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Vas a, pues, tener que encontrar otra forma de conseguir el dinero, dalila, porque maya se divorció de mí. No quiere firmar ningún documento.
Eres un inútil, pancho. Ni siquiera puedes controlar a tu propia mujer.
Pues resuélvelo, porque yo necesito ese dinero cuanto antes. No he podido hablar con ella.
Han pasado muchas cosas en mi familia. A mí no me importa lo que le pasa a tu familia.
¿sabes qué? Maya me quiere quitar mis hijos.
No por culpa de un doctor. Le metió cosas en la cabeza y la convenció de divorciarse.
¿qué doctor, sebastián? Él.
Ese mero. No puedo creer que sebastián se haya fijado en esa corriente.
De ti no me extraña. Haz lo que sea necesario.
Vuelve con tu mujer. Convéncela para que firme.
Necesito hacer esa transferencia ahora. ¿cómo te fue?
Súper bien. Ya solo tengo que hacer el examen de admisión, lo de siempre.
Pero tengo que ensayar para que salga perfecto. Qué chido.
Te va a salir con madre. Qué emoción que vas a estudiar aquí.
Yo sí, qué emoción. Ya estamos organizando un fiestón en la bodega de la fábrica de vidrio.
Sí. Salma le va a avisar a todos.
Sí. ¿verdad?
Sí. Ay, muchas gracias, saúl.
Pero es que la verdad es que no tengo ánimos para una fiesta en estos momentos. Luna, te entiendo.
Sé que sigues de luto y que estás triste. Sí.
Yo también perdí a mi papá hace poco y lo único que me sacó adelante fue la ilusión de conocerte mejor y el estar rodeado de mis amigos. Ándale, luna.
Tenemos que celebrar tu llegada. Aparte, va a ser un plan tranquilo.
Vamos a terminar temprano. Sí, ni siquiera vamos a tocar ni nada.
Solo es un convivio casual, ponemos musiquita, platicamos. Ándale.
Ándale. Vamos a divertirte.
No nos hagas nada. Ándale.
Por favor. Ok.
Ok. Ok.
Está bien. Está bien.
Va. Un ratito.
Un ratito. Va.
Vas a ver que nos vamos a pasar increíble. Obvio.
El abuelo leo va a llevar a su novia. ¿a su novia?
Sí. Doña meche.
No puede creer. ¿y saben qué?
También tenemos que buscar el nombre de la banda entre todos. Ya urge.
Urge. Un poco para las eliminatorias.
Sí. Yo ya pensé mucho en él.
Ah, sí. Es que está súper gacho lo que estás haciendo, ligia.
Mael te quiere de verdad. Y a la buena, ¿eh?
Hasta aceptaste ser su novia cuando te lo dijo en frente de todos. ¿y qué querías que dijera?
Estaban todos ahí presionándome. Ay, por favor, ligia.
Si alguien sabe manejar la presión, esa eres tú. A ver, a ver, a ver.
Dime la neta, ¿sí? ¿sientes algo por mael?
Dime. A ver, jaime.
¿quién eres tú para meterte en mi vida? No, no, no salgas con eso.
No, no sabes por lo que estoy pasando. Entiende, ligia.
Si mael se entera que andas con su papá, se va a poner muy mal. Oye, se te olvidó el estado en el que se encuentra.
Está muy vulnerable, ligia. A ver, pancho me dijo que me va a ayudar.
Prometió presentarme con un productor, pero luego su mente asquerosa se fue por otro lado y por eso ya no sé cómo zafarme. Pero no quiero que se eche para atrás.
A ver, ligia, ligia, hey, no seas tonta. ¿te consta que existe el tal productor?
Exacto. Piensa bien las cosas.
Mael te ama. Y si lo pierdes, te vas a arrepentir, ligia.
De verdad. Pídele perdón a tu esposa.
Haz lo que sea necesario para que firme. Porque yo necesito ese dinero.
¿perdón? Yo pedirle perdón.
No, no me voy a humillar. No lo voy a hacer.
No va conmigo. ¿qué parte no entiendes de que no me interesan tus problemas maritales?
Haz lo que tienes que hacer. Convéncela.
Déjala. No quiero que me reterese lo que es mío.
Así, de fácil. Y así seré dueña de mis cosas.
Y más le vale que no me lo impida. No me hables así, por favor.
Claro que te debería importar lo que pasa con mi familia. Gracias, amaya.
Tú te has hecho millonaria, ¿no? Sí, claro.
Yo soy todo tu tapadera. Pero yo te he pagado muy bien por tus servicios.
Lo que pasa es que, pancho, te lo gastas todo en tus amantes. No sabes ahorrar.
Así que haz lo que sea. Pero convence a tu mujer de que me devuelva lo mío.
Así, así de fácil. No es así de simple.
Maya ha cambiado. Ya no es la misma.
Ya no me tiene miedo. Eso es lo que me preocupa.
Pues a mí no me preocupa. Porque ya sabes lo que les pasa a los que se interponen en mi camino.
Ay, pues yo la veo mucho mejor, doña meche. Luna es medicina.
¿verdad? Sí.
La verdad es que luna me alegra la vida. Sí, se ve.
Y a pesar de todo lo que estás sufriendo irradia luz, alegría. Pero yo también te veo mucho mejor a ti.
Te ves como... Como si te hubieras quitado un peso de encima.
Sí. Me da mucha alegría saber que ya te separaste de pancho.
No fue fácil, ¿verdad? Para nada.
Pero era necesario. Yo creo que las mujeres siempre vamos...
A ser juzgadas por atrevernos a divorciar. Como si aguantarnos todo fuera una virtud.
Ay. Bueno, y sebastián me ayudó mucho.
Fue muy respetuoso. Dejó que yo tomara la decisión.
Y él me acompañó. Perdón que cambie el tema, pero hace rato que estábamos en la mesa...
Luna y sebastián mencionaron a amalia. Sí, ya sé.
Usted me contó que no se llama mercedes, que se llama amalia. Sí.
Bueno, todos tenemos historias que guardamos porque no sabemos cómo explicarlas. Tú me entiendes porque tienes tus propias historias.
Claro, y no tiene ni que contarme ni que explicarme nada. Ahora lo más importante es que usted esté bien, que se cuide, que recupere fuerza.
Gracias por entender. Pues para eso estamos, ¿no?
Para acompañarnos. Creí que iba a poder cumplir con la promesa que le hice a mi papá.
La promesa que me hice a mí misma. Pero no pude.
No la cumplí. Siento que todo estaba en mi contra.
Ya no te castigues, luna. Hiciste lo que pudiste.
Aún sin saber nada de cómo llevar una empresa. No cualquiera toma esa responsabilidad.
Pero tú te aventaste. Esto te hace una persona muy valiente.
Quedarme en el despertar sería una terqueda. Mi mamá es la que sabe cómo hacer las cosas ahí.
No entiendo por qué mi papá cambió su testamento. Tenía que habérselo dado a ella, no a mí.
No me ando con juegos. Y me deshago siempre de lo que me estorba.
Así que si no quieres acompañar a tus papás en el cielo, no vas a poner un pie en mi hacienda. ¿saúl?
¿saúl? ¿por qué estás tan serio de repente?
¿qué pasa? Perdóname.
No pasa nada. No pasa nada.
Ya mejor no pienses en eso. ¿no?
Lo importante es que viniste aquí a cumplir tu sueño. Y aquí estamos juntos.
Oye. ¿qué te parece si vamos a un karaoke?
Yo te invito. Y le decimos a los demás para que nos acompañen.
No puedo. Tengo que estudiar para el examen de admisión.
Pues qué mejor lugar que un karaoke para hacer eso. Y...
Sí, mejor me invitas a un helado. Claro, morrita.
Sí. No, no.
Doña meche, fíjese que hay algo que me preocupa mucho y me gustaría poder contárselo. Es sobre amahel.
¿lo intentó otra vez? No, no, no.
Ay, no. Ni dios lo quiera.
Es que su verdadero papá regresó. ¿y ya hablaste con él?
Sí. Me lo encontré en el despertar cuando fue al evento de luna.
Y me da mucho miedo que se acerque a amahel y que le cuente a su manera la verdad. Como fueron las cosas y que mael pueda recaer en el alcohol.
No hay personas que solamente regresan para causar problemas, ¿verdad? Sí.
Y eso es lo que me da más miedo, porque ese señor no conoce a mi hijo. No sabe todo lo que mael ha luchado y no sabe por lo que está pasando.
Y me da mucho miedo que se le acerque y que le cuente su versión de la historia y que sea una versión llena de mentiras y de culpas que no son suyas. Te entiendo perfectamente bien.
Eres su madre, maya. Y el alcohol fue un refugio para mael cuando no entendía su propio dolor, pero no cree que si se entera pueda recaer.
Tú quieres mucho a mael. Claro.
Lo has criado muy bien. Que no se te olvide.
Y además, si él salió adelante es por ti, por su fuerza de voluntad. Sí.
No tiene miedo, pero habla con él. La comunicación es lo más importante.
Ay, cómo es que la verdad siempre encuentra la forma de salir, ¿verdad? Sí, lo sé.
Y no se trata de esconderla, sino de elegir el momento y la forma en que salga la luz. ¿qué hace usted aquí, pancho?
Ah, buenas. ¿cómo están?
Bueno, pues vine a darle el pésame aquí a la señora dalila. Qué gusto, pero aunque fuera en estas circunstancias, lo siento de verdad que dios lo tenga en su santa gloria.
Muchas gracias. Permiso.
Permiso. ¿y esa maleta, clementina?
¿a dónde vas? Ah, a la ciudad de méxico.
Me voy con luna. Teo, lleva la maleta de mi prima a su recámara.
No irá a ningún lado. No, no le hagas caso, teo.
Por favor, llévala afuera. Ya debe estar el taxi esperándome para ir a la central.
Por favor. Permiso.
¿pero qué te estás creyendo, clementina? Una mujer libre.
Me trajiste aquí al despertar para que fuera tu esclava y me quedara contigo. Pero yo encontré en andrés y luna una familia.
Así es que ahora me voy a ir a seguirla. Ay, por favor, no seas ridícula.
Vete a tu recámara. No.
Me voy a méxico a recuperar lo que me robaste. Y yo no sé qué es lo que tenga que hacer, pero me vas a regresar el restaurante de mi abuelo.
A ver. El perro de boco.
¿cuál perro? No hay nada.
¿no lo ves? Tendrás al hombre que amas si dejas a clementina tranquila.
No le puedes tocar ni un cabello y no puedes atentar contra ella. Esa es mi condición si quieres hacer uso del poder.
¿qué pasa? Lárgate, maldita loca.
Lárgate ahora. Está bien, boco.
No la puedo tocar. Por ahora.
Solo con mirarte se me acelera. Tan solo con pensarte vuelvo a creer en el amor.
Es como la soñé de siempre. Conocer la ciudad a tu lado.
Amo estar contigo donde sea. No sé qué sería de mí sin ti en estos momentos.
Seguro estaría llorando en mi cuarto y viendo a mi papá en cada rincón de mi casa. Amor, no tienes nada que agradecer.
Estoy feliz estando contigo. Sobre todo en estos momentos tan difíciles para nosotros.
Te amo, luna. Yo te amo, saúl.
Como que hace mucho calor, ¿no? Ya sé, tengo ese afecto.
Ay, cálmate. No, en serio, sí hace muchísimo calor.
¿ah, sí? Pues yo podría ayudarte.
No, no, no, no. Oye, contigo me aventaría a cualquier fuente del mundo.
No me importa nada cuando estamos juntos. Ya te diste cuenta.
Francisco no ha hecho absolutamente nada contra mí. Bueno, eso me tiene preocupado.
Me parece muy peligrosa su forma de actuar. Claro.
Algo está planeándolo. Tenemos que estar preparados.
Maya, yo quiero que estés tranquila. Estoy aquí para cuidarte y necesito que disfrutes de tu nueva vida.
Gracias. Y tengo muchas cosas que hacer.
Conseguir un trabajo, por ejemplo. Bueno, eso está muy bien.
¿ya les dijiste a mael y a javi de nosotros? No.
Yo creo que no es el momento. Con lo que le pasó a mael y...
Uy, javi. Javi no lo va a aceptar tan fácil.
Ya vamos a encontrar la manera de decírselos. Juntos.
¿y si te parece? ¿y en serio no te enojas?
Claro que no. ¿ya diste el paso más importante?
¿dejaste a pancho? No te siento preocupado.
Pues es que imagínate, es todo nuevo, es una nueva vida. No más miedos, mi amor.
Vamos a salir adelante, paso a paso. Tu vida va a cambiar.
Están muy buenos. ¿ves?
Te dije que eran los mejores de la ciudad. Oye, ¿ya no tienes calor?
No. ¿qué?
¿tengo algo? No.
No tienes nada. Eres tan hermosa.
Tus ojos, tu sonrisa, tu ternura me tienen totalmente enamorado. Vivieron felices para siempre.
¿quién soy yo? Papá.
¿cómo dijiste? Papá.
¿papá? Sí, sí, luisito.
Yo soy tu papá. Si supieras que eres mi mundo entero y que ahora todo gira alrededor tuyo.
Te amo, luisito. Te amo.
Buenísima la fiesta, don leo. Sí, ya lo creo, salma.
No saben qué rica está la comida. No sé qué le pasó a doña michi, pero es otra.
La veo, la veo tan bien. Es porque decidí recuperar todo lo que me habían quitado.
Y la felicidad. ¿qué?
Y no se me olvida tu obra, salma. Ya quiero que nos pongamos a ensayar.
Tenemos mucho trabajo. ¿eh?
Yo abro. ¿sí?
Yo abro, ¿eh? Sí.
Yo abro, yo abro, yo abro. Gracias.
Gracias. Gracias, mercedes.
Ah, qué gusto verte de nuevo. Quedé a ver aquí a jaime para recoger a luisito.
Eh, sí. Igual que gusto, erika.
Sí. Erika.
Eh, voy por luisito. Lo está cambiando panchita.
Espera. Eh, quiero hablar contigo.
Eh, a solas. ¿qué pasa?
Salma. Ven.
Sí. Hay que probar la comida.
Vengan. Jaime, ¿ya pensaste en lo de nosotros?
No. Eh, todavía no he decidido nada, erika.
Sí, está bien. Yo, yo puedo esperar hasta que estés listo.
Va. Oye, ¿qué crees?
Me dijo mi tía clementina que está en la ciudad. Qué chido.
¿por qué no la invitas? Obvio, ya la invité.
Me dijo que al rato venía. Pues, que nos ayude, ¿no?
Pues, sí. Oye, como que ya te has invitado.
Ya tardó mucho el licenciado rey, ¿no? Saúl, tranqui.
Te prometo que no va a tardar en llegar. Sí, es que ya me urge cerrar ese trato.
Tengo muchos planes con el dinero. La mayoría lo voy a invertir en una cuenta de inversión.
Ya he leído sobre el tema. Pero bueno, al menos ya no voy a estar sufriendo por eso.
Me va a poner muy de buenas. Y a mí me pone muy de buenas verte tan de buenas.
Oye, eh, cambiando un poquito de tema. ¿qué pasa?
¿tú sabías que maya es una catadora experta? ¿cómo?
¿la mamá de mael? ¿a poco?
Te lo juro. Me va a enseñar todo.
Dijo que me va a enseñar cómo administrar la mezcalera, sobre los agaves, sobre el mezcal. Todo.
Increíble. Va a ser mi nueva maestra.
Vas a aprender mucho de ella. Muchísimo.
Ay, qué emoción. Ay, qué emoción.
Oigan, yo me voy a llevar la bocina para que la vaya cuidando. No.
Yesenia, nada más no la vayas a romper. Ay, qué novio tan fuerte tengo.
Ay, tampoco quiero tanto, eh. No, yo te ayudo con esa salmaja.
Yo puedo sola. Me voy a llevar esta.
Ustedes nos van a alcanzar ahorita en la bodega, ¿verdad? Hecho.
Sí, llegamos con la comida, mija. Ándale, con cuidado, eh.
¿qué palé, jimmy? Estoy viendo.
Nos vemos, don leo. Chao.
Chao, mija. ¿con qué?
Ay. Estoy dispuesto a aceptar el divorcio.
Y aceptar que javi viva contigo. Pero tienes que firmar estos documentos.
¿qué son? ¿qué más está?
Nunca has puesto ni un pero a la hora de firmar, ¿no? No he interferido en tus decisiones.
Me he comportado como el caballero que soy, maya. No vengas con esas cosas ya.
¿cuánto dinero? ¿a quién hay que transferirle este dinero?
Ya sabes que no puedes hacer preguntas. No.
No. No.
No voy a firmar nada. Si ya estás muerto.
¿qué es esto, federico? Mi renuncia.
Me largo de aquí. De aquí no te vas.
¿qué pasó, bertoldo? Doña, su hija está en la fábrica con el tal saúl.
¿y qué estás esperando? ¡incendio a la bodega!
Pero, doña, dale la que hiciste. Lo que me aconsejaste, mi amor.
Matar a luna. Por favor, es tu hija.
Pero, doña, ya, llama y detén esto ya. No voy a firmar esto sin saber a quién le estoy transfiriendo este dinero ni a quién le estoy regresando a los negocios.
Es muchísimo dinero. Es más, no voy a hacer ningún movimiento en las cuentas.
Al divorciarte de mí, estás fuera del negocio. Es que te crees muy inteligente porque cambiaste las contraseñas para entrar al banco.
Solo por eso te necesito, ma. Ya sé que no hubiera hecho la transferencia.
Eso ya lo sé, pero estoy en todo mi derecho de cambiar las contraseñas, ¿o no? ¿no es eso lo que quieres?
No tener nada que ver. Ya, cuando regreses todo el dinero quedas completamente fuera.
Sí, eso es lo que quiero, pero quiero que mi nombre quede limpio y no confío en ti. Dime de quién has ido prestando nombres todo este tiempo.
¿qué te importa? Firma.
Autoriza la transferencia. No.
Quiero hablar con estas personas antes de hacer cualquier movimiento. ¡ahora sí!
¡llegó la fiesta! Jimmy, ayúdame con eso.
Oye, ¿por qué tanto a nosotras pesan más? Oye, tramposo.
Oye, ¿y sí es verdad lo que dijiste, doña meche? ¿sí te gustaría tener una abuela como ella?
Me encantaría. Creo que sería una abuela muy, muy genial.
Bueno, no sé bien cómo es una abuela. La verdad es que la mía murió cuando yo era muy pequeña.
Y ahora que lo pienso, nunca vi una foto de mi abuela de pequeña. Tranquila.
¡cuidado! ¿qué pasó, saúl?
¡saúl, espérate, por favor! ¡cuidado!
La abuela ganar eso con tu ropa para que no le hagas el humo. ¡vámonos!
Tenemos que salir de aquí. Vámonos.
Oye, gracias, josé. A ver, mael.
¿qué? ¿hoy no vas a tomar o sí?
¿ves alcohol aquí? Bueno, no sé.
Voy a tomar pura agüita mineral y puro chesco. Nadie vamos a tomar.
Yo sí, yo sí voy a tomar. No manches.
Tranquila, agáchate. ¿qué fue eso?
¿escucharon eso? Sí, es como, como que algo tronó adentro, ¿no?
¿cómo? Dios mío.
Me he encontrado con salida. Hay que permanecer agachados.
No puedo respirar, no puedo respirar. Tranquila.
Oigan, se está incendiando la bodega. Luis, está adentro.
¿qué hacemos? Está cerrada la puerta.
A ver, voy a marcar emergencias. Dame.
Está cerrada. ¿qué hacemos?
Vamos a encontrar la gente. Sígueme a paso.
Por favor. No te voy a sacar de aquí de una vez.
Vamos. No puedo entrar por aquí.
¡saúl! ¡saúl!
Agáchate para que te llegue más aire. Voy a abrir la puerta.
No, no me dejes. No te voy a dejar.
Por favor, ayúdame. Vamos.
No vamos a poder entrar por aquí. Tenemos que buscar otra puerta.
Tenemos que entrar. No te atrevas, federico.
¿te volviste loca? Es tu hija.
Por favor, para. Para esto, ya.
¿quieres que lo detenga? Porque te gusta, ¿verdad?
Yo lo único que quiero es que dejes de llenarte las manos de sangre. Nos estás comprometiendo, dalila.
Está demasiado tarde. Ya somos cómplices y aunque lograras comunicarte, ya di la orden y van a obedecerme.
Piénsalo. Estamos hablando no hay nada de detenerlo todo.
Ya nada más hace falta que le paguemos a félix lo que le prestó andrés. Y respecto a luna, decidió largarse con ese rancherito de saúl.
Entonces, ¿qué hacen las consecuencias? Qué clase de madre eres.
Ese odio no es normal. A no ser que luna no sea tu hija.
¿cómo vamos a morir aquí? Tenemos que buscar otra salida.
Luna, ¿qué te pasa? No importa.
Tenemos que salir de aquí. Luna, tienes que recuperarte.
No podemos morir así. Nuestro amor apenas empieza.
Por favor. No tienes nada que hablar con nadie.
Ya te lo dije. Es un trámite cualquiera.
Punto. Firma ya.
Terminemos con esto, por favor, ya. No.
No, porque esto no es un trámite. Es mi nombre el que está en juego, es mi vida y no te la voy a regalar otra vez.
Maya, may, ¿tú aceptaste? Acepté porque estaba sola.
Tú me convenciste de que era lo mejor para mí y te aprovechaste cuando llegué a méxico porque may era un bebé. Yo estaba sin dinero, sin familia, sin saber a dónde ir y tú me hablaste de oportunidades.
Me hablaste de una nueva vida y sí, me conquistaste y yo te empecé a querer y creí que tú eras ese ángel de la guarda que nos dicen que todos tenemos en la vida. Acepto toda mi responsabilidad y mi culpa en lo que hice, pero ya, ya no más.
Mis hijos son lo más importante en la vida y yo no me voy a arriesgar a que me metan en la cárcel por tu culpa. Decía trepadora.
Te dio una vida, un apellido para tu hijo. Malagradecida, ¿no?
Y lo que me diste fue una jaula y confié en ti porque te tenía miedo. ¿sabes lo que puede pasar si no firmas?
Las cosas se pueden poner horribles para ti. No me amenaces.
Te estoy advirtiendo. Hay gente que no tiene paciencia y no van a entender que tú quieras jugar y estar como si fueras una mujer honesta.
Oigan, yo creo que hay otra puerta por atrás. ¡vamos!
Aguanta, carnal. No me puedes dejar.
Ya vamos. Dios mío, ayúdalos, por favor.
No puedo hacer esto sin tibro. Todavía te necesito para salir adelante.
Ni siquiera les pedí perdón por todo lo que pasó. No te mueras, saúl.
Te amo. ¿a dónde vas, federico?
A mí no me dejas así. Luna no es tu hija, ¿verdad?
¿es lo que me querías decir? Una madre sería incapaz de matar a su propia hija.
Estás enfermo. Tú a mí no me puedes juzgar por lo que hago porque tú no eres una blanca palomita.
Como que ya te gustó hacerte el bueno, el que jamás le haría daño a nadie. Pero te recuerdo que te estás acostando conmigo aún sabiendo que andrés está enfermo.
Y ahora te preocupas por luna cuando antes no lo hiciste por andrés. ¿sabes por qué?
Porque ella te gusta. No trates de volteármela.
Te conozco y sé que no puedes. No puedo, ¿qué?
Yo puedo lo que sea. Soy la señora del despertar y todavía no nace en este mundo un solo hombre que me diga lo que tengo o no tengo que hacer ni que represente una amenaza para mí.
Pues explícale al dueño o a los dueños de estos tuburios que yo quiero que se redacte un documento donde mi nombre quede limpio. Ya no voy a ser tu escudo.
Maya, en serio no olvides que maya y marcel pueden ver afectados por tus decisiones. Ni te atrevas a abusar a mis hijos porque si algo les pasa si intentan tocarlo siquiera con una palabra todo esto va a salir a la luz.
No sabes con quién te estás metiendo. Es que no alcanzas a imaginar.
Bueno, prefiero enfrentar la verdad a seguir viviendo en toda esta porquería. Por favor, estás cometiendo un gran error.
¿error? Fue confiar en ti.
Esto no lo voy a afirmar. Permitir que sigas incriminándome, dalila.
¿y qué vas a hacer? ¿le vas a hablar a la policía?
Ándale. No te voy a detener.
No. No lo harás porque eres más inofensivo que un gatito.
Te voy a reunir con la policía para revelar otro secreto. ¿sabes que fui yo quien le ordenó a rodrigo que saboteara al mezcal?
Ahora entiendes cuando no importa, luna. Por favor, despierta.
Me necesito. No.
No te voy a dejar así. Puedes andarte.
Vamos a salir de aquí. Que sí me cueste la vida.
El café que no prometo. Es que aquí solo hay humo, no hay fuego.
La puerta no la podemos abrir. Yo tampoco.
Tenemos que empujar todos con fuerza. Vamos.
Aguanten, aguanten. Aguanten.
No respira, güey. No está respirando.
Aguanta, bro. ¿y ahora qué hacemos?
No sé. ¿saúl?
A ver, necesitan respirar. Hay que darle respiración de boca a boca.
Yo no sé si necesito respirar así. No, yo tampoco sé.
Yesenia, copia lo que hago. Vamos, bro.
No me dejes, por favor. Saúl, luna, luna.
No. Los dueños son personas poderosas que nos pueden obligar a hacer lo que quieran.
Son capaces de hacerle daño a nuestros hijos. Es que ya no tengo miedo.
Ya no me vas a asustar. Mira, vamos a hacer una cosa.
Voy, voy a ceder todo, pero voy a firmar con esas personas que yo me deslindo completamente de lo que me pueda pasar en el futuro. Conmigo.
Conmigo es con quien tienes que firmar. No.
No, porque tú nada más eres un empleado. Díselos.
Diles esto. Yo les entrego todo, pero me protejo por escrito y en persona.
Y si no quieres lo que quieren, está bien. No les regreso nada.
Se está aquí. Entiende, entiende, entiende.
Justo por eso. Justo por eso, francisco, porque ya no soy tonta.
No me voy a dejar. Todos estos años he hecho lo que tú me has dicho por miedo, pero ya no.
Y si he sobrevivido a ti, yo creo que me puedo enfrentar a lo que sea. ¿me vas a pegar otra vez?
Atrévete a ponerme una mano encima y te refundo en la cárcel. Y para que sepas, ya le conté a sebastián y es mi testigo.
No me dejes. Luna.
Luna. Luna.
¿saúl? Sí.
¿saúl? Sí, saúl.
Luna. Gracias a dios que es muro claro.
Respira, respira, respira, respira, respira. Ahí está.
Ahí está, ahí está, ahí está. Tranquilo, tranquilo.
¿me salvaste? Nos salvaron nuestros amigos.
Por poco y no la cuentan, ¿eh? No manches.
Ya, ya viene la ambulancia. Ya no me digas más.
No quiero saber nada. No me hagas más tu cómplice, por favor.
Vas a ser mi cómplice hasta que yo quiera. Me largo de aquí y no me vas a detener con tus amenazas, dalila, porque te juro te juro que voy a decir todo lo que sé.
¿qué pasa, hermanito? ¿por qué pelean?
¿adónde te vas? Si yo acabo de llegar.
Tu vida vas a volver a ser nuestra. Madre mía.
Maya, nuestro... Hola, maya.
¿cómo estás? Vine a hablar contigo de mael, nuestro hijo.