
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Buenos días, ¿qué desea? ¿quiere tomar algo?
No. Ana, sí.
Por favor, no me pases llamadas. ¿hoy te dieron esta oficina?
Sí. Bueno, en realidad me la asignaron ayer.
Ah, cuando decidiste quedarte. Así es.
Veo que está muy enterada. Si estuvieras en mi lugar, ¿no estarías al pendiente como yo?
Tal vez. Pero lo haría por simple curiosidad.
No para atormentarme la vida. Para ti no sería un tormento saber que la mujer que ha seguido a tu marido por más de tres años continuara tan cerca de él.
Es posible. Y también habría hecho lo que usted.
Venir a hablar. Espero que cuando salga de aquí se vaya tranquila.
No deseo mortificarla y mucho menos en su estado. Gracias por ser tan considerada.
¿y qué piensas decirme para que me vaya tranquila? Para que me vaya a mi casa y poder llevar mi vida feliz al lado de mi esposo.
¿qué me vas a decir para que al fin pueda llevarme embarazo sin angustias? Distinguida y hermosa señorita franco, le solicito atentamente que amplíe a este pobre mortal que solo piense en usted la información relacionada con los precios del consumidor del tequila orgánico que existe en el mercado de méxico, estados unidos y europa.
Esperando ansiosamente. Esta y otras respuestas se despide de usted afectuosamente, su amigo del alma.
Esta carta le hace falta algo más, ¿algo más? Pensar que siento constante incertidumbre de ser abandonada en cualquier momento.
No sé si en la mañana siguiente será la última vez que lo vea. Tú no sabes lo que es pasar el día atormentada pensando que estará haciendo el amor con otra.
Si regresará en la noche a la casa. ¿cómo puedo tener la certeza de que mi hijo tendrá a su padre a su lado?
Dime cómo puedo salir de aquí tranquila. Voy a serle franca.
Me cansé de estar tres años en esta situación. Me cansé de vivir ilusionada, de tener una vida clandestina por él.
Las dos debemos ser conscientes de que en todo esto, el destino ha puesto mucho de su parte. Yo pude haberme casado con rodrigo, pero la vida no me lo permitió.
Porque cuando regresé a buscarlo, usted se había casado con él. Entonces, decidí irme muy lejos.
¿pero te arrepentiste? Por eso llegaste al corporativo.
Lo hiciste porque seguías ilusionada con mi esposo. Sí, es verdad que mantuve esa ilusión.
Y no supe retirarme a tiempo de la empresa. Pero créame que para mí fue un tormento encontrarlo porque mi conciencia no dejó de martirizarme ni un solo instante por usted.
Me imagino que rodrigo te tranquilizó diciendo que no me amaba. Que nuestro matrimonio había sido un convenio de intereses.
Que yo no le importaba como mujer. En estos momentos, sería indigno comentar lo que me dijo.
Lo que importa es que ahora está con usted. Esperan un hijo.
Y aunque no lo crean, eso para mí es sagrado. ¿por cuánto tiempo más vas a respetar mi matrimonio?
Para siempre, señora. Rodrigo no te dejará en paz.
Bueno, eso es problema de él. Mientras yo cumpla con mi palabra, su marido puede hacer lo que quiera.
No dejará de inquietarte. Si rodrigo te sigue...
Si rodrigo te sigue diciendo que tú has sido la única mujer en su vida. Y mientras tú se lo sigas creyendo.
Porque tú no has sido la única mujer que rodrigo ha amado. También mi cuerpo fue suyo.
Y sigue siendo de él. Y este es el resultado de nuestro amor.
Como parte de su vida, de su historia. Y si está conmigo es porque me considera su mujer.
Yo no quiero discutir eso. A mí tampoco me importa discutir contigo mi intimidad.
Pero sí te exijo que la respetes. ¿qué es?
¿qué es? ¿qué es?
Así que aléjate lo más que puedas. Yo lo único que le quiero...
No me hicieras a pelear. No es mi estilo armar escenas de celos ni estar intrigando.
Prefiero las cosas claras y de frente. Yo también, señora.
Y ya se lo dije. Desde que salí del corporativo, he luchado por mantenerme lejos.
Son ustedes las que me siguen a donde voy. Me han desprestigiado.
Trataron de hundirme en la miseria. No ha sido fácil sostenerme aquí.
Yo he luchado mucho por conservar mi vida. Y he dejado un lugar en el consejo.
No más del que tú me has causado a mí. Déjeme vivir mi vida en paz.
Y no van a saber nada de mí. Ni usted, ni su familia, ni su esposo.
No es la primera vez que me prometes algo. Cuando mi marido tomó las riendas del corporativo, tú dijiste que respetarías mi matrimonio.
Y a los pocos meses estabas haciendo maletas para fugarte con él. Isadora, para su tranquilidad, yo ya hablé con rodrigo.
Hicimos un pacto. No volveremos a hablar y lo estamos cumpliendo.
Si no me cree, hable con el ingeniero vellaneda. Él tiene conocimiento de nuestro pacto.
¡pactos, pactos! ¡palabras, palabras, sólo palabras!
Óyeme bien. No vine a amenazarte.
Vine a hablar contigo de mujer a mujer. Porque su posición y la mía son bastante claras.
Confiaré nuevamente en tu palabra, gaviota. Y te garantizo que no tendrás más problemas conmigo y con los montalvo.
Siempre y cuando cumplas. Y no sepa que rodrigo sigue rondándote.
Por el bien de todos. Espero que el pacto que hicieron lo respete.
Eso es todo. Así será.
Porque mi decencia tiene un límite. No es necesario que me amenace.
Pues váyase tranquila.