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No puede ser posible que me haya tenido que salir del trabajo por tu culpa. Yo no te dije que vinieras, ¿o sí?
Ah, pero el director de la prepa sí. Fuiste suspendido porque te encontraron cortándote las piernas.
¿pues qué te pasa? No me pasa nada.
Entonces, ya deja de hacer tonterías. Yo no voy a perder mi trabajo por tu culpa.
Ya deja de meterte problemas, caray. Ay, solo esto me faltaba.
¡cuidado! ¿qué estás haciendo?
¿por qué te estás cortando? Tendré que hablar con tus papás.
No puede ser posible que me haya tenido que salir del trabajo por tu culpa. Yo no te dije que vinieras, ¿o sí?
Ah, pero el director de la prepa sí. Fuiste suspendido porque te encontraron cortándote las piernas.
¿pues qué te pasa? No me pasa nada.
Entonces, ya deja de hacer tonterías. Yo no voy a perder mi trabajo por tu culpa.
Ya deja de meterte problemas, caray. Ay, solo esto me faltaba.
¡cuidado! La convulsión que ricardo sufrió fue consecuencia del golpe con el parabrisas.
Pero ya lo estamos controlando. ¿eso quiere decir que nuestro hijo va a estar bien?
Aún es muy pronto para saberlo. Tenemos que esperar a que se desinflame su cerebro para saber los daños que el golpe causó.
Los mantendré informados. Con su permiso.
Gracias. No puede ser que por mi culpa ricardo esté pasando esto.
Solo fue un segundo el que me distraje. Esto nos demuestra una vez más que un segundo le puede cambiar la vida a cualquiera.
Estaba enojado con ricardo, pero no creía que esto pasara. No, no, no, no, no.
Mi amor. ¿qué pasa?
Al igual que ricardo no quería que su hermana muriera, tenemos que aceptar que los accidentes pasan y dejar de buscar culpables donde no los hay. Hijo, aquí estamos.
¿qué pasó? Que he sido el peor de los padres.
Que por mi culpa estás aquí. Solo fue un accidente.
Te distrajiste un segundo. ¿un segundo?
Es verdad. Pero si yo no me hubiera dejado cegar por el dolor, no te habría convertido en el culpable por lo que le pasó a tu hermano.
Pero es verdad. No es verdad, claro que no.
Lo que pasó fue un accidente, como lo que pasó conmigo. Fui muy injusto al culparte a ti por no saber manejar este dolor.
Solo, solo te pido que me perdones, hijo. Mi mamá aceptó toda la ayuda que me quieras dar.
Vamos con la psicóloga y con la tanatóloga y a todas las terapias que tú quieras. Vamos a ir todos, hijo.
Los tres necesitamos ayuda para poder sanar nuestras heridas. Para que en nuestra familia no haya más gritos silenciosos.
Hay accidentes que marcarán el resto de nuestras vidas. Nos harán caer en un laberinto de dolor que nos llenará de tristeza y culpabilidad.
Y tomaremos decisiones equivocadas creyendo que esa es la salida. Pero el coting no es la solución para cada uno.
Hay que calmar el dolor. En el momento, autolesionarnos nos hará sentir bien.
Pero ese falso bienestar pasará. Y el dolor ya no solo será emocional.
También tendremos heridas en nuestro cuerpo. Por eso la mejor forma de salir de ese laberinto de dolor es aceptar la ayuda que necesitamos.
Para que nuestros corazones tengan la calma que merecemos. Y no existan más...
... Gritos silenciosos.