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"en la epidemia de panzas 'indigestaditas'". - ¿que qué?
- de panzas indigestaditas. En la academia de danzas indigenistas.
Allí es en la academia - ¿qué? - ¿una carta?
- sí. - ¿para mí?
- sí. - ¿una carta?
- sí. - ¿para mí?
¿qué? Dámela.
Al ratito se la doy. ¿y por qué no me la das ahora mismo?
Es que todavía de leer mi carta? Pues...
Pues es que como la manda la chilindrina... ¿y en dónde está?
En una hacienda. ¿no recuerda que usted la mandó a pasar el fin de semana con sus tías?
¡digo en dónde está la carta! - aquí está.
- presta para acá. Y luego dicen - nada.
Vamos a ver. Vamos a ver qué me dice m'ijita.
Vamos a ver. Ah, caray, pero...
¿y si son malas noticias? Porque luego suelen suceder muchos accidentes a los vacacionistas.
Francamente, me da miedo. Léemela tú, chavo, ¿sí?
Sí. Ojalá no sean malas noticias.
"si le haya juana al gato... " - ¿qué?
"si le haya juana al gato... " celaya, guanajuato.
- es que... - eso, eso, eso, eso.
Es que mi hijita se fue a una hacienda de mis tías que están cerca de celaya, guanajuato. Sigue, sigue.
"cuerito de papa". - ¿qué?
¿qué? - cuerito de papa.
Querido, papá. Ah.
Sí, sí, sigue. "toda la semana me la pasé tomando...
Toda la semana me la pasé tomando clases de baile". Chavito, por favor, no hagas comas cuando no existan.
No hay comas, ni puntos, ni nada. Nada más hay puras letras.
Está bien, está bien. Adelante.
No, y atrás también, mire. Quiero decir que prosigas, chavito.
Ah. "en la epidemia de panzas 'indigestaditas'".
- ¿que qué? - de panzas indigestaditas.
En la academia de danzas indigenistas. Allí es en la academia donde estudia mi hija baile.
Sigue, sigue. "tengo guaraches y piso el doble".
¿qué? Tengo guaraches y piso el doble.
Tangos, guarachas y pasos dobles. Eso es lo que estudia mi hija ahí.
- eso, eso, eso. - sigue, sigue.
"ayer en la mañana, mi tía se mojó el ombligo". - ¿se mojó el ombligo?
- pues dice... En, ah...
En... "se mojó el ombligo".
¡se enojó conmigo, chavo! - sigue.
Yo pensé que se había mojado el ombligo. Está bien, está bien.
Adelante. Ni modo que atrás.
El ombligo mojado... Quiero decir que prosigas, chavo.
¿qué más? "y todo nomás porque yo siempre me hago la 'chis'"...
"siempre me hago la chistosa". - yo pensé que ella también...
- adelante. - digo que prosigas.
- sí. "esa medio rubia"...
- ¿qué? ¿qué?
- ahora sí. "esa medio rubia"...
Eso me dio rabia. Adelante.
Prosigue. Busqué a mi tía y se la partí".
¿qué, qué, qué? "busqué a mi tía y se la participé".
Por favor, ¡ya te dije que no hagas comas" ¡que no hay comas! Bueno, ¿y no puedes leer sin pararte?
No estoy parado, estoy sentado. Quiero decir que leas de corrido.
- ¿de corrido? - ¡claro que sí!
A ver si puedo. "entonces yo le dije"...
Quiero decir que leas sin interrupciones. - ah.
- por favor, chavito. Sigue, sigue.
"yo les conté que mi papá es 'beodo'". - "viudo".
- ah, ah, ah. - sigue, sigue.
- "y como lo 'extriño'"... No, extraño.
"como lo extraño mucho me quiero regresar ya". ¿ya ves?
Me extraña mucho. ¿ya ves?
- sí. - "me va a llevar el mayor mono".
¿qué, qué, qué? Ahí dice que "me va a llevar el mayor mono".
Me va a llevar el mayordomo. El viejo mayordomo que trabaja en la hacienda de mis tías.
Ah. Continúa.
"pero voy a llegar casada con el viejo". ¿cómo?
"voy a llegar"... Voy a llegar cansada con el viaje.
- ¿sigo leyendo? - no, no, espérate.
Yo te leo. Pero como el mayordomo no sabe dónde vivo, sería bueno que tú fueras a la estación a buscarme.
- claro que sí, m'ijita. ¡pero rápido, que se hace tarde!
¡sí, m'ija, sí, sí, sí! - allá.
¡chilindrina! "ron damón", ¡le ayudo con las paletas!
Tenía que ser el chavo del ocho. Fue sin querer queriendo.
Fue sin querer queriendo. De veras, papá.
Es que como saben que eres un pobre flaco que no aguanta... A ver, un momentito, un momentito, un momentito.
- ¿que soy un pobre qué? - ¡un pobre flaco!
¿qué? Un flaco rico.
Un gordo pobre. - un gordo rico, ese sí.
¿un flaco gordo? Me doy.
Supongo que ustedes estarán muy fuertes, ¿no? A ver tú, chavo.
¿tú puedes levantar las petacas? ¿qué?
Que si puedes levantar las petacas. - ¿pero pa'qué o qué?
Que si puedes levantar las maletas. ¡ah, sí!
¡yo también puedo con las maletas! ¡míralos, míralos!
Es que... ¡ay!
¡yo esta! - yo me llevo esta, ¿eh?
- ¡no, no, me dijeron a mí! - no, que te dijeron...
- ¡ay, niños, quietos! Ay.
¡chavo! Ya van dos veces que le pegas a mi papá.
- es que... - ¡es que nada!
¡abusan de él, nada más porque lo ven enclenque y escurrido! - digo, chilindrinita.
- sí. ¿me podrías hacer un gran favor?
- sí, papi. - ¡cállate la boca!
- me gritaste. - ¡sí!
A la hija de tus entrañas? Bueno, m'ijita, es que tú empezaste...
- espérate, m'ijita, espérate. Cálmate, cálmate.
M'ijita, por favor, por favor espérame. - serénate un ratito.
¡es que apenas acabo de llegar y ya me estás gritando! - bueno, está bien, m'ijita.
- ya no te voy... - ¡ni siquiera porque acabas de verme!
- m'ijita, te suplico, por favor, que te... - ¡y todo porque el chavo y el quico...!
- ¡bueno, ya! Me volviste a gritar.
Vamos a tratar de entendernos. - ¡ahora sí!
¡ya, ya, ya! Ya.
Bueno. - y tú, quico...
¡no, no, no, un momentito, un momentito! Tú no me salgas - ¿"güé"?
- ¿güé? ¿"güí"?
¡"güó"! ¿"gugú"?
Me doy. Mira, quico, yo solamente venía a pedirte que por favor me ayudaras a llevarme las maletas.
Pues ¿qué yo soy su criado o qué? ¿qué pasa, tesoro?
¿qué tienes? Mami, don ramón me pellizcó.
¿cuándo no? ¡mami, don ramón no está en su casa!
¡está en la calle! - ¿le ayudo, "ron damón"?
- ¡que no! Hola, doña florinda.
¡abusona! - ¡vieja pegona!
- no, no, m'ijita, m'ijita. - tranquila, déjala.
- ¿por qué no se pone con un hombre? - ¡vieja pegona!
¿por qué...? - ¡hijita, ven acá!
¡hijita, por favor! - 'pérame.
- ¡vieja fea! M'ijita, pero ¿qué ganas con gritar?
Ah, pero yo sé quién tiene la culpa de todo. - oye, m'ija, pero...
- ¿quién tiene la culpa de todo? - ¿y ahora qué pasa?
- ¡chanfle! ¡vámonos, m'ijita!
¡no, no, espérate y mis petacas! - ¡no importa, vente!
- ¡me las van a robar! - ¡que se las roben!
- ¡papá! ¡vámonos!
Eso es. - eran las últimas, ¿verdad?
- ¡sí! Gracias, chavo, muchas gracias.
- no sé cómo pagarte. - con dinero.
Pues sí, sí, está bien, pero quisiera pedirte un último favor. - sí.
- pon las maletas en la mesa, ¿sí? - sí.
Nada más no vayas a tirar las demás maletas. ¡mira, chavito, mira, mira!
¡ya está bien! ¡ya está bien!
¡ya está bien! ¡ya está bien!
Ya está bien. Deja eso.
Yo lo hago. Toma tu pesito ¡y lárgate de aquí!
- sí. ¡chilindrina!
- ¿qué? Mira, tu papá me dio un peso por haberle ayudado a traer las maletas, me voy a comprar dulces.
¡ay, papá! ¿me das un peso para ir a comprar dulces?
¡un peso! ¡un peso!
¡tan fácil que es pedir un peso! ¡en mis tiempos se pedían centavos!
Bueno, ¿me das 100 centavos? Mira, m'ijita, yo no tengo dinero.
El último peso se lo di de propina al chavo. Pues déjame decirte que mis tías de guanajuato me daban dos pesos diarios.
Ah, ¿sí? Pues si quieres regresarte con tus tías de guanajuato...
No, mejor no, mejor no. Sí, ¿verdad?
¡tan fácil que es! Así que mejor vete a jugar al patio.
Ándale. ¡m'ijita, chilindrina!
¿qué? Ven acá.
- vete a jugar al patio. - sí, papito, sí.