Te quedan: 10 días para ver este capítulo.

La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
¿qué pasó, nelly? ¿quién te escribió?
La señora modesta, que ya no va a poder venir a trabajar. ¿pero por qué?
Es lo que le estoy preguntando, isidro. ¿qué te respondió?
Que simplemente ya no va a poder venir. Que la disculpe.
¿qué vas a hacer? No lo sé.
Por lo pronto voy a hacer el desayuno y apurarme para no llegar tarde al trabajo. La señora que hace el quehacer me renunció y voy a llegar tarde al trabajo.
Pero la junta es a primera hora, nelly. Lo sé, claudia.
Y precisamente por eso te llamo. Acabo de enviar a tu correo el documento.
Necesito que lo impriman, que organizen las carpetas del proyecto y que inicie la junta, aunque pues yo voy a llegar algo retrasada. Está bien, no te preocupes.
Nosotros nos encargamos. Muchas gracias, claudia.
Gracias, claudia. Qué rico que le quedaron los huevos a la señora modesta.
El desayuno lo preparé yo. La señora modesta ya no va a poder venir.
¿y ahora qué vamos a hacer? Por lo pronto todos van a tener que participar de las labores de la casa, sino que consigo a alguien.
¿todos? No, nelly.
Yo soy hombre. Esas cosas son de mujeres.
Yo también soy hombre. Que gina te ayude a hacer el quehacer.
Ah, mira, aquí vivo. ¿cómo me saliste, hermanito?
Pero fíjate que no. Todos tenemos manos para ayudar, ¿ok?
A ver, no tengo tiempo para discutir. Váyanse haciendo la idea, por favor.
Por lo pronto voy a ir a atender sus camas y ustedes van a recoger sus platos. Ya no debo de llegar tan tarde al trabajo.
Ya no tenemos quien nos ayude. No puede ser.
Ya terminó la junta y fue todo un éxito, claudia. A pesar de que llegaste un poco tarde, empezamos puntuales y no hicimos esperar a los clientes que se fueron superiores.
Pues, satisfechos. Sí, y eso fue gracias a tu ayuda, en verdad.
Ay, así me pude organizar y no fallar en la casa, no fallar aquí en la empresa. No, no, no, bueno.
Ay, pero sé que regresando tengo que lavar platos, tengo que lavar ropa, pero es que no tengo una muchacha que me ayude. Que tu esposa y tus hijos te ayuden, nelly.
Apenas si se los sugerí en el desayuno y ni isidro ni ramón se mostraron dispuestos. Son hombres.
Sí. Los roles de un hogar ya se han expandido.
Y ahora llevar una casa no sólo es responsabilidad de las mujeres, sino de todos. Pues, sí.
Voy a tener que ayudarte. Ay, pero si tú conoces a alguien, pásame su contacto, ¿sí?
Sí, claro, si yo sé de algún contacto de confianza, por supuesto que te lo paso. Gracias.
Bueno, vamos a seguir. ¿qué es lo que tenemos para hoy, después de la junta?
¿son todos los papeles que hay que firmar? Sí, licenciado.
No te me arremes tanto que me mueves el tapete, julieta. Estamos en su oficina, licenciado.
No sé si te es tan atractiva. Me encanta si me vuelves loco donde sea.
Coger su cuarto, barrerlo, sacudirlo y meter su ropa sucia a la lavadora, ¿entendieron? Soy hombre, yo no hago esas cosas.
Oye, todo lo que dice tu papá lo repites como merolico. Yo soy es que romero es un menso.
Yo voy a jugar videojuegos y que gina limpie y lave mis cosas. Ay, por supuesto que no, ni que estuvieras manco.
¿qué te pasa? A ver, les pido que comprendan.
Vengo cansada de trabajar y tengo que sacar adelante la casa. Además, tengo que hacer ahorita la cena.
Sí, mam, yo te ayudo con lo que sea, siempre y cuando me dejes manejar el automóvil sola. ¿qué te pasa?
Ah, pues siendo así, yo también te ayudo si me dejas más tiempo en el videojuego. A ver, para empezar, señorita, tú tienes 16 años y no puedes conducir sola.
Aunque ya tengas el permiso para manejar. Ay, pero, ma.
Y tú, niño, no vas a pasar más tiempo en los videojuegos a cambio de nada. No seas así.
No sean así ustedes. Y no voy a permitir que me chantajen.
Van a ayudar en la casa sin pedir nada a cambio. Quieran o no.
¿qué hacen, dositos? Ay, no te burles, pa.
No nos quedó de otra. Mi mamá se puso como general y nos pasamos toda la tarde limpiando y recogiendo cosas.
Y ahora tenemos que echar la ropa sucia a la lavadora. Muy a la fuerza.
Mi amor, qué bueno que ya llegaste. Ya casi está la cena.
Para que me ayudes poniendo la mesa así, en lo que yo le echo un ojito a los niños para ver si lavan bien su ropa. Nelly, no me necesitas.
Yo soy hombre. Y ni siquiera sé de labores domésticas.
Además, no puedo. Hoy tengo jugada con mi papá y sus cuates.
Así que... Isidro, te estoy pidiendo que me apoyes.
Ya lo están haciendo los niños. Y tú eres la mujer, el ama de casa.
Tú arréglatela para cumplir con tus obligaciones. No me iba a perder estar aquí con ustedes para echarle la mano a nelly con lo que es su responsabilidad.
Te felicito por imponerte, hijo. Y que ella se encargue de la casa.
En lo que tú tienes tu momento de esparcimiento, bien ganado por todo el que trabaja, ¿o no? Gracias.
Saludcita. Salud.
Así es, papá. Y si nelly trabaja es porque ella quiere.
Por no que le haga falta. Y yo le doy el gusto para que esté contenta.
Pero ella es el ama de casa. Ella tiene que quedarse si la muchacha nos falla y arreglarlo.
A mí nunca me ha gustado que mi nora trabaje. Ella tiene que estar en la casa, al cuidado de los hijos.
Como tu mamá, que en gloria esté. Y qué bueno que lo está haciendo.
Me da orgullo que seas un verdadero hombre, isidro. Y le dejo las papas preparadas que me encargó de botar.
Está rico. Gracias, xochitl.
Gracias. Xochitl, aprovechando que estás aquí.
Dígame. ¿tendrás unos días libres para que le ayudes a mi mujer en la casa?
A xochitl no la tocas. Papá, pero solo son unos días.
Tú no me la quitas. Xochitl está conmigo mañana, tarde y noche.
Esta muchacha es la que me atiende. Así que me la dejas en paz.
Ay, papá, pues nomás estaba preguntando. Estaba preguntando.
Puedes retirarte, mija. Sí, señor castulo, con permiso.
Pásale. Pásale.
A ver, ¿quién tiene la muela de seixas? Eh...
Peña, agarra las manos. A ver, a ver, a ver.
¡ah! ¡mira nomás!
Nací con una estrella. Tengo que completar la lista del mandado por la aplicación, caray.
Es que no me da la vida. Ay, que me hace falta.
Ya lo tengo, ya lo tengo. Desde que llegué está en el quirófano.
La están operando. Ojalá que pronto nos den noticias.
¿familia de nelly carrasco jauregui? Yo, doctor, es mi esposa.
¿cómo está? Bien.
La paciente se fracturó el fémur en el accidente y tuvimos que operarla. Ya se encuentra fuera de peligro.
Ay, qué bueno, doctor. La paciente no va a poder caminar durante algunos meses.
En los que va a necesitar de sesiones de fisioterapia para que recupere la movilidad. Y cualquier cosa, soy el doctor hernández.
Muchas gracias, doctor. Con permiso.
Qué bueno que ya te dieron de alta, ma. Sí, hijo.
Ahora me siento mejor estando aquí con mi familia. Aunque siento un poco reseca la garganta todavía.
Voy por una jarra para que tengas agua en la mano para servirte, ma. Gracias, mi amor.
Ramón, hijo, si quieres ya ve a tu cuarto para que tu mamá descanse. Te quiero, mami.
Yo también, mi amor. Así será mi vida.
Al menos los próximos tres meses. Acostada e inmóvil.
Bueno, nelly. Lo importante es que hay esperanzas de que volverás a caminar.
Y sí, isidro, pero no voy a poder hacer nada. No te angusties.
Vamos a encontrar una muchacha que te ayude. Pues, mientras.
Y aunque no quieras, vas a tener que hacerte cargo tú de la casa. No, ¿cómo crees?
¿qué te pasa? Ya te había dicho.
El ama de casa eres tú. Sí, pero en lo que me recupero te vas a tener que ocupar.
Vas a tener que ser el amo de casa. Hoy pedí pizza para cenar.
Está rica, ¿verdad? Sí.
Pero no podemos estar ordenando comida todo este tiempo que su mamá va a permanecer inmóvil, ¿eh? Yo sí puedo comer pizza todos los días, pa.
Van a ser meses en los que tu mamá va a necesitar rehabilitación. ¿y por qué no pides una sirviente en una agencia de servicio doméstico, pa?
Yo te ayudo a conseguir los contactos. Sí.
Sí. Tienes razón, gina.
Está bien. Consigue los datos y yo hago el trato.
Va, provechito. Y también prueben las papas.
Están buenas. Señor, ya es hora de que me vaya.
¿cómo? ¿tan rápido?
A mí nada más me contrataron por tres horas y ya pasaron. Ya me tengo que ir.
Oiga, señora, ¿todavía no se puede ir? Me han lavado el baño de mi cuarto.
Ni tampoco limpió aquí. Claro que barrí y sacudí.
Pero nomás por donde ve la suegra. No, no, no está cumpliendo.
Mi horario ya se cumplió. Páguenme y mañana continúo.
No, fíjese. Si va a venir a hacer las cosas mal y con flojera, prefiero que no vuelva.
No pienso pagar un mal servicio. Ah, no, a mí me paga el día.
Si no me quiere, está bien. Páguenme y ya no vuelvo.
Órale. Aquí está su dinero.
Pero no quiero que se vuelva para por aquí. Pues ustedes se lo pierden.
¿cómo ves a la señora que mandó la agencia? Era una floja.
Y encima exigió su pago como si de veras hubiera trabajado. Es que hacerse cargo de una casa no es cosa sencilla como todo el mundo piensa.
Tiene su chiste. Así que mientras no encontremos quién nos ayude, vas a tener que hacerte cargo tú de la casa para que no quede patas para arriba.
Mamá, ya llegó tu fisioterapeuta para tu sesión de rehabilitación. Buenas tardes.
Buenas tardes. Los dejamos solos.
Gracias. ¿cómo vamos?
Ay, con mucho dolor todavía. No se preocupe.
Poco a poco ahí mejorando. Gracias.
¿qué hiciste? Echaste mi blusa que era blanca con algo rojo y mira cómo quedó.
Ah, era la primera vez que lavaba, hija. Era mi blusa favorita.
Es que no sabes nada, papá. ¿ahora a quién me voy a poner?
¿qué? No es para tanto, gina.
Es por lo tanto para ti. ¿qué es esto, ramón?
Ramón, te pedí que recogieras tu cuarto y no lo has hecho por estar en el videojuego. Mira, papá, está bien bueno.
Mira, siéntate. Ramón, no estoy jugando.
Recoge tu cuarto. Si recojo mi cuarto, ¿me dejas jugar dos horas más?
Ay, sí, lo que quieras, con tal de salir de este pendiente. Ándale.
Te quiero ver. Mira estos pantalones.
Los sacaste de la secadora y nomás los aventaste ahí. No, dóblalos como antes.
Como te enseñó tu mamá. Ándale.
Bueno. Ahí está.
Sigues hasta que acabes. Ramón.
No puede ser. ¿moviste mis camisas del lugar?
No, isidro. Pues no encuentro ninguna para ir mañana a trabajar.
Acuérdate que las llevé a la tintorería. Pero ya no tuve chance de ir por ellas porque tuve el accidente.
No puede ser. No puede ser.
No puede ser. ¿qué te pasa, papá?
Ay, que no tengo camisas porque están en la tintorería. ¿y a qué horas voy por ellas?
Tengo que ver lo de la cena. Bueno, si quieres yo puedo ir a la tintorería si dejas que yo maneje sola.
Sí, ve. Y yo me desafano de esa tarea.
Toma. Ve.
Gracias, papá. A ti, hija.
Oye, qué buena onda que te aprovechaste de tu papá para que pudiéramos vernos aquí hace un rato. Bueno, tampoco me tengo que ir tan rápido, ¿eh?
Le puedo decir a mi papá que había mucho tráfico y que por eso me tardé en volver con sus camisas. Es buena idea, ¿no?
Me parece genial, gina, porque sabes que me encantas y quiero pasar todo el tiempo posible contigo. A mí también me gustas.
Es un buen hombre. Me encanta pasar todo el tiempo contigo.
Aprovecho, hijos. Llamaron bien gacho en las quesadillas, pa.
Pues fue lo único que atiné a hacer con lo que había en el refri. Mejor hubieras vuelto a pedir pizzas.
Están muy malas. Vas a tener que aplicarte.
Qué asco. Ay, no están tan malas.
Aprovechito. De lo que se pierde.
Listo. No estuvo tan complicado hacerle súper en línea.
Ahora a buscar recetas fáciles para cocinar en casa. Y así ya no andar con quesadillas quemadas ni comida de la calle.
Y que mis hijos y nosotros comamos cosas más o menos ricas. No puedo creer que por estar viendo recetas de cocina se te haya olvidado la junta que teníamos.
Sí. Ay, es verdad.
Sí. La junta.
La junta. Se me borró el cassette por completo.
Es que tenía que hacer súper en línea porque en mi casa no hay despensa y no me acordé de nada más. No, no, siento que esto me rebasa.
No sé cómo le hacen las mujeres para ser ama de casa, trabajar al mismo tiempo y hacer todo bien. Bueno, las mujeres tenemos superpoderes.
Pero, mira. ¿qué?
Déjame darte un masajito para que te relajes. Y si quieres lo podemos seguir en mi casa para que tenga final feliz.
Ay, sabes que me mueves el tapete y que siempre le entro, pero deja que salga de esta situación. Y ahorita ya me tengo que concentrar en la chamba para que no me vayan a reportar.
Y saliendo me tengo que ir a mi casa. Tengo que sacar las basuras.
Mañana viene el camión de la basura y si no la saco hay que esperar otra semana y qué hago con todo. Jul...
No sabía que estabas en mi cuarto. Quiero que me expliques por qué te hiciste una prueba de embarazo.
Negativa. Pero, ¿por qué pensaste que podías estar esperando un hijo?
¡habla! Eh...
Ay, no me hagas decírtelo. ¿crees que para mí es muy grato?
Dime la verdad. Bueno...
Porque... He estado viendo a omar.
¿qué? ¿quién es omar?
Omar es el niño que me gusta. Lo he estado viendo cada vez que me sueltas las llaves del carro sin chistar para que haga tus mandados.
¡no puede ser! Y...
Pues... Ya...
Lo demás... Pues...
Lo... Lo puedes intuir.
Porque es muy incómodo. Para mí es más incómodo.
Papá, qué p... Y ya, ya no me sentí capaz de decirle nada más a nuestra hija.
Pues, porque... Porque no sé...
O sea, no sé cómo abordar esos temas... Con ella.
No te preocupes, yo hablo con gina. Nelly, esto no estaba contemplado.
O sea, una cosa es el quehacer... Pues, hacer los mandados, recoger la casa, pero otra muy distinta es tener esta aproximación con nuestros hijos.
No, isidro. Eso también es parte de ser amo de casa.
No sólo se trata de tener limpia la casa, sino... Sino también de estar al pendiente de la educación y del bienestar de nuestros hijos.
Es... Decidí darte tiempo para que te calmaras.
Y así poder hablar de lo que pasó. No hacía falta, mamá.
Están exagerando. Omar y yo nos gustamos, teníamos intimidad.
Tuve un retraso, me apaniqué un poco, pero... Fue una falsa alarma, no estoy embarazada.
No veo el problema. El problema es que le mentiste a tu papá.
Y te aprovechaste de... De su situación de vulnerabilidad.
Para verte escondidas con ese muchacho. Y empezar tu vida sexual.
Papá, no fuiste convocado, ¿eh? Créeme que no es fácil tampoco para mi hija.
Tengo que hacer el esfuerzo para estar presente. Y aprender a hablar contigo, pues, de...
De lo que sea. Si voy a ser el amo de casa, tengo que hacerme cargo de su educación.
Buenos días. Buenos días.
Eh... Venga, poquito.
Eh... Soy, eh...
Isidro segovia, su vecino. Ah, mucho gusto, señor.
¿lleva mucho tiempo trabajando con la vecina? Pues sí, ya hace algunos años.
He sido de la confianza de mi patrona y ella me ha conservado el trabajo. Ah, qué bueno.
Eh... ¿le gustaría venir a ayudarme a la casa?
Somos buenos patrones. Ay, no lo sé, señor.
Yo estoy muy a gusto acá. Si no es indiscreción, ¿cuánto le paga?
Pues... 500 pesos al día.
Yo le ofrezco 700. ¿cómo ve?
Oiga... ¿qué le pasa?
¿cómo se atreve a sonsacar a mi muchacha para quitármela? Oh, no, no, no, no.
No es eso. Solo le estaba proponiendo un negocio.
Vaya a proponérselo. A la más vieja de su casa.
Pero deje a mi sirviente en paz. No se le vuelva a acercar para robármela o se la armo en grande con los vecinos.
No, no, me malinterpretó, vecina. Este...
¿cómo cree? No, no, no.
No se trata de eso. Este...
Sólo... Vámonos.
Si nada más... Ay...
De veras que estás muy mal desde que tu esposa se accidentó. No estaba preparado, julieta.
Y sigo buscando soluciones, pero todo me sale mal. Hasta a mí me has descuidado.
Y yo extraño tu fogosidad, tu arrojo, tus besos. Andas en la luna.
Pues ayúdame para que todo sea como antes. Ve a mi casa a echarme la mano, ¿no?
¿estás tarado o qué? No.
Si me ayudas, voy a tener tiempo. Para ti, por ejemplo.
Yo soy tu amante, isidro. Las amantes no hacemos nada.
No hacemos ese tipo de trabajos. No lavamos ni limpiamos.
Las amantes nos acostamos. Damos caricias.
Nos quitamos la ropa. No la planchamos.
No quise decir eso. Perdón.
Estuviste muy animada durante todo el rato que trabajamos, amiga. Sí, claudia.
Es que no sabes cómo está mi marido. Isidro está pasando las de caín.
Con esto de que es el amo de casa. Aprovechate.
Tú tienes que descansar para que tu hueso quede bien y con tus terapias recupere la movilidad. Lo bueno de mi situación es que puedo trabajar vía remota.
¿sabes? Nunca pensé que este accidente pudiera servir para que a mi esposo le cayeran algunos veintes.
Bueno, ya voy a colgar para redactar los reportes de las conclusiones a las que llegamos. Luego nos hablamos.
Sí, yo voy a aprovechar para descansar un rato en lo que llega mi fisioterapeuta. Nos vemos, claudia.
Muchas gracias. Ay, madre mía.
No cabe duda que mandaste esta prueba a mi esposo. Ya lo entendí.
Te pido que sigas intercediendo para que valoren y que aprecien el trabajo de las amas de casa. No es cualquier cosa.
Te lo ruego, virgen de guadalupe. ¿cómo estás?
Abuelo, qué bueno que viniste. ¿cómo estás?
Pásale. Qué bueno que esta semana le toca a tu papá la jugada de domino, hijo.
Y también ver cómo has crecido, hijo. ¿ya ves?
¿papá? ¿eres en aquí?
¿cómo que qué hago aquí? Te toca a ti la jugada de domino esta semana.
Sí, es verdad. Se me olvidó que tenía que suspenderlo.
No puedo recibirlos, papá. No estar vestido así de silvienta.
¿qué te pasa? Mírate nada más.
Con este mandil rosita. Pues es el único que me quedó de los que estaban en la cocina.
¿pero qué te pasa? Eso es para tu mujer, no para ti, que eres el hombre de la casa.
Papá, ya sabes que nelly no puede. Pues busco a quien le ayude.
Pues lo he intentado. He buscado.
Hasta me quería traer a la tuya. Asunción, no me la tocas.
Pones pretextos para ser el mandilón poco hombre que eres. Papá, no seas ridículo.
No, no, tú eres el ridículo. Con esas mamarrachadas.
Yo creí un hombre, no un mariquita. No sabes lo decepcionado que me siento de ti.
Nos vemos, nico. Cuídate.
Sí, abuelo. Cuídate.
Suéltame, suéltame. Cuídate.
Pues yo no estoy de acuerdo con mi suegro. A mí me parece que todo lo que has hecho es de mucha humbría.
Ya tomaste el toro por los cuernos. Te responsabilizaste de la casa, de tu familia, lidiando con tus propios prejuicios.
Eso, eso es el ser amo de casa. Pues sí.
Voy a lavar los baños porque no los he lavado en días y ya están bien sucios. Sí, mi amor.
Qué bonito. Sí, ¿no?
Buenísimo. No puede ser que todos los días tenga que estarte repitiendo las mismas cosas, ramón, porque no las haces.
Pues tú me dejaste jugar más tiempo. Al rato lo recojo.
Al rato. Tu hermana y tú se aprovecharon de que estaba estresado.
Ya lo arreglé con gina y ahora lo voy a hacer contigo. Oye, ¿qué te pasa, papá?
Pasa que vas a arreglar tu cuarto, atender la cama, a lavar tu ropa y sin esperar nada a cambio. ¿entendiste?
Chale, te estás tomando muy en serio tu papel de amo de casa, ¿no? Mi abuelo tiene razón.
Eres un mandilón poco hombre. ¿qué?
A mí no me hablas así. Soy tu papá y te quedas sin consola hasta que vea que cumples con tus obligaciones.
No, mi consola no va. A ver si así aprendes.
¡no! Anoche me quedé esperando en mi casa, aun cuando te dije lo que iba a hacer para que te relajaras y te distrajeras.
Te respondí que no me era posible. Tenía cosas que hacer en casa.
Se me hace que eso de estar haciendo cosas de mujeres te está quitando el hombre. No, fíjate.
El hecho de usar un mandil no me hace menos hombre. Lo dudo.
A mí hace mucho que no me lo demuestras. Ya no soy el mismo, julieta.
Me he dado cuenta que eso de tener que ser amo de casa ha sido bueno porque he entendido mejor a mi esposa. Que la prueba ha sido fuerte y me ha servido para confirmar que la amo.
Pues me pareció importarte mucho cuando te metías en mi casa. Porque estaba equivocado y no voy a volver a ser ese idiota.
Así que, hasta que llegamos, lo nuestro se acabó. A mí no me vas a dejar así, isidro.
Te vas a arrepentir. No me amenaces.
Y vete. No vamos a seguir con esto.
Que te vayas. Gracias, gina.
Con permiso. Soy julieta.
Trabajo en la oficina con isidro. Mucho gusto, julieta.
No esperaba que una compañera de trabajo de isidro viniera a visitarme. He visto todo por lo que isidro ha pasado desde que te accidentaste.
Sí. Ha sido muy difícil.
Pero... Reconozco y admiro todo lo que ha hecho para apoyarme estos días.
Ay, no lo santifiques tanto. Ahora isidro es amo de casa.
Pero no deja de ser hombre. ¿qué dices?
Que isidro es mi amante. ¿qué?
No hay que venir a alterarte. Lo hizo por despecho.
No le eches la culpa de una traición que tú cometiste. Perdóname, nelly.
Pero... Era un hombre con...
Con pensamientos equivocados. Lo mío con julieta ya se acabó.
Mi amor por ti es lo que permanece. Y yo sin poderme mover para darte la cachetada que te mereces.
Ay, lo sé. Sé que cometí un error.
Pero todo esto de ser el amo de casa también me ayudó para... Para evolucionar.
Para darme cuenta de que hacía mal. Por favor, perdóname.
Vete de nuestra recámara. No quiero dormir contigo.
¡vete! ¡que te vayas ya!
El doctor me felicitó porque mi recuperación va viento en pop. Y...
Aunque a algún me restan algunas fisioterapias, yo sé que muy pronto voy a poder caminar sin el bastón. Nos alegra mucho que ya te puedas levantar, ma.
Sí. Aunque...
Nos duele que sigas enojada con mi papá. Les pido que no cuestionen a su mamá, hija.
Yo fui el que falló. Y el tiempo que sea necesario seguiré haciendo méritos para ganarme su perdón.
Y que podamos seguir como una familia. Yo lo he estado pensando.
Reconozco el gran esfuerzo de su papá. Vi cómo sacó la casta por nosotros.
Y lo difícil que fue el proceso para él. Esa es la muestra de que el amor y la familia son más fuertes y valiosos que cualquier error que se pudo haber cometido.
Te amo. Los amo.
Los amo por encima de todo. Yo también te amo.
Los amo. Y por eso...
Puedes volver a nuestra recámara. Para que intentemos recuperar nuestro matrimonio.
Podamos conservar a nuestra familia. Los amo.
No voy a cansarme de convencerte siempre de que me gane tu perdón. A mí también perdónenme.
Ya no haré las cosas escondidas. Y reconozco que ya siento la confianza de hablar de todo con mi papá.
Yo también me disculpo, papá. Por las cosas que te dije.
Y influido por lo que escuché de mi abuelo. Claro.
Ya todo pasó. Todos teníamos que aprender para convertirnos en una mejor familia.
¿qué habrá hecho tu papá? No sé.
La comida que preparaste huele delicioso. Te aplicaste con las recetas de cocina, pa.
Te estás convirtiendo en un excelente cocinero, ¿eh? Y sabes, voy a poder ayudarte con algunas cosas de la casa.
¿ya? Me parece bien.
A partir de ahora, todo lo haremos al parejo. Como ama y amo de casa.
Eso sí, nelly. De una vez te digo.
El mandil rosa es mío. Y el mandil rosa es mío.
Porque es el que mejor me queda. Sí, de hecho sí.
Bueno, les sirvo. A mí también.
El pensamiento de los hombres está evolucionando. Hoy buscamos una verdadera igualdad.
Ya no somos sólo proveedores. Ni las mujeres son las únicas responsables del hogar.
La familia es un equipo. Todos compartimos responsabilidades.
Participar en casa no nos restombría. Al contrario, nos suma cualidades.
Nos permite valorar el trabajo que durante tanto tiempo han asumido las mujeres dentro y fuera del hogar. Y en ese cambio ganamos todos.
Una mejor relación con nuestras parejas. Mayor cercanía con nuestros hijos.
Y una nueva forma de entender lo que significa ser hombre. Porque ser hombre también es ser amo de casa.
¡gracias!