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¿cómo me dijo que se llamaba? Ah, no he tenido oportunidad de presentarme con usted.
Me llamo mariana, mariana franco. También necesito que me haga un comparativo sobre el consumo de bebidas saborizadas similares en norteamérica y europa.
Usted está familiarizada con las hojas electrónicas, ¿verdad, roxana? Mariana, doctor.
Ay, mi hijecita, ¿qué habrá pasado con mi muchacha? Hola, irino.
¿qué pasa? ¿cómo estás?
Voy a ver a mi mamá. Hola, mamacita.
Mi hija. Ay, me tenía con él alma en un hilo.
Tranquila. No me diga que otra vez nos quedamos en la calle.
No, no, no, clarita, claro que no. Se quedó sin trabajo.
Tampoco. Nos tenemos que salir del departamento.
Yola, yola. Dígame.
Como dice la galletita, sírvenos dos tequilas con cara de doble. Porque seguro las noticias que me trae van a ser peores que una apuñalada a trapera.
Enseguida. Clarita, usted sí que es bien exagerada.
La otra vez que me citó aquí fue para contarme puras desgracias. Hasta traje pañuelos para la chilladera.
Guárdelos, porque no voy a llorar. ¿pero cómo así?
Resultó lo que yo me esperaba, mamá. La familia montalvo fue a quejarse con el ingeniero avellaneda.
Y pues le hablaron pestes de la gaviota. Me descuartizaron toditita.
No, mamá. Si no es porque el rodrigo dio la cara por mí, ya estaría yo ahorita colgada del palo más alto.
Pero el ingeniero avellaneda me echó el hombro. Ay, gracias, virgencita de guadalupe.
Te di puras flores. La mera verdad es que, pues, pronto vamos a tener que empacar nuestras chivas.
Nos vamos a vivir a guadalajara, mamá. Prometimos ser amigos para siempre.
Gracias, clarita. ¿qué pasa?
Ay, gaviotita. Es que usted sabe cómo somos las madres.
Una quiere lo mejor para sus hijos. Pero la mera verdad, a mí sí me hubiera gustado que la historia de ustedes hubiera tenido un muy bonito final.
¿se acuerda de muñeca sánchez? La de simplemente amor.
Sí, claro que sí, mamá. Ay, ella pasó la secaín por el amor de ángel gabriel de la mora.
Pero al final... Mandaron a volar a toda su paralentela.
Y se casaron. Y fueron retefelices.
Sí, hasta tuvieron gemelitos. Al final de mi estona con rodrigo, me parecía triste.
Pero yo me siento tranquila que, pues, que haya terminado así. Pues, me alegro por usted.
Ay, pero ¿a poco cree que va a ser fácil olvidarse de su hermoso? Eso no es conmigo, mi hijo.
Cuéntalo, eva. ¿a poco sí?
Pues, la mera verdad. Pues, no lo sé, clarita.
Agradezco de todo corazón lo que hizo por mí. No tiene nada que agradecer, mariana.
Fue muy grato hacer equipo con usted. Me enteré que va a trabajar temporalmente en el departamento de relaciones públicas.
Sí, señor. Voy a ocupar el cargo de secretaria del doctor santoveña.
Me alegro por alonso. Ahora el que tiene problemas soy yo.
Me quedé sin asistir. Bueno, ¿qué le parece si yo le ayudo en mis tiempos libres?
Bueno, claro, si usted quiere. Mariana, trabajando para alonso, no creo que le vaya a quedar un segundo para mí.
Pero, de cualquier forma, gracias. Y mucha suerte en lo que venga.
Muchas gracias. Nos estamos viendo.
Con permiso. Me asignaron como su secretaria temporal.
Me parece que trabajando en el mismo lugar no nos hayamos cruzado. ¿y si no te mandan a este departamento?
¿capaz de que en la vida no nos volvemos a ir? ¿qué vamos a encontrar?
Ay, no sabes el gusto que me da que trabajemos juntas otra vez. Bueno, aunque sea unos días nada más.
Ay, a mí también, sí. Te va a parecer muy raro lo que te voy a decir, pero ya no me llamo teresa hernández.
Ahora me llamo mariana franco. Te va mejor, ¿eh?
Parece que lo sacaste de una revista del jet set. ¿te acuerdas?
Ay, cómo me voy a olvidar. ¿te parece si a la hora de la comida seguimos platicando?
Sí, sí, sí. Tenemos que ponernos al día de todo lo que nos ha pasado en este tiempo.
Entonces hablamos después. Voy a ver a mi nuevo jefe.
Está bien. Adelante.
Buenos días. ¿qué rico huele el café recién hecho?
Es una combinación de café de veracruz y chiapas. Ambos son productos con denominación de origen.
Pruébelo. Ay, doctor, yo soy muy mala para distinguir un café de otro.
No quiero que lo capte como una experta, sino como una consumidora común y corriente. A mí me sabe como muy cargado.
Está muy amargo. A lo mejor con dos cucharaditas de azúcar, pues sabe mejor.
Un buen cafecito, más sin azúcar. Es la manera de deliritarse plenamente con su sabor.
Ah, igualito que el tequila. Es mejor tomárselo derecho.
Hablando de tequilas, me acaban de mandar estos. ¿tequila de limón?
De limón, naranja, guanábana, fresa. Son tequilas saborizados con colores vistosos.
Dirigidos a un público joven. Yo trabajé en una empresa tequilera.
Pero ahí no han realizado un destilado de sabor. Necesito que cite a los ejecutivos del área de mercadotecnia de las tequileras que están exportando a los estados unidos esta clase de producto.
Y que ya tienen un seguimiento definido. ¿me puede dar la lista con nombres y teléfonos de esas personas?
Sí, sí, en la agenda. ¿dónde está la agenda?
¿dónde está? Ah, si quiere le ayudo a buscarla.
¿dónde está la agenda? No, aquí no está.
Desde que se fue lupita, mi oficina es un cajón. ¿qué es eso?
No encuentro nada. Bueno, mi vida entera es un caos.
Y también tengo pendiente una propuesta para la campaña del uso de bactericidas y fungicidas, como medida preventiva. Debe ser de alta penetración.
Mire, denle una vuelta a mi idea y denme propuestas, por favor. Sí, doctor.
¿cómo me dijo que se llamaba? Ah, no he tenido oportunidad de presentarme con usted.
Me llamo mariana, mariana franco. También necesito que me haga un comparativo sobre el consumo de la medicina.
El consumo de bebidas saborizadas, similares en norteamérica y europa. Usted está familiarizada con las hojas electrónicas, ¿verdad roxana?
Mariana, doctor. Sí, las manejo sin problema.
Bueno, los estudios deben estar por ahí. Señorita, ¿no me dijo qué le pareció el café?
Ah, sí se lo dije, doctor. ¿sí?
Ya no me acuerdo, ¿qué me dijo? Le dije que no estoy acostumbrada a tomar café sin azúcar.
Claro, es un problema de hábito. Es difícil cambiar las costumbres.
Por algo, un personaje que le gustaba mucho el café dijo, negro como el diablo, caliente como el infierno, puro como un ángel y dulce como el amor. Archive estos documentos.
Sí, doctor. ¿ya me tiene listo el comparativo de hábitos de consumo que le pedí?
Estoy trabajando en eso. Lo quiero para hoy, tatiana.
Mariana, me llamo mariana. Envíe un correo electrónico, berlín, al señor meinstrucken, para informarle que ya le enviamos los catálogos sobre la cadena agave tequila.
Como usted diga, doctor. Sí, nancy.
Le llaman de la embajada de francia por la 2. Gracias.
Habla alonso santoveña. Mani, si vámonos a comer.
No puedo, nancy. El doctor santoveña me tiene atiborrada de trabajo.
¿lo dejamos para mañana? ¿hasta mañana?
Sí. No, no.
¿qué tal si nos echamos un cafecito a la salida del trabajo? Ay, es que se me queman las habas por saber qué ha sido de tu vida en todo este tiempo que no nos hemos visto.
Bueno, me parece buena idea. Bueno.
¿quieres que te traiga algo de comer? No, no, no.
Gracias, pero mi hambre tengo. Chaito.
¿y dónde están todos los demás? La abuela fue con sofía y francisco a la iglesia a ultimar detalles de la misa.
Ah, vaya. El maridito de nuestra hermana no da un paso en falso.
¿ah, no? No, no.
Ya se echó nuestra agua de la bolsa y ahora quiere convertirse en hacendado tequilero. ¿de qué me estás hablando?
Sí. Esa es la sorpresa que le tiene la abuela para hoy en la noche.
Pero tú, shhh. Ahora, cuéntame.
¿qué pasó con gaviota? Ay, pero...
¿tuvo problemas en el consejo? Lo que tú decías.
Se fue toda la familia directamente a visitar a avellaneda para pedirle la cabeza de gaviota. No.
Pero le salió el tiro por la colata porque ella todavía sigue trabajando ahí en el consejo. Y me imagino que tú metiste las manos en eso.
Bueno, los dos hablamos con avellaneda y le prometimos que no nos volveríamos a ver para evitar problemas. ¿y ahora?
Eso ya se terminó. Estaba bien muerto.
Es que no puedo arriesgar a gaviota. No puedo arriesgarla.
¿cómo piensas hacerle para no caer en la tentación de ir a buscarla? En primer lugar, tampoco puedo aceptar el puesto en el corporativo otra vez, aunque mi tío y mi abuela me lo están pidiendo, no lo voy a aceptar.
Vivir en la hacienda con isadora. Ahí voy a tratar de reorganizar mi vida y de alguna forma empezar a hacer lo que más me gusta.
Es que ya han sido muchos años persiguiendo a gaviota. Me ha dejado vacío.
Me ha desestabilizado mi mundo entero. Hermanito, no me decepciones.
Y yo que pensé que tú eras el inteligente de la familia. Pero por lo visto los hermanos mayores son modelo de experimentación y los que seguimos salimos mejorados.
Tu mundo solo se va a estabilizar hasta que tengas a gaviota a tu lado. Y otra cosa, no puedes renunciar al corporativo.
¿pero por qué no? Tú sabes perfectamente que si yo trabajo en el corporativo y gaviota está en el consejo, no hay manera de que no nos volvamos a ver.
Lo problema es que eso acarrearía. Precisamente por lo que dijiste es que no puedes renunciar.
A ver, tú les advertiste a todos que no se metieran más con gaviota. Que dejarle en paz era lo mínimo que podían hacer después de todos los trinquetes que hicieron para separarlos.
¿y qué pasó, rodrigo? En cuanto llegaron a méxico, le armaron un lío con avellaneda.
Tus advertencias las echaron a un bote de basura. Ellas van a seguir inmiscuyéndose en tu vida.
Hay que marcarles un alto. Tú no puedes dejar a tu gaviota al alcance de la vida.
Y las garras de nuestra distinguida familia. Date cuenta, rodrigo.
Si te regresas a la hacienda, te van a caer como hienas para despedazarla.