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Te voy a querer . Nunca jamás en la vida.
No, no, no! No.
Protege la vida. Sabor .
Guau por el precio. Mamá.
Te da miedo o te da culpa ponerles límites a tus hijos? Está con nosotros nuestra gurú.
Nuestra experta? Sí, nuestra querida gina ibarra.
Cuéntanos por qué a veces nos tiembla la mano cuando tenemos que poner límites y regañarlos y darles una llamada de atención a nuestros hijos a cada rato? Sí, verdad?
Es que sabes qué? Muchas mamás no quieren caerle mal a los hijos y entonces también te da este remordimiento y esta culpa de decirles que no, pues si es más rico y en la actualidad es duro porque se pone el límite, pero sin manotazo, pero con crianza respetuosa.
Si no quieres ser una mamá dura, pero tampoco puedes caer mamá malvavisco. Y entonces dices no es más lindo y más práctico decirles que sí a todo, con su carita sonriente y felices, no?
Pareciera como si complacer significa amor. Pero les digo una cosa amar verdaderamente a los hijos y con responsabilidad es decirles no cuando sea necesario.
Yo siempre pienso a futuro, aunque se enojen. Sabes qué?
Cuando ves a otros niños que se portan terrible y que la gente que está dice ay, no, ay bien, ese niño que es insoportable. Yo siempre pienso en eso, pero luego te ponen su carita de no importa aunque te ganen.
Y yo te voy a decir una cosa, ahí viene mi pregunta. Si hasta el mar tiene límites, por qué tu hijo no los.
Ay. Con la cosa del mar.
Me dolió. Ay, madre!
No sirve la computadora. Qué te pasa?
No qué? Estoy viendo unas caricaturas muy cochinas, como.
Oye, bueno, pero ya apaga la tele. Porque te digo una cosa.
No has hecho la tarea. La tienes que hacer, pollito , a todo ratito.
Amada madre, por favor. No, porque ayer dijiste lo mismo.
Luego te quedas dormido y la verdad es que no haces nada. No, ya, apágala ya, ya.
No. Qué mala madre eres.
No eres una mala madre. Si me obligas, yo no te voy a querer .
Nunca jamás en la vida. No, no, no!
No. Protege la vida.
Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa aaaaaaaaaaa. Estás loco, niño?
No! Tranquilo, gordito.
Mira, ya vamos a quedarnos tranquilitos. Tú ves tu caricatura, yo veo doménica y luego te ayudo con las planas.
Qué te parece? Tranquilitos.
Y que queden derechitas. Ahora sí voy a acabar.
A ver. Doménica montero.
Yo soy doménica montero. Es que está bien.
Buena. Esta eva ayllón.
De telenovela, no? Bueno, yo sí crecí viendo novelas.
Yo también. Mira qué bien estamos.
La de rubí no me para la rubí ya nos agarró grandes. No tanto, no.
Bueno, a mí me tocó el maleficio. Imagínense, nada más una de lobos nos tocó.
También hay que crear niños sin límite. Vamos a hacer una analogía.
Es como dejar a tu hijo manejar un automóvil de carreras en una autopista a alta velocidad y sin frenos. No, justamente los límites son esos frenos que protegen su vida, su integridad y el que puedan convivir con los demás.
Claro. A ver, es difícil ponerlos.
Sí, muchas veces es difícil ponerlos, pero aún así hay que ponerlos. Les voy a dar algunos errores que cometemos las mamás.
Una es pensar que los límites se tienen que poner con enojos, con regaños y con pasado. Hoy los límites se saben que se ponen con amor, con respeto, pero con firmeza y con congruencia para que no parezca sugerencia y con un límite.
Es sugerencia perdida. Si número dos es que no, no, no con sermones.
Los niños chiquitos principalmente la primera, está en desarrollo, su pensamiento es concreto, entonces con ellos son frases simples, claras y repetitivas. Este pablo no pegues, montse, no te atravieses, agárrame la mano, dani, recoge tus juguetes, mételos en la caja.
O sea, así. Sencillo.
La número tres les podría decir es que ser constante. Si hoy le dices que no, mañana le vuelves a decir cansada, porque te gane la emoción, porque te conviene, cambies.
Es decir, si hoy le dices que no se comen galletas antes de comer, mañana no le das la galleta porque lloró, porque si no se desvanece tu autoridad y tu límite. Y la número cuatro, que esa también es bien común, es no tener miedo a ser dura como mamá.
Y les voy a decir una nuestra chamba de mamá no es ser buena onda ni caerles bien a nuestros hijos. Siempre va a haber muchos momentos que les caigamos mal, que se enojen con es que estemos fallando, sino que los estamos educando.
Y sabes qué, gina? También el día de mañana le vamos a hacer un bien a nuestra sociedad al 100%, porque esos niños que no niños que roban, los niños que se pasan los semáforos, los niños que rebasan, no?
Que se estrellan en un auto completamente para bien, para ellos y para nosotros. Y bueno, este pues mi consejo de mamá mamá, pues hay que cuidar a nuestros hijos y así como tus hijos necesitan de tus abrazos, necesitan límites claros.
Evitar parecer dura no te hace mejor mamá. Amarlos es guiarlos con firmeza, aunque a veces no les guste.
Me sentí regañada, pero jajajajaja. El aplauso para el niño.
Doménica. Uy, qué miedo, loco!
Qué has hecho? La!
Ahora