Héctor y Beatriz deciden vivir juntos, sin imaginar las responsabilidades que hay en un matrimonio. Ellos dejarán que la sirvienta se haga cargo de la casa sin sospechar que maltrata a su “perrhijo”
Héctor y Beatriz deciden vivir juntos, sin imaginar las responsabilidades que hay en un matrimonio. Ellos dejarán que la sirvienta se haga cargo de la casa sin sospechar que maltrata a su “perrhijo”