuál de todos los pasteles pero no te preocupes, el chapulín colorado no ha sido derrotado nunca jamás. Papá, ha sucedido no me digas que ya vino a ayudarnos el chapulín colorado.
Sí, pero aparte... Sí, me encontré a ese malhechor allá afuera y ya me contó todo, mijita.
Bueno, calma, calma, que no panda el cúnico. Yo tengo otra solución para averiguar cuál es el pastel que está envenenado.
A ver, dime. ¿cuál es?
Es una solución que me acaban de detectar mis antenitas de vinil. Mira, fíjate bien.
Anotas el nombre de todas las personas que hayan comprado... Te decía.
Anotas el nombre de todas las personas que hayan comprado pasteles y al otro día revisas las esquelas funerarias en los periódicos. Qué ocurrencia el chapulín colorado.
¿acaso crees tú que nosotros seríamos capaces de semejante cosa? ¿y tú crees que yo sería capaz de...?
Capaz de decirles eso en serio? Yo estaba diciéndolo únicamente para ver hasta dónde llegaba la honradez de ustedes dos.
Bien, pues, para serte franco, a mí no me gustaría perder el dinero que he invertido en estos pasteles. Pues déjame decirte ni nada más.
Es decir, o pierdes tu dinero, o te... Le falta azúcar.
Te decía que no queda más que una sola solución. O pierdes tu dinero, o te conviertes en asesino.
Papá, yo opino que debemos hacer cualquier cosa antes de lastimar a un semejante. ¿y arruinar mi negocio?
Pues no hay otro remedio. I¡sí lo hay!
Yo no puse veneno en ningún pastel, así que los voy a vender. Tú no vas a vender nada.
- i¡que sí los voy a vender! - i¡que no!
- i¡que sí! - i¡que no!
Por favor, por favor. Yo creo que podemos solucionar esto pensando con la cabeza.
Algo bueno debe brotar de la cabeza de chapulín colorado. ¿aparte de mis antenitas de vinil?
¿te das cuenta? El chapulín colorado tiene la cabeza rellena de cemento.
Repite eso. Que el chapulín colorado tiene la cabeza rellena de cemento.
Repite eso. Que el chapulín colorado tiene la cabeza rellena de cemento.
No contaban con mi astucia. Y ahora sí hay que empezar a tirar pasteles.
- i¡síganme a los buenos! - i¡no, no, no!
I¡no, por favor! I¡no, mi hijita!
I¡por favor! I¡mamá!
I¡ya me llevó la trampa! No llores, papacito.
I¡ya me llevó el tren! Pero es que antes del dinero está la vida del prójimo.
I¡ya me llevó el chanfle! ¿qué pasó, qué pasó?
Vamos, ay. Pero no hay otro remedio, papacito.
Ay, permíteme ayudarte. No, espera, no vaya a ser - no, no te lavas las manos.
Perdóname, chapulín. Mira nada más como te dejé, qué barbaridad.
Pero de veras que me dijiste, suelta el pastel y pues lo solté. ¿está bien, chapulín?
Si quieres acabar con mis pasteles, i¡yo te ayudo! Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay.
¿qué acaso no sabes? Que a una mujer no se le toca no, no, chapulín.
No, no espérame, espérame. Tienes que comprender que...
Con que agachándote, ¿no? Hecho con...
Con que agachándote, ¿no? Bueno, soy un poquito ágil, ¿no?
Pero... I¡obliga a ese hombre a que nos diga cuál es el pastel envenenado!
Ya la oíste. No les voy a decir cuál es el pastel envenenado.
Faltaba más. ¿pastel envenenado?
I¡este es el pastel envenenado! I¡auxilio, auxilio!
Oh, ¿y ahora quién podrá salvarme? No llores, papacito.
No llores, ya pasó todo. Sí, no estoy llorando por mis pasteles, mi hijita.
Estoy llorando por ese - hazme un lugarcito, papá. - sí, mi vida.