
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
El padrecito me dijo que rezara para que se arreglara todo. Ah, pues ahí fue donde te falló.
Porque da la casualidad que todavía no aparece el ratero. Pero yo no recé para que encontraran al ratero.
¿entonces? Recé para que el ratero se vuelva bueno y se arrepienta.
Ah, de veras. Ahí están las iglesias, van a rezar y se arrepienta uno.
Claro, porque lo importante de todo es tener la conciencia limpia. Y robar no es bueno.
Chavo, eso que estás haciendo es una cosa muy fea. Me refiero al hecho de que le digas bruja a doña clotilde.
Es una cosa muy fea. Pues ya sé que doña clotilde es una cosa muy fea.
Por eso le tenemos miedo, kiko y yo. Bueno, son mensos con m de mucho.
Y miedosos con m de máximo. Y hay que tenerle miedo a una pobre indefensa señora.
¿cómo doña clotilde? Bueno, es el colmo.
¿pero qué le pasa, don ramón? Nada.
Está hablando con el adhiero, ¿no? Con, con, con, con permiso.
No, no, no le haga caso, doña clotilde. Precisamente estábamos hablando de usted.
Pero también estábamos hablando de cosas bonitas. Ramón decía que se siente muy bonito cuando uno ayuda a los demás.
Eso sí. Yo me siento muy feliz ayudándolo a usted.
Gracias. Precisamente le estoy preparando unos bocaditos riquísimos.
¿a usted le gustan las gorditas de la villa? Prefiero las flacas de peralvillo.
No, no, no. Yo me refiero a las gorditas de maíz.
Estoy hablando de comida. Oh, oh, oh.
Sí, sí, sí, sí, cómo no. Sí, me gustan mucho.
Pues yo le estoy preparando unas. Nada más que estas, pues, no son de maíz.
¿ah, no? No, son de trigo.
Pues eso ya lo sabía, rondamón. No seas mentiroso.
Yo ni siquiera sabía que se podían hacer gorditas con trigo. Entonces, ¿por qué dijo otra vez la burra al trigo?
¿eh? No, no, no le haga caso.
Miren, la verdad es que yo le estaba diciendo al chavo a ver si me pudiera, por favor, ir con usted para que me prestara su planchita un momentitito, ¿no? Ay, cómo no, don ramón.
Encantada, encantada. Ya sabe usted que todo lo mío es suyo.
Gracias. Pero, ¿por qué no va usted personalmente?
Yo no como. Voy a llevar la fraca.
Lo dicho. Son mensos, con m de mucho.
Miedosos, con m de máximo. Metiches, con m de malcriados.
Y mediocres, con m de patio de vecindad. ¿patio de vecindad?
¿dónde lleva la m? En las macetas.
Pase usted, don ramón. Mire, prefiero esperarla aquí.
Ay, no, no, no pase. Ayúdeme a buscar la plancha.
Yo no recuerdo dónde la dejé. Pero es que...
Ay, pero no sea usted ranchero, don ramón. Permítame, permítame, permítame.
Yo entro solo. ¿sí?
Sí, sí. Hoy amanecido, buena suerte.
Gracias. ¿seguro así?
No, no, no, aquí lo tengo. ¿seguro?
Uy, segurísimo. Gracias.
Ándale. Buenos días, señor robado.
Hurtado es mi apellido. Sí.
¿es cierto que se va a ir usted de la vecindad? Sí, hoy mismo me cambio.
¿y por qué, señor volado? Hurtado.
¿por qué se va a ir de la vecindad? Porque ya estoy harto de los mocosos, metiches, que nada más hacen preguntas.
Y si me sigues molestando, te voy a... Por aquí voy a buscar otra, pues.
Pero si yo estoy segura de haberla dejado al pie de la ventana. Pues sí, seguramente le pasó lo que a la mía.
Yo también la dejé y me la robaron. Yo sé quién se robó la plancha.
¿quién? Un ladrón.
¿un ladrón? Sí, qué bárbaro.
Qué bruto eres, ma. Y también sé quién es el ladrón.
¿quién? El que se robó la plancha.
Ay. No pienses tan a prisa.
No pienses tan a... Oye, ¿por qué no me haces un favor?
¿por qué no vas a investigar? A ver, ¿quién mató al mar muerto?
¿sabes? ¿qué era?
Detective. Y investigaba quién mató al mar...
Pero no te tardes, ¿eh? No.
Chau. Chavo.
¿te digo qué? Chau.
¿era la suya o la mía? Si quieres echamos un bolazo, lo de menos.
Lo triste es que ya sabemos quién es el ratero. ¿sabes qué, hijo?
Juegamos al... Es culpa del chavo del ocho.
Ahora que lleva diez horas sin poner un pie en la vecindad. Chavo del ocho no está aquí.
Por eso. No entiendo.
Antes deberías alegrarte por haber cortado con esa amistad que no te favorece. ¿cuándo has visto a una persona decente en medio de rateros?
Pues a jesús lo crucificaron en medio de dos rateros. Chau.
Te he dicho que no te juntes con la chusma. Sí, mami, chusma, chusma.
Chau. Ramón.
Sí, dígame. Otra vez me han robado la plancha.
¿cómo? ¿a qué horas?
Hace un instante. La dejé junto a la ventana y ha desaparecido.
No sabe el gusto que me da. ¿le da gusto que me hayan robado la plancha?
Cálmese, cálmese. Claro que sí.
Es que eso quiere decir que chavo del ocho no es el ratero. Pues claro que no soy ratero.
Por eso regresé. ¿qué tal?
Buenos días. Oiga, ¿es verdad que piensa abandonar la vecindad?
Sí, es que ya encontré un departamento de más categoría. Ay, qué envidia.
Pero algún día yo también podré alejarme de toda esta chusma. Avise cuándo, para hacer fiesta.
Con permiso. Esto aquí, ¿verdad?
Es que no saben la cantidad de robos que ha habido últimamente en la vecindad. Ah, sí, de veras.
Con permiso. Es que no llevo nada de valor.
Dejar las cosas, ¿no? Mis calzones.
Igual quién es el ratero de la vecindad. Coraje, nada más porque necesito averiguar dónde dejé mi escopeta.
Y no sé por qué me late que esto es una diablura del chavo del ocho. ¡chavo!
¡chavo! ¿qué tal?
Buenos días. Fuiste tú.
No es cierto. No puede haber otro más que tú, chavo.
¿quién es el del...? ¿a su abuelita le gusta la cacería?
Mi abuelita fue campeona de tiro al pichón. Fui a la iglesia y le dije al padrecito que me quería confesar porque yo era un ratero.
Pero tú sabías que tú no eras el ratero. Pero todos me dijeron ratero.
Pues que no sería ratero de nacimiento, pero sí por mayoría de votos. Ah, bueno, sí, pues sí.
Pero el padrecito me dijo que lo más importante de todo era tener la conciencia limpia. Y yo tengo la conciencia limpia.
Sí, porque tienen limpio. ¿cuándo fue la última vez que te bañaste?
Mañana va a ser un mes. Pero no fue la última vez que me bañé.
Ah, ¿entonces? Porque todavía pienso bañarme alguna otra vez.
Lo importante de todo es tener la conciencia limpia. ¿tú tienes la conciencia limpia?
Sí. Claro, no una cosa que digan qué bruto, qué limpia tienen la conciencia, kiko, pero sí.
Pero sígueme contando. ¿qué fue lo que te pasó cuando te fuiste de la vecindad?
Ah, bueno, pues que entonces el padrecito me dijo, como tú no eres un ratero, puedes regresar. A la vecindad con la frente muy alta.
Entonces puse la conciencia con la rota de cara que te pongo. Sígueme contando.
Me dijo el padrecito que podía regresar con la frente muy alta. Y yo le dije que...
Entonces el padrecito me dijo que rezara para que se arreglara todo. Ah, pues ahí fue donde te falló.
Porque da la casualidad que todavía no aparece el ratero. Pero yo no...
Rezé para que encontraran al ratero. ¿entonces?
Rezé para que el ratero se vuelva bueno y se arrepiente. Ahí están las iglesias, van a rezar y se arrepiente uno.
Claro, porque lo importante de todo es tener la conciencia limpia y robar no es bueno. ¡lancha!
¡y mi escopeta! Te compré una torta de jamón.