
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Ay. ¿qué le pasa?
De barriga. ¿pecho a tierra?
Del señor barriga que me quiere cobrar la renta. ¿y por qué no se mete a su casa?
Es que en la casa también... ¡qué te importa!
Échame aguas. ¿la quiere de limón, de jamaica o de tamarindo?
¿qué te pasa, chavo? ¿es que anda muy mal el negocio?
Pues sí, parece como si nadie tuviera sed. ¿por qué no me das un agua, un agüita de limón?
Sale y vale. ¿me vas a pagar?
¡oh, pues claro! A ver el dinero.
Uy, qué falta de desconfianza. Pues ¿cuándo te he quedado a deber?
No, nunca. ¿entonces?
Pero eres hija de tu papá. ¿y qué tiene de malo que sea hija de mi papá?
Que tu papá nunca paga lo que debe. Ah, no paga él porque no ha encontrado un buen trabajo.
Pues ¿cómo va a encontrar un buen trabajo si nunca fue a la escuela? Claro, puede trabajar en un circo como chimpancé amaestrado.
Se me chispoteó. "se me chispoteó".
No te la doy... Digo, ¿y a ti quién te dijo que yo nunca fui a la escuela?
Pos... Pos...
Pos, pos, pos... ¿sabes lo único que me faltó para terminar la secundaria?
Empezar la primaria. ¡exactamente!
Y no la... ¿qué?
- nada, nada... - ¡te equivocas!
¿materia gris? ¿qué pasó, m'hijita?
Digo, por si no lo sabes, yo estuve seis años en la primaria. Y tres en segundo.
Pues es que me encontré tus boletas de calificaciones. - estaban en una caja...
- ya, ya, ya, está bien, está bien. ¿está bien?
¡y tú, quítate...! Bueno, chavo, ¿qué?
Me vas a dar el agua de limón, ¿sí o no? Me vas a enseñar el peso, ¿sí o no?
¡uy! Qué terquedad.
¡mira! ¡mira!
¡un peso! ¡un peso!
- ahora sí. - ahora sí.
Desconfianza. ¿de cuándo acá?
Ni que yo fuera qué. - ten.
-si serás menso. En la que lavas los vasos?
¡ay, de veras! ¡tenía que ser el chavo del ocho!
Fue sin querer queriendo. Sí, fue el tinaco desparramado qué.
- ¿qué dijiste? - no, nada, nada, no, nada, nada.
Pero de veras que fue... Sí, ya sé, ya sé, ya sé, ya sé.
Sale y vale. - - no, no ,no, ¿qué pasó?
¿qué pasó? Vamos a'i.
Que acaba de llegar el señor barriga. ¿y?
Pues ¿no te acuerdas que la última vez que te vio, te dijo que si no le pagabas la renta que buscaras otro lugar donde vivir? ¡ay, qué bonita la vecindad!
Mira, tú, cállate, ¿eh? - mira, chilindrina...
- ¿mh? Si viene el señor barriga, le dices que...
... Que tuve que salir urgentemente al extranjero.
¡no! ¡no es bueno decir mentiras!
Si viene el señor barriga, yo le digo la verdad. ¿sí?
Pues tú que siquiera le dices media palabra... Yo te pellizco los cachetes como si fueran gorditas pellizcadas, ¿entiendes?
Por eso digo que mejor no le digo nada. Ahora bien, chilindrina.
Y si el señor barriga te amenaza... Pones cara de tristeza.
Es más, le puedes decir que estás preocupada por mi ausencia, que hasta temes que me haya pasado algo. Pero yo le digo que no es verdad.
Ah, te lo advertí. - ¡ay!
- ay, ay, ay, ay. Sana, sana, cachetito de rana...
No descanses, pégale y verás, por arriba, por abajo... ¿me pegaste?
Sí, ¿y qué? Que esto no se queda así.
Claro que no, al rato se hincha. Mira, chilindrina, le pegaste nada menos que a mí.
Y yo no soporto ¡que nadie me pegue en la vida! Vas a ver, te voy a acusar con mi papá.
¡al cabo que no me importa que me acuses con nadie! - quico.
- ¿qué cosa? Nada, nada.
Nada más quería saber si habías visto tú a don ramón. ¿le viene a cobrar la renta?
Sí, y si no me paga, hoy mismo lo pongo de patitas en la calle. Bueno, pero es que es muy difícil que los muertos paguen la renta.
Ah, claro. No me digas que se murió don ramón.
Según... Si ya lo alcanzó mi mami, está muerto.
Sino, pues todo es cuestión vas a ver, quico, le voy a decir al chavo que te rompa toda la cara. Al cabo que no me importa porque yo no le tengo miedo a nadie.
Chavo, fíjate que quico me gritó. - ve y pég...
- mira, chilindrina, ahora sí estoy haciendo buen negocio. Ahora sírveme cuatro de jamaica.
Sale y vale. Pero, chavo, fíjate que quico dijo que va a venir a romperte toda la cara, fíjate, fíjate.
Dile que no tengo tiempo. Ay...
¿vas a dejar que te diga tan feo? Sí, ahorita estoy muy ocupado.
¡miedoso! Quico, dice el chavo que te va a romper toda la cara.
¿eso dijo? Sí, fíjate, fíjate, fíjate.
Creo que ya es hora de ir a hacer mi tarea. Otro miedoso.
¿y usted qué? Bueno, no, nada, nada.
Ah. Bueno, ¿eh?
Pos este. ¡ñoño!
Sí, papi. Aquí tomando aguas frescas, papi.
¿no sabes que te puede dar tifoidea? ¡venga acá!
Pero algún día tiene que regresar. Ándale, ñoño, vete a la casa y no vuelvas a tomar semejantes porquerías, ¿mh?
Ándale, te acompaño hasta la esquina. - ándale, rápido.
Ay. ¿qué le pasa?
De barriga. ¿pecho a tierra?
Del señor barriga que me quiere cobrar la renta. ¿y por qué no se mete a su casa?
Es que en la casa también... ¡qué te importa!
Échame aguas. ¿la quiere de limón, de jamaica o de tamarindo?
El señor barriga. - ah, sí.
- sale, pues. Chavo, chavo, ven.
¿de casualidad no has visto a don ramón? ¿no va a querer un vaso de agua fresca?
Estoy preguntando, que si de casualidad no has visto a don ramón. Cómpreme un vaso de agua fresca y le digo.
Está bien, a ver, dame uno de limón. - ¿cuánto es, eh?
- un peso. Un peso...
Toma. ¿ahora puedes decirme dónde está don ramón?
No sé. Ahorita vengo.
Voy por agua aquí a la llave de aquí del patio. - con permiso.
- pásale. Muy bien, chavito, muy bien, lo estas haciendo muy bien.
- gracias. - no hay por dónde.
¿quiere un agua de jamaica? No, chavito, ahorita no.
Gracias. Señor barriga...
¿qué demonios estás haciendo? Pues usted me dijo una vez que un vaso de agua fresca vale menos que 14 meses de renta.
Está bien, chavo, está bien. Pero esto se llama chantaje.
No, se llama jamaica. Con permiso.
¿otra? No, gracias, ya no.
Si me compra otra agua fresca le digo dónde está ron damón. Sí, sale y vale.
- es un peso, ¿verdad? - sí.
¿dónde está don ramón? En la república mexicana.
Con permiso. Pase.
No, chavo, no, gracias. Señor barriga...
- toma. - pero son dos pesos.
Oye, me perdonas pero estos vasos son los de a peso. - pos ya subieron.
Con esto de los "energúmenos". Energéticos.
Eso, eso, eso, eso. Toma.
Con permiso. ¿otra?
Sí, mire, le conviene, así le digo dónde está don ramón. - no.
- no quiero saber nada... - para que sepa usted...
No quiero nada. - es que así le digo...
Me has estado tomando el pelo, chavo. - señor barriga...
- ¡no quiero saber nada! ¡basta ya!
Prefiero regresar otro día.