Televisa

Estas son las características que te ayudarán a identificar a un 'hombre violento'

facebook

twitter

whatsapp

Email

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, te decimos cómo detectar si estás con alguien violento

La Rosa de Guadalupe transmitió el pasado viernes 8 de noviembre el capítulo llamado ‘Por amor a él’ en el marco de El Mes Naranja, llamado así porque el 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, decretado oficialmente por la ONU en 1999.

En la historia, Josefina (Jessica Decote) es una modelo de talla internacional, pero su esposo David (John German) no soporta que otros hombres la admiren, así que le desfigura el rostro para acabar con “la maldición de su belleza”. A partir de entonces, Josefina tiene que abrir los ojos y elegir salvar su vida.

Así como Josefina, en México el 43.9% de las mujeres han enfrentado agresiones de su esposo o pareja actual o la última, según informa el CONAVIM (Comisión Nacional para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres).

Se le llama violencia contra las mujeres a cualquier acción u omisión que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte, tanto en el ámbito privado como en el público, tal como lo estipula la Ley General de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia. Y a quienes ejercen estos actos se les nombra “generadores de violencia”.

¿DE DÓNDE VIENE UN “GENERADOR DE VIOLENCIA”?

“En el personaje de David, por ejemplo, la violencia ejercida en su núcleo familiar secundario es por imitación del primario, ya que las conductas son aprendidas. Seguramente sus padres adoptaron también una manera de criarlo muy permisible, dando cabida a realizar acciones fuera del parámetro social permitido, y sustituyendo las faltas a la sociedad con recursos monetarios, dándole poca o nula carga de normas y valores”, explica el criminólogo Gualberto Urióstegui en exclusiva para Las Estrellas.

¿CÓMO IDENTIFICAR A UN “GENERADOR DE VIOLENCIA”?

Gualberto Urióstegui, quien trabaja en el Centro de Determinación y Diagnóstico del Tratamiento en el Sistema Penitenciario de la Ciudad de México, nos da una serie de características que forman un perfil de estos “generadores de violencia” para saber cómo identificarlos y prevenir caer con ellos:

-En el noviazgo, tiene poca tolerancia a empatizar con grupos sociales de su pareja.

-Ejercen el control absoluto de la relación: Toma decisiones por ambos, creyendo a la mujer de su propiedad.

-Los conocimientos adquiridos en su vida lo enseñan a ver a sus víctimas y seleccionar a las más vulnerables (tú no los eliges a ellos, ellos te eligen a ti).

-Violentan todo el entorno de la pareja, por lo cual la aíslan de su núcleo social, laboral y familiar: No le gustan tus amigos, no se lleva con tu familia, no convive y no le gusta que trabajes.

-Comienza a ejercer violencia psicológica en su pareja: celotipia, humillaciones, insultos, devaluación, indiferencia, infidelidad, comparaciones destructivas, rechazo, amenazas, etc. Éstas conllevan a la víctima a la depresión, aislamiento, le bajan el autoestima o incluso la pueden conducir al suicidio. Minimiza tus logros y cualidades, sólo se centra en tus defectos.

-Ejerce violencia física.

-Se enoja súbitamente: Debido a su bajo control de impulsos y brotes psicóticos hace catarsis en la agresión física, para luego mostrarse arrepentido, pero no aprende de la experiencia y cada vez más agudiza y potencializa sus ataques.

-Son inseguros, pero esta inseguridad la expresan en control y celotipia.

-Son seductores: Se exponen como hombres caballerosos, con modales y una carga de valores muy alta, sin embargo, estos elementos encubren a menudo misoginia.

-Padecen de celotipia: celos desmedidos sin fundamentos.

-Cuando una mujer es admirada o reconocida tienen sentimientos de inferioridad o incomodidad, reflejándola en un odio por alguna de las características admiradas de su pareja. En el caso de La Rosa de Guadalupe en el capítulo 'Por amor a él', esta característica “odiada” es su belleza. Pueden pertenecer a cualquier nivel socioeconómico o cultural, sin embargo, ellos “deben de tener mayores ingresos que su pareja”.

- Manipuladores: Dramatizan ciertas situaciones para manipular a su pareja, haciéndole ver que “ella es la culpable de todo lo que sucede o de todo lo que él hace”. Otra técnica de manipulación es mentir para quedar ellos en ventaja.

-Utilizan el recurso del chantaje emocional. Esto se entiende como una presión o amenaza que se hace sobre la pareja para que haga tal o cual cosa.

-Egocentristas: “Él siempre debe ser lo más importante para su pareja y sólo se concentra en satisfacer sus necesidades”.

-Dependientes. Ellos tampoco pueden separarse de su pareja, pues hay algo que les causa "adicción" en la convivencia con ella.

-Algunos de los agresores pueden tener trastornos de personalidad como: personalidad antisocial, psicopatía, sociopatía y borderline.

EL CICLO DE LA VIOLENCIA

El Centro de Atención a Víctimas de Violencia Intrafamiliar (CAVI) en la Ciudad de México ha identificado un ciclo de la violencia que consta de las siguientes fases:

1. Se acumulan tensiones. La mujer busca mantener a su agresor cómodo para evitar que explote.

2. El agresor explota ante cualquier pretexto, culpando a la mujer de su reacción y le hace creer que ella merece el castigo.

3. El agresor se arrepiente y pide perdón. Ella le cree, porque piensa que no volverá a repetirse el suceso, sin embargo se repetirá una y otra vez, con mayor peligro para la víctima.

Este ciclo se ve reflejado en el capítulo ‘Tocar casi el cielo de La Rosa de Guadalupe, donde se habla de violencia psicológica.

“Las palabras y los comentarios se convierten en violencia psicológica y en una alerta para poner atención en lo que ocurre en la relación de pareja. El maltrato psicológico sucede de una manera que no te das cuenta, las personas se empiezan a ver feas y despiertan muchas de sus inseguridades”, comentó Laura Vignatti, protagonista del episodio, en entrevista exclusiva para Las Estrellas.

“FOCOS ROJOS” A LOS QUE LES DEBES HACER CASO: ESTAS SON LAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN EN EL NOVIAZGO

Urióstegui nos da algunas recomendaciones para no convertirnos en víctimas y prevenir el delito:

-En caso de que la pareja comience a ejercer dominio sobre la mujer en cualquier área, es decir, que manipule el actuar de ésta ante los demás o avergonzarla en público, este es un “foco rojo” que de inmediato se debe dialogar con la familia o gente cercana. Muchas veces la víctima teme hacerlo y otras el agresor le dice que "mantengan en secreto" o "sólo entre los dos" sus problemas de pareja, pero al hablarlo con gente que te quiere, te puede dar un panorama más claro de lo que realmente sucede.

-Hay que tener en cuenta que la violencia se da en todas las clases socioeconómicas y niveles educativos, no porque tengas una licenciatura o maestría no te va a pasar a ti.

-Existe la creencia de que los hombres violentos no se pueden controlar y ejercer violencia, porque simplemente “son así”, pero los hombres no son violentos con todas las personas ni en todas las situaciones, por lo tanto, la violencia es una conducta que se aprende para resolver conflictos.

-Hay que aprender que los celos no son un signo de amor, sino de violencia y control. Las redes sociales y la sociedad han normalizado esta característica en las relaciones, incluso se denomina como "tóxicas" a este tipo de personas.

-Si empieza a utilizar el recurso del chantaje es porque tiene la intención de manipular a su antojo la relación y someterá a la mujer de cualquier manera.

-Si ven que cuando salen o están juntos su silencio es absoluto, hay que poner mucha atención, porque en el silencio, el ataque físico o verbal están latentes.

-Si les pide alejarse de su núcleo social, amistades o familiares, su intención de violentar es elevando.

-Hay que establecer límites claros para la pareja y para uno mismo. Muchas mujeres permiten y dejan pasar muchas cosas con tal de “no quedarse solas” o que “la relación no termine”, justificando al agresor.

-Tener los pies en la tierra, dejar de idealizar a la pareja y esas creencias de que llegará “el príncipe azul que las rescatará de todo mal”.

-Hay que tener cuidado cuando él manipula por medio del poder adquisitivo, un ejemplo es dejar que la novia “se vaya como pueda”, sin apoyarla en su traslado a casa, pues pone a la chica en un estado vulnerable.

-Fortalezcan su autoestima para que sepan identificar lo que quieren y no de una relación, y hasta qué punto pueden permitirle ciertas cosas a su pareja. Una mujer con una autoestima alta y fuerte, difícilmente se dejará manipular o llegará hasta las últimas consecuencias con el agresor, pues ante las primeras señales decidirá retirarse de la relación, lo cual es lo más sano para ella. No hay necesidad de que algo extremo suceda para que decidan alejarse del "generador de violencia".

-No permitir insultos, gritos o jaloneos, ya que este tipo de agresiones sólo pueden crecer en intensidad.

-Nunca hay que quedarse callados, pues siempre debe quedar el antecedente de un "generador de violencia".

-Entender que un “generador de violencia” nunca cambia, sólo puede modificar las conductas aprendidas con ayuda externa.

-Existen instituciones que ayudan a la víctima a no permitir que este tipo de ataques crezcan y pasen de un momento amargo a un delito que pueda causar la muerte.

-Es necesario dar al hombre pláticas desde temprana edad, sensibilizarlos a respetar la vida a toda costa, que se toque el tema en los colegios y por medio de inculcarles normas y valores desde el hogar. Todas las conductas son aprendidas, por lo que hay una gran responsabilidad en los padres.

No te pierdas La Rosa de Guadalupe, de lunes a viernes, a las 7:30 de la noche, por Las Estrellas.