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Amanda, sal conmigo, por favor. Vamos a donde tú quieras.
No, mira, ya te dije que no voy a salir ni contigo ni con nadie. Te aseguro que no te vas a arrepentir.
No, álvaro, mira, agradezco tu invitación, pero no. Álvaro, déjame hablar con amanda, necesito hablar con ella.
Sí, está bien. Pues, venid.
Me dijiste que tuviera cuidado con armando. ¿por qué?
Porque debes tenerlo. A ti también se te insinuó.
¿se te insinuó? Sí.
Silvia, ¿estás bien? Ay, claro que estoy bien.
Te voy a traer agua. No, finges que te importa cómo estoy, cuando sé perfectamente que tú me odias.
Te equivocas, yo no te odio. Estamos en una competencia laboral.
Yo quiero que estés bien, sobre todo por tu bebé. Ay, solo son unos dolores normales que dan antes del parto.
Ya te puedes ir. Estoy bien.
Silvia. Silvia, ¿todo bien?
Ay, sí, ya, solo quiero estar en paz. Le voy a traer una botella con agua.
Sí. Él es el licenciado altamirano, ¿verdad?
Sí, ya llegó ese pesado. Él también está en la judicatura, ¿no?
¿dónde está su esposo? Sí.
¿tú cómo lo sabes? ¿nos conocemos de algún lado?
Ay, en realidad, no. Pero altamirano es muy conocido, tanto como su marido.
Pues yo lo detesto. Es un acosador de mujeres.
Y además infiel. O bueno, esa fama tiene.
Bueno, aunque muchas nos identificamos con la infidelidad del marido, ¿a poco no? No sé por qué lo dices.
Porque se rumora que su esposo también tiene un amante. ¿quién eres en realidad?
No le voy a mentir porque no es mi estilo. Soy camila vargas, reportera de el informante.
Y me gustaría platicar con usted. Yo no hablo con reporteros.
Y voy a mandar a que te echen. No sé cómo te dejaron pasar.
Señora, señora, por favor, búsqueme. Estoy segura que algún día querrá hablar conmigo.
Decirle que esta reunión no se dio jamás. No se preocupe.
Una periodista jamás revela sus fuentes. En este sobre está toda la información que necesita y que queremos que llegue a la prensa.
No, no, no. No lo revise aquí.
Guárdelos y revíselos después. Ahí están las pruebas sobre los desvíos de fondos que ha hecho el juez valladares de la judicatura.
Perfecto. Me sorprendió que me contactara.
Hay muchos intereses de por medio, pero, sobre todo, mucha discreción. Adiós.
¿cómo van con el reportaje? Muy bien.
Lo he estado armando y creo que ya tengo todas las piezas. Yo lo estoy armando, solo que mi información va un poco lenta.
Pues ese es tu problema. Lo quiero para este fin de semana.
¿qué? Dijiste que para fin de mes.
Nos queda una semana. Lo siento, pero tiene que estar para este fin de semana.
Nuestra competencia está sacando una nota importantísima. No nos podemos quedar atrás.
Órale, vayan a trabajar. Lo necesito ya.
Ya ríndete. Deja el espacio para las que sí somos profesionales.
Tú solo vienes aquí a jugar a ser la reportera, novata. Apenas podía creer que me citaran en este lugar.
Tengo motivos por los cuales te voy a dar la información que necesitas de él y de esa mujerzuela. ¿de allison?
Sí. Supe que te mandó unas flores.
No te preocupes. Esa mujer ladra, pero no muerde.
Es una estúpida que cree que se va a quedar incluso con las propiedades que le ha dado mi marido. Pero necesito respaldar todo lo que usted me diga, porque evidentemente no puedo poner su nombre en mi reportaje.
Ahí va la información de las facturas, respaldadas por los documentos que amparan que ha habido desvíos de fondos en la judicatura. ¿y sabes qué?
Es cierto. La mayoría de las mujeres nos identificamos no solo por la infidelidad del marido, también por el acoso que vivimos día a día.
Y mi esposo también es un acosador. Las pruebas ahí las tienes.
Tú sabrás qué hacer con toda esa información. Busca bien.
¿no hiciste respaldo? Lo trabajé todo en la tableta y tenía una usb, pero tampoco está.
¿en tu computadora? No hay nada.
Todo lo borraron. ¡ay, maldita ceo!
Necesito sus reportajes. Los vamos a revisar.
Veamos cuál es el más completo. Aquí está el mío.
Bien, silvia. Vamos a revisarlo.
Aquí viene la usb. ¿te respalda la información?
Ahí. Ahí va todo.
Camila, ¿tu reportaje? Alguien se robó mi información y todo mi trabajo.
Y seguramente fue silvia. Ella me lo robó.
¿qué? Yo no me robé nada.
¿y quién más fue? Seguramente fuiste tú.
No pudo haber sido nadie más. Ya basta, camila.
Esto solo muestra realmente tu ineficiencia. No has presentado una sola nota porque te has respaldado de un trabajo de investigación que tenías que entregarme hoy y que no está listo.
Me equivoqué contigo. Recoge tus cosas.
Estás despedida. Me has hecho perder mi tiempo.
Recoge tus cosas, camila. Yo sí escribí mi reportaje y claro que trabajé, pero me lo robaron.
O a lo mejor sí fuiste tú, silvia, porque le tenías coraje de que ella estuviera investigando lo mismo que tú. Que yo no me robé nada, armando.
Ante todo, tengo ética, algo que ella no conoce. Bien, bien, bien, como haya sido.
Camila, recoge tus cosas. Revisaré tu reportaje, silvia.
Quizá tú eres la nueva jefa de reporteros. Pues ya ganaste, amiga.
Te saliste con la tuya. Lograste deshacerte de la novata.
Claro que no gané esa ira. Camila no presentó su trabajo.
No sabemos qué tanto investigó. Así la victoria no sabe.
Lo importante es que el reportaje que saldrá publicado, será el tuyo. No, zaira.
El chiste era que se escogiera entre uno de los dos trabajos y demostrarme a mí misma que yo soy la mejor. Ya dime quién confianza.
¿tú le robaste el trabajo a camila? ¿cómo se te ocurre?
Yo no soy así. Yo tengo ética y a mí me gusta jugar limpio.
Maravilloso. Hiciste un trabajo extraordinario.
Mira que conseguir información confidencial del juez valladares con tanta audacia, no cualquiera, ¿eh? Gracias, armando.
Pero alégrate, silvia. Tu reportaje saldrá publicado.
Tú eres la ganadora. Bien bajado ese balón, silvia.
Lograste deshacerte de la novata. ¿de qué hablas?
Yo no hice nada para que camila se fuera. Yo no robé su trabajo.
Ay, sí, sí, sí. Todos sabemos que no la querías en tu camino.
Pero bueno, ya. Dejemos eso en el pasado y vamos a publicar esto que aquí tenemos una bomba.
Tú también me vienes a decir que piensas que yo me robé el trabajo de camila. No.
Yo sé que no fuiste tú. ¿tú sabes quién fue?
No tengo la certeza, pero... Lo más seguro es que fue el propio armando quien le puso el cuatro a camila.
Armando. ¿por qué?
Porque armando empezó a acosar a camila. Y cuando ella lo rechazó, pues...
Se enojó. Pero yo pensé que ella sí era su amante.
Yo los vi en su oficina. Pues no.
Armando siempre se ha aprovechado de su puesto para acosar a las mujeres que trabajamos aquí. Eso que dices no puede ser cierto.
Debo saber si es verdad. No te creo.
¿qué quieres en mi casa? ¿no te bastó con las burlas de la oficina?
No vengo a burlarme de ti. Vengo a preguntarte si es verdad que armando te acosó.
Sí, sí lo hizo. Camila, no te puedes quedar callada.
Tienes que denunciarlo a las autoridades. Ajá.
¿con qué pruebas? Solo tengo mi palabra y no es suficiente.
No, camila, no puedes decir eso. A ver, ya basta que las mujeres seamos acosadas en la calle, en el transporte, en el trabajo.
¡ya basta! Tenemos que alzar la voz.
Yo sé, silvia, pero no tengo pruebas. Somos mujeres, ¿no?
Y somos periodistas. No podemos callarnos.
Yo te voy a ayudar a conseguir las pruebas que necesitas. Esto no se puede quedar así.
Tú me vas a ayudar. Pero dijiste que éramos enemigas, ¿no?
No. Tú bien lo dijiste en el baño.
No somos enemigas. Solo estábamos en una competencia laboral.
Madre mía. Virgencita de guadalupe.
Por favor, escucha. Ayúdame para que podamos conseguir las pruebas y demostrar que armando es un acosador.
Te lo pido, madre. Ayúdame para que pueda recuperar mi vida.
Mi carrera. Mi trabajo.
Para recuperar a pablo, porque él es el amor de mi vida. ¿qué pasó?
¿para qué querías que nos viéramos aquí? Ayer hablé con camila.
Y me dijo que, en efecto, armando la acosó. Y tenemos que encontrar las pruebas para denunciarlo.
Ese cerdo no puede seguir aprovechándose de su puesto. No puede ser.
Ahora entiendo por qué te trata tan mal. A ti también te acosó, ¿verdad?
No solo me acosó. Me obligó a tener relaciones sexuales con él.
Amanda, ¿por qué te quedaste callada? No puedo perder el trabajo.
Mi padre enfermó y yo soy la que mantiene los gastos de mi casa. Pero no a costa de tu dignidad y de tu persona.
Tenemos que denunciar a armando pérez macías. Yo te voy a ayudar a encontrar las pruebas que necesitas.
Gracias. Amanda me confesó que también fue acosada y abusada sexualmente por armando.
Y ella nos va a ayudar para que el infeliz pague. Lo siento mucho, amanda.
Estoy segura que él tomó tu tableta y tu usb. No deja que nadie entre a su oficina.
Pues sí, ya sé. Eso siempre se me hizo muy raro.
Bueno, ahora entiendo por qué. Es que, por más que lo pienso, no sé cómo entrar a su oficina.
Pues yo tengo una idea de cómo hacerlo. Pero primero tenemos que hacer que salga de la oficina.
Yo creo que lo que podemos hacer es... Hola, armando.
¿qué haces aquí? ¿ya cambiaste de opinión?
Ya comprendí cómo se juega el juego. Sabía que eras inteligente.
Querías tenerme, ¿no? Pues aquí estoy.
Seré tuya. Tranquilo, tranquilo.
No comas ansias. Lo mejor es siempre el juego previo.
¿te excita que lo hagamos aquí en tu oficina? ¿en tu escritorio?
¿qué había sido tú quien robó mi investigación? Eres un maldito asqueroso.
Lo hiciste porque no quise acostarme contigo. Y no solo me acosaste a mí, sino a muchas más.
Ay, por dios. Yo no acosé a ninguna mujer.
Ellas accedieron a tener relaciones conmigo porque sabían que era lo que les convenía. Eso no es verdad.
¡las violaste! Ay, ajá, sí.
Está bien. Me descubriste.
¿pero qué crees? Ya estás aquí.
Y a mí nadie me deja prendido. Ahora me cumples.
Serás mía, quieras o no. ¡no!
¡armando, suéltame! ¿ah, no?
¡suéltame! ¡armando, no!
¡no! ¡suéltala, maldita infeliz!
¡eres loco, agarrozo! Es su palabra contra la mía.
No tienen pruebas. Te equivocas.
Pusimos cámaras en tu casa. Pusimos cámaras en tu oficina.
Todo está grabado, infeliz. Armando pérez macías, quedas arrestado por el delito de acoso y violación sexual.
Llévatelo. Ey, suéltame.
Yo no hice nada. Ey, no saben ustedes quién soy yo, ¿verdad?
Ay. Háblales mejor.
¿qué pasó? ¿estás bien?
Ay, no. Me van a hacer daño.
Ay, espérate. Ay, ya no me desplaces, por favor.
Llévenme al hospital, ya. Llévenme al hospital, por favor.
Respira. Armando por fin fue sentenciado.
Pasará muchos años en la cárcel. Ay, es lo menos que se merecía por todo el daño que hizo.
Abusó de su poder y obligó a las mujeres a tener relaciones con él. Es lo más bajo que puede hacer un hombre.
Un violador menos en la calle. Pero aún falta mucho por hacer.
Lo primero es no quedarnos calladas. Yo voy, ma.
Tranquila. Pablo, ¿qué haces aquí?
Ya no quiero. No puedo estar ni un minuto más lejos de ti, camila.
Eres el amor de mi vida. Por favor, dame otra oportunidad.
Te amo, pablo. También eres el amor de mi vida.
Gracias. Y aquí comienza una nueva historia.
Nuestro propio periódico. Un medio de comunicación transparente, genuino y empático.
Se ve lindo. Buenas tardes.
Ay, señora valladares, buenas tardes. Llámame, magnolia.
Aquí está el resto de la información que necesitas. Para comprobar que el juez valladares desvió recursos de la judicatura.
Sé que harán lo correcto. Así será, señora.
Yo creo en ustedes, en su ética, su talento. Me gustaría unirme a su proyecto.
¿qué dicen? ¿me dejan asociarme?
Por supuesto. Claro que sí.
Las mujeres tenemos que alzar la voz y cuidarnos entre nosotras. Por eso nuestra primera publicación será lo que hemos vivido.
La crónica de un acoso.