
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
¿y esta caja? ¡mamá!
¡mamita! "la bruja del 71" lo convirtió en caja.
¿qué estás haciendo, chilindrina? Yo?
Nada. ¿nada?
¿nada? ¿qué no estaba llena de basura esta cubeta?
Uy, creo que sí. Creo que sí.
Oye, ¿no habrá sido magia de "la brujas del 71"? ¡vuelve a llamarme bruja!
¡bruja! Usted dijo que le volviera a llamar bruja.
- sí, yo soy testigo. - ¡ahí está!
¡sí, pues ahora verán los dos! Ay, ya me tienen...
Ay. ¡pero va a ver, don ramón!
¡ni crea que no me di cuenta! ¡nomás que lo agarre!
¿puedo saber quién está amenazando a don ramón? ¡yo!
¿y qué? ¿y tirando la basura al patio?
¡cochina! - ¿ya se fue?
- creo que ya se fue. - ¡chanfle!
- ¿qué? ¡híjole, mira!
Del 71" la basura, ¿no? ¡y luego la volvió a aparecer aquí!
¡oye, también desapareció al chavo del ocho! ¿yo qué?
¡ah, mira! Estabas escondido en el barril.
¡oye, qué buena idea! ¿qué tal si "juegamos" a las escondidillas?
¡"zas", zas"! ¡y que nos escondíamos hasta que uno cuenta hasta...
Hasta 50 y... Luego los...
Lo buscan y... Luego...!
- y después... ¡zas, zas!
¡sale y vale! ¿quién se fleta primero?
- pues el más menso. - no, ¿yo por qué?
Mira, ¡no! No, sin hacer trampas.
Vamos a dejarlo a la suerte. Díganme un número.
¿un número? ¡siete!
- ¡ocho! - ¡nueve!
Perdiste, quico. Ah, bueno, así pues sí, pero ya hubo una competencia.
Bueno, mira, quico, ahora tú cierres los ojos, ¿eh? Y cuentas hasta 50, mientras el chavo y yo nos descontemos.
¡sale y vale! ¡vayan, váyanse!
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis... Y siguen bastos.
Digo, ¿y ahora por qué lloras en silencio? Yo no estoy llorando, estoy contando.
Contando. ¿a qué no sabe qué está haciendo su hijo?
¡no, qué va! Vámonos, tesoro.
No te juntes con esta chusma. Pues sí, mami, un momentito.
Cuarenta y seis, 47, 48, 49, 50. ¡chusma, chusma!
Hágase a un ladito, "ron damon". C¡ya te encontré, chavo!
¿cómo supiste que estaba aquí? No contaban con mi astucia.
¡soy el chapulín colorado! Uy, el chapulín colorado.
A lo mucho serás la cucaracha verde. Pues tú dirás lo que quieras, pero yo soy muy lista.
- ah. - fíjate.
¡ya te encontré, quico! ¡pa'que te lo veas que no es cierto!
¿cómo no? ¡estás escondido ahí!
Algo hice mal. Ahora le toca al chavo del ocho.
¡búscanos, búscanos! Pero yo me voy a encontrar porque yo puedo contar mucho más rapidisisisisisímo.
- ¡ah! Pues así no tiene chiste, así no se vale, chavo.
Si sabes contar rapidisisisisisímo más que nosotros, hasta 20 millones. - ¿hasta 20 millones?
- ajá. Pero que se valga de dos en dos.
Bueno, de acuerdo, sale y vale. Y dale.
¿y ahora tú por qué estás llorando? No estoy llorando, estoy contando.
¿sí? Otro.
¿y qué cuentas? Pues ahí, lo de siempre, ¿y usted?
¿qué? Ah, no, no.
Estoy contando porque estoy jugando a las escondidillas. Oh, oh, oh, oh, oh.
¿me viene a dar una disculpa, don ramón? Doña clotilde, la verdad es que yo había venido...
¡"la bruja del 71"! ¡y dale!
Mejor me voy. Oye, oye, ¿dónde vas con esa escoba?
No es escoba, es el palo que estoy "equilibol". ¡sí es escoba!
¿y qué tiene de raro? Que no era escoba.
Era mi palo que estaba yo equilibrando, pero lo dejé ahí. Y "la bruja del 71" lo convirtió en escoba.
¡y dale! Oye, chavo, hoy amaneciste más tarado que de costumbre.
Esto es una escoba. Y siempre ha sido una escoba y seguirá siendo una escoba.
- ay, digo, digo... - mejor no diga nada.
Y para eso regresé de guanajuato. - ¿y tú qué?
- ay, no nada. ¿don ramón?
¿no ha visto al chavo del ocho ¿qué te importa? No me simpatiza.
Es que estamos jugando a las escondidillas, papá. Al chavo del ocho le toca a buscarnos.
Ah, sí, sí, sí, con razón. Me dijo el chavo que andaba buscando una niña pecosa y un niño con cachetes de marrana flaca.
¿una niña pecosa y un niño con cachetes de marrana? Pues ¿quién se...?
¡ay, pues somos nosotros! - ¡ay, ba...!
- sí, de veras. - ¡ya sé!
- ¿qué? ¡me voy a esconder aquí!
¡chilindrina! ¿te vas a esconder en la casa de "la bruja del 71"?
Pues ¿qué estás loca? ¿qué no ves que te puede convertir en burro o en sapo?
Pues yo no le tengo miedo a "la bruja del 71". Claro, qué chiste.
¿cómo le ibas a tener miedo si ya no te puedes convertir en otra cosa peor de lo que ya eres? ¡pues ay!
¡no me simpatizas! Además, yo tampoco le tengo miedo a "la bruja del 71"...
Con permisito. - ¿y tú qué?
¡ay, ay! ¿y eso?
Ah, perdón, es una caja de madera. Sí, ya sé que es una caja de madera.
Pero le pregunto ¿para qué la necesita? Pues la voy a vender.
Digo es que alguien la dejó abandonada en el otro patio y como yo sé que la vecina de ahí arriba se quiere mudar, pues, a la mejor le sirve, ¿no? - sí, sí, ya sé, ya.
Con permiso. Pase.
¡qué buen de escondite! ¿qué pasa?
Nada, estoy asegurando la tapa. Permiso.
Sí, pase usted. ¡aguas, ahí está "la bruja del 71"!
¡ay! ¡ay!
Chavo, te toca buscar a quico, ándale. - ya sé.
- órale. ¿y esta caja?
¡mamá! ¡mamita!
"la bruja del 71" lo convirtió en caja. ¡quico!
¿eres tú el que está aquí? Sí, sáquenme de aquí.
No se puede, quico. Solamente "la bruja del 71" te puede volver a convertir en quico.
Ahora sí, ya me cansaron. - ¡no, no, no!
¿a quién le están diciendo bruja? Bueno, ¿pero qué sucede?
¿qué pasa? Ya me cansaron estos mocosos del demonio.
Pero mañana mismo me regreso volando a guanajuato. ¿volando?
Tome. Quiero decir, ¡sin pérdida de tiempo!
Bueno, pero no se enoje. ¿qué?
Digo, le voy a llevar esta caja a la vecina de allá arriba. Con su permiso.
Ya no llores, tesoro. Mira, aquí está ya tu triciclo.
Lo habías dejado en la... ¿usted qué está haciendo aquí?
Bueno, estoy tomando un poquito de aire. Es que tuve que subir esa caja hasta allá arriba.
Y yo no calculé bien el peso, entonces... Bueno, bueno, ya, ya.
- ¿no ha visto a quico por aquí? - no, no, para nada.
¡tesoro! ¡cariño!
¡ven! ¡corazón!
¡lotería! ¿qué cosa dijo?
¿qué cosa dijo? No, no, nada, nada, nada, nada.
¡quico! ¡tesoro!
¡querubín! ¡quico!
¿qué? - mira, chilindrina.
- ¿qué? En triciclo.
¡chanfle! ¡ay!
Quico, ¿me dejas montarte un ratito? Bueno, ¿a quién le están hablando, eh?
A quico. ¿tienen calentura?
No, yo no. Yo tampoco.
Entonces, ¿por qué dicen que le están hablando a quico? ¿en dónde está quico?
Aquí está. Nada más que "la bruja del 71" lo convirtió en triciclo.
Ay, chavito. Deberías escribir novelas de "cencia fusión".
Quico, ¿se siente feo tener llantas? ¡no, chavo!
¡chavo, quico sigue convertido en caja, mira! Lo que pasa es que se subió por las escaleras.
- ¡chanfle! ¿cómo se subió?
- no sé. Vamos a preguntarle.
Sí, sí, vamos. Quico, ¿eres tú el que está aquí?
¡sí! Oye, quiquín.
¿y se siente feo estar así? ¡horrible!
¡quiero ver a mi mamá! Sí.
- a ver, vamos a bajarlo, ¿sí? - sí.
¡ya, ya, ya, ya! Ya, ya falta poquito.
Ay, está pesado. Vamos a empujarlo para allá.
Espérate, hay que darle la vuelta. Espérate.
Órale. Ya, quico, no llores.
Sí, quico, ahorita viene tu mamá. Mira, ahí viene.
- ¿no han visto a quico? - sí, aquí está.
¿dónde? Ay, ¿está ciega o qué?
¡sí, mamá, estoy aquí adentro de la caja! ¡chanfle!
¡quico! ¡tesoro!
¡ahorita te saco, tesoro! ¡cálmate!
- ¿qué pasa? Sí, la clavó don ramón.
La clavó don ramón. Sí, ¿por qué?
Listo. Ahora sí, tesoro.
Vámonos. No te juntes con esta chusma.
Sí, mamá. ¡chusma, chusma!
¡sáquenme de aquí! ¡yo quiero ver a mi mamá!
¡papito! ¡mi papacito...!