Te quedan: 10 días para ver este capítulo.

La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Dudo que tus espíritus te den para pagar todo esto. Aquí tienes el pago pendiente.
Necesito más medicamento. Del que duerme andrés.
Porque mis noches con federico cada vez son más largas. Doña lalila.
Con este suero, tu marido dormirá profundamente. Mientras federico o tú se la pasan despiertos toda la noche.
La muerte se pregunta cuándo se llevarán a andrés. Y yo quiero saber cuándo tendré a clementina.
No me alegra que andrés siga vivo. Ya lo quiero ver muerto.
¿qué haces aquí? ¿qué escuchaste?
Nada, doña lalila. Le juro que nada.
¿nos estabas esperando? ¿qué fue lo que oíste?
Yo solo andaba buscando a mi perrito. Y vine porque el canijo a veces se viene detrás del perro de boco.
Niña. Dile.
Todo lo que escuchaste. Pues ahora sí ya se tardó mucho lupita, ¿no?
Ya debería estar aquí hace horas. Tranquila, teo.
O está en la cocina o debe de estar buscando a su perrito. No te preocupes.
¿a que sí? Es que de veras un día me va a dar un patatus con esta niña y su enfermedad de la diabetes.
Es que no entiende de veras. Ay.
Papá. ¿por qué estás fumando estando así?
Sí. Da gracias que el doctor te dejó levantarte de la cama.
No, no, no. A ver, señor.
Nada de fumar. No, no, espérate.
Mi amor, regrésame a mi cubro, por favor. Ey.
Dámelo. ¿y cómo es que usted está parado?
¿dónde está la silla de rodas? No la quiere.
Es muy terco tu papá. Qué hermosa mi tía clementina.
Gracias. Tú te ves hermosa.
¿qué tienes? No sé.
Tal vez un poco de nostalgia. Tengo tantas ganas de verte feliz.
Tú eres la luz de esta casa. Ay, este señor.
Dios mío. Una, una ya.
No. No, no, no.
Yo también te deseo todo lo mejor, tía. Te quiero muchísimo.
Yo a ti. Oigan, ¿y mi mamá?
¿no la he visto en todo el día? Sí.
Por favor, pasen. Por favor.
Padre virgilio. Francisco.
Qué gusto. Al rato paso a su oficina a dejarle la ayuda de cámez.
Gracias. Gracias, francisco.
Tus contribuciones a esta comunidad, a esta iglesia, pues, son de las más apreciadas por dios y por los hombres. Y discúlpenos que ya no pudimos llegar a misa de siete, padre.
Lo importante es que estamos aquí como cada domingo. Bueno, pues, ya.
Sentémonos, ¿no? Ya vamos.
Gracias, hijo. Sí, sí.
A ti. Sí, a ti.
Por supuesto que no vas a decir nada. ¿sabes por qué?
Porque los huertas hablan. ¿les hace falta algo?
Estamos bien, ramón. Adiós.
¿no quieres nada más? No.
Mamá, ¿dónde estabas? Llevamos un ratote esperándote.
Estaba arreglando un problema con la máquina embotelladora. Por cierto, invité a federico, el maestro mezcalero.
¿por qué nadie se tomó la molestia? Adri.
Tienes razón. Discúlpame.
Mamá. Ya me enteré que compraste unos contenedores que no hacían falta y que aún no se liquidan.
¿pero ya revisaste? Sí, revisé y los podemos regresar.
¿quién te dijo esa estupidez, tara? Mamá, lo escuché sin querer.
Bueno, mi amor, los contenedores se quedan y punto. Y fin de la discusión.
No estoy de acuerdo. Esto lo tenemos que hablar con mi papá.
Ya sabe, padre virgilio. Nuestro ritual de cada domingo.
Ya sé, ya sé, hijo. Vamos a bendecirla.
¡don leo! ¡ey!
Qué bueno verla aquí. ¿cómo estás?
Bien, mael. Muy bien, mi hijo.
Sí, qué bueno. Hola.
Hola, mael. Nos volvemos a encontrar, señor.
Espero que no tengamos ningún problema. Amén.
Dios guarde. No, no, no.
Si ted no se mete con mi esposa, yo no tengo por qué meterla con usted. Bueno, pues, yo creo que será mejor que nos vayamos.
Vamos, mi suegustián. No, no.
Don leo, no. No se vaya.
No. Usted tampoco, doctor.
Es que... Ven, mi amor.
Ven, mi amor. Ven.
Quiero compartirles que ella y yo estamos muy felices porque nos vamos a casar por la iglesia. ¿qué?
¿cómo? Eso sí.
Sí. Papá.
¿cómo ven, papacitos? Su madre y yo nos vamos a casar por la iglesia porque nos amamos.
No. Son tan lindos.
Me da mucho gusto que hayamos hecho esto. ¿por qué no brindamos?
Por nuestra familia. Por nuestra familia.
Salud. Salud.
Salud. Salud.
Salud. Salud.
Salud. Salud.
Salud. Salud.
Salud. Salud.
Hola. Hola.
¿me escuchan? Sí, sí.
¿puedo parar la música, por favor? Quisiera hacer un anuncio antes de que todos estén demasiado tonados.
Mi mayor deseo es que nos ahoguemos y no en mezcal, sino en felicidad. Y es que la felicidad es algo que se comparte como un buen espadín.
Es decir, pronto. ¿están listos, muchachos?
Muchas gracias por acompañarme. Creo que estamos interrumpiendo.
Luna, esa niña hermosa que ven ahí y que ha iluminado mi vida cada día que ha pasado desde que tuve la suerte de encontrarla. Don andrés, dalila, quiero pedir la mano de su hija, luna, para que sea mi esposa.
Tío, no. Les doy mi bendición.
Mi amor, creo que es el mejor momento para que elijamos la fecha. Luna.
¿aceptas este anillo que le pertenece a mi madre? ¿te quieres casar conmigo?
Luna. Rodrigo, no me voy a casar contigo.
Mi amor, no lo estás diciendo en serio, ¿verdad? ¿no quieres casarte conmigo?
¿por qué? No me puedes rechazar así.
No, que hagas la simpática delante de toda la gente. Por favor, mi amor, la cabecita.
¿qué está pasando? No, mamá.
No me voy a casar con rodrigo y él ya lo sabía. No entiendo por qué estás haciendo esto.
Si ya lo habíamos hablado. Mi amor, no me puedes rechazar así.
Y menos enfrente de todos. Hemos construido una gran relación durante años.
Mi amor, nosotros nos amamos. Estoy tratando de hacer una vida contigo.
Esto es un insulto, dalila. No voy a permitir que tu hija le faltes el respeto a mí y a bellido.
Y mucho menos que juegue con los sentimientos de mi hijo. Estás equivocado, félix.
Si mi hija no está segura de querer casarse con rodrigo, pues está en todo su derecho de rechazar la propuesta. ¿derecho?
¿qué derecho? ¿eh?
Solamente es una necesidad de tu hija y no se va a quedar así. Ven y la voy a dejar a casarse.
Nadie la está obligando, andrés, por dios. Nosotros somos sus padres y tenemos la responsabilidad de hacerle ver que está cometiendo un error.
¡no! Mamá, por favor, no puedas rechazar a rodrigo.
Mamá, no es ningún error. Es la decisión más importante de mi vida y no puedo tomarla así a la ligera.
Lo siento, rodrigo. Perdóname.
De verdad no quiero hacerte daño en frente de todas estas personas, pero es que esto no era para una pedida de mano. No, y precisamente por eso te estoy pidiendo matrimonio, luna, en frente de todos los que nos quieren ver juntos.
¡vamos, luna! Deja de hacerte el interesante.
Compórtate como una mujer adulta y no como una niñita mimada. A mi hija no le vas a estar hablando así, mucho menos en mi casa.
Yo lo resuelvo. A ver, luna, estás haciendo de esto un círculo.
Que no la defienden. Vamos a la casa, mi amor.
No, no, no, no. No.
En mi casa a mí nadie me va a faltar al respeto. Y esto es entre rodrigo y yo.
Y si no te gusta, félix, mira, ahí está la puerta muy amplia para que te vayas. ¿por qué estás tan seria, maya?
No sé, es como para que estuvieras feliz, ¿no? Sí, nos vamos a casar por la iglesia.
Pero te quedaste calladota. No me dejaste ni hablar en ningún momento, pancho.
Lo hiciste increíble. Mi mamá tiene razón, pa.
No la dejaste decir ni una sola palabra, así que no la andes reclamando, y menos estando en la iglesia. Oye, oye, oye, no te pongas así, papacito.
Yo lo que quiero sentir es el apoyo de tu madre en algo tan importante como confirmar ante dios nuestro juramento de amor. Pues bueno, pues déjale que diga lo que piense.
Ah. Oye.
Sí. A mí me gustaría ver a mis papás vestidos de novios.
Ay, es un gran porfirio. A ver, ¿por qué no ustedes y yo nos vamos a sentar y platicamos de la decisión que su papá y yo tomamos?
¿vamos? Sí.
Ahorita te alcanza. No te pases a andar concentrando en esas cosas.
Es que te mandas fiesta y fiesta, pero eso no es lo importante. Francisco.
Sí. ¿puedo hablar con usted?
No. Ahorita no tengo tiempo.
Pero yo sí lo tengo. Y esto es importante.
Se trata de su restaurante. Les ofrezco una disculpa si me exalte, pero de verdad no podía aceptar la propuesta de rodrigo cuando es algo que él y yo le habíamos platicado.
Luna, ustedes llevan años siendo novios. Mi amor, el que te haya pedido matrimonio no quiere decir que te tengas que casar ahora.
Luna, nena, me dejaste en ridículo enfrente de todo el mundo. Y eso es algo que yo nunca te hubiera hecho.
Ro. Esa nunca fue mi intención.
Pero es que esta fiesta es para los trabajadores del despertar, no para pedir mi mano. Luna, pero a mí me da igual para que sea la fiesta.
Mejor dime que no te quieres casar conmigo. Lo cual sí me hace raro, porque toda la vida me has dicho que me amas.
¡luna tiene razón! ¡ella no tiene que casarse si no quiere!
¡y nadie puede obligarla! ¿qué haces?
¡no te metas! Perdón.
Perdón, ¿eh? Es que...
No tengo por qué darle ninguna información sobre mi restaurante. Sí tiene que hacerlo.
Porque ese lugar le pertenecía a mi amigo manuel mondragón. ¡joco!
¿y a eso qué le importa? Pues que la dueña debió ser su nieta, clementina mondragón, ¿no, usted?
Mire, señor, no me importa si la dueña tenía que ser la señora esa que dice o la señora de los tamales. Usted no tiene por qué cuestionarme sobre mi negocio.
¿quién se lo vendió? Fue esa mujer, ¿verdad?
¿de qué está hablando? ¿por qué me deja en paz?
Claro que sabe de quién le hablo. Seguramente se lo vendió dalila mondragón.
Escúcheme. Si yo fuera usted, dejaría el tema por las buenas porque no tiene ni idea con quién se está metiendo.
¿y tú quién te crees para venir a dar tu opinión? Opino porque estoy viendo cómo presionaron a una mujer para casarse.
No entiendo por qué nadie hace nada de respeto. ¡yo!
¡yo soy un hombre! Nadie le está presionando.
Y no sé quién eres. Pero no te metas en lo que no te importa.
Mamá, saúl es mi amigo. Yo lo invité.
Luna, por favor, no te sientas obligada a casarte. Recuerda que el matrimonio es algo que no se tiene que tomar a la ligera.
¡cállate! Y también el cachismo no te merece.
¡mamá! Perdóname, perdóname.
Perdóname, señora. Permítame terminar.
Luna, si tú no sientes en tu corazón que tienes que casarte, no lo hagas. Recuerda lo que hablamos.
Escucha la voz de tu corazón. Escucha la voz de tu corazón.
Pues, ¿de qué has hablado con mi novia, idiota? ¡ey, ey, ey!
Tienes razón. No tienes por qué meterte.
Vámonos ya, saúl. No quiero ir.
Es que no se pudo perder así como así mi dinero de la renta. Es que siempre lo guardo aquí y ya no está.
Vean. Ay, ya.
Apúrate, plebe, que se nos va a hacer tarde. Oye, cómo eres pesada, garrocha.
Oh, jaime. ¿estás muy seguro que lo dejaste ahí?
Sí. Sí, segurísima.
A lo mejor se te cayeron los billetes o se te perdieron alguno. ¿por otro lado?
¿o fue saúl? Ajá.
Nos agarró para irse. Pasó con yesenia.
¿saúl? No me importa que mi novia te haya invitado.
¡lárgate! ¡no me toques!
Ya, ya. Saca la patada de aquí.
¡oye! Este tipo no tiene que estar aquí.
¡oye, no! A ver, a ver, a ver.
Aquí, en el despertar, yo decido quién se queda y quién se larga. ¿me oíste, félix?
¿escuchaste? ¡lárgate!
¡no me toques! No, no, no.
¿por qué hace esto si apenas me conoce? ¿por qué me defiende?
¡oye! ¡ya!
¡ya! ¡ya!
¡ya! ¡ya nada!
¡sáquenlo! ¡sáquenlo de aquí!
Saúl no haría algo así jamás. No agarraría mi dinero sin preguntármelo.
Oigan, ¿se acuerdan que mael se quedó a dormir aquí cuando se puso súper borracho? ¿cómo no va a ser mael?
Ni que tuviera la necesidad. Su papá es millonario, igual que mi familia.
Ya, por favor, ya. Sigamos con la fiesta, ¿no?
¡ya! Pon música, pon música, sí.
Ya, rodrigo, rodrigo, ya, por favor, rodrigo. ¡ya!
Ya. Vamos, cris.
Lupita. ¡lupita!
Lupita. Lupita.
¿qué tienes? Lupita.
Lupita. Lupita, ¿qué tienes?
¿qué te pasa? ¿qué te pasa?
Lupita, ¿qué tienes? Lupita.
Lupita. Lupita, no.
No. Lupita, dime, ¿qué tienes?
¿qué pasó? ¿qué pasa?
¿qué? ¿qué tienes?
Lupita. Pásame.
¿qué tienes? ¿qué tienes?
¿qué? Lupita.
¡lupita! Por favor, no.
Lupita. ¡ayuda!
Lupita. Por favor, mamacita.
Ayúdame, hijita. Alguien, alguien.
Alguien, ayúdame, un médico. Alguien, por favor.
No. No.
¿qué pasa, ana? ¿qué pasa?
Algo enseña. ¿cómo lo hace esto?
Vamos, vamos, vamos. Ay, apostas.
Vale. Mira, ¿por qué le has puesto mi mano, sonst?
Dios mío, se me dan pero no lerov여. ¿ всегда síotte ha causado ?
No, nhiều. Es causa de tu reaction a mi ma.
Algo enseña en mi mente. Cuando te vas a caer, creo que vienes yo.
Vale. No tiene pulso, está muerta.
Deshagámonos de ella para no levantar sospechas. Un alma pura vale el doble que un alma negra.
Ventura y el destino te llevó a la muerte. No será el destino, boco, seré yo.
Vamos a lograr que se le sube el azúcar para que todo el mundo piense que se murió por un shock diabético. ¿me vas a ayudar o no?
Apúrate, que se está despertando. ¿no me la das?
Inyéctala. No.
Dijiste que tú la querías llevar a la muerte. ¿crees que no puedo matarla?
Pero antes me tienes que dar las gracias, porque si la dejara viva y hablara, a los dos nos llevaría el diablo. El diablo no te va a llevar.
Matar te condena para siempre. Su papá me pidió que nos casáramos por la iglesia y yo le dije que sí.
Pues yo no estoy de acuerdo. Má, ¿tú crees que no he visto cómo te sientes cuando estás cerca de mi papá?
Ya no eres feliz con él. Te he escuchado llorar por las noches.
Yo creo que eso no tiene nada que ver con tu papá. Obvio, ¿no?
Porque es normal que la vida de casados te lleva al llanto diario. Má, no te tienes que quedar con nosotros.
No tienes que estar aguantando nada. Si tú lo que necesitas es que te vayas a la iglesia y que te vayas a la iglesia, no necesitas separarte de mi papá.
Te vamos a apoyar. A ver, eso lo hablamos tú y yo después.
¿por? Solos.
¿y qué tiene que escuchar javi, má? No tiene nada de malo que sepa la verdad.
¿o hay algo más por lo que no te puedes divorciar de mi papá? A ver, los problemas de tu papá y yo son de nosotros.
Las cosas de los grandes las arreglamos los grandes. Hay cosas que ustedes, por más que les expliquemos, no van a entender.
Y si no lo entendemos, explícanos. Bueno, lo único que no quiero es que ustedes se preocupen por algo que ni pueden arreglar y que yo no les puedo explicar.
Tú no eres así, ¿no? ¿crees que no te conozco?
Y sé que tú eres la mujer más fuerte, valiente y decidida que conozco. Tú fuiste la que me enseñó que en donde no seas feliz no te tienes que quedar.
¿no? ¿por qué te cuesta tanto ser libre?
Ya, ya, ya, ya. Ya terminaron, ya vámonos.
Es tarde. Vamos.
Vamos. Hijo.
Don leo. Oye, mayla.
Sí. ¿no viste al doctor sebastián?
Pues es que lo estoy esperando para irnos. Sí.
Con nuestro secretario. Don leo, acabo de ver que se fue por la otra puerta.
Gracias, mi hijo. No me pareció que te metieras frente a todos para defender a luna.
Y ahora la señora dalila va a pensar lo peor de mí por tu culpa y se va a desquitar con mi hermana. Te ofrezco una disculpa.
¿qué? Es que no soporto ver que tratan a una chava así.
Me recordó al conflicto con mi papá y... ¿con tu papá?
Ah, wow, pues nadie pensó eso, ¿eh? Parecía que le estabas tirando la onda.
Escucha la voz de tu corazón. Wow, pues ¿de qué hablan?
Nos faltaste el respeto a mí y a su novio. Te entiendo.
No sé por qué reaccioné así. Mira, si quieres ya vámonos y olvidemos todo lo que pasó.
Ay, sí, olvidemos todo lo que pasó. Tala, ¿qué quieres?
¿que se murió lupita, la hija de la sirvienta? Y yo ya apenas iba para la fiesta.
Sí, hablamos luego, ¿ok? No, espérame tantito, jessy.
Necesito hablar contigo de algo. Es sobre rodrigo.
Ven a mi cuarto, es urgente. Tengo que ir a hablar con tala.
¿estás segura que no te quieres ir? Ya es muy tarde y...
Sí, estoy segura, son cinco minutos, espérame. Está bien.
Mira, cuando veo a amaya siento que mi corazón da un vuelco. Ver su rostro tan bello con esa mirada que guarda un profundo dolor, siento que la quiero salvar.
¿salvarla o amarla? Porque es muy fácil confundirse, mi querido amigo.
Y además debes considerar que es una mujer casada. Bueno, pues, si te parece, será mejor que nos vayamos ya.
Me recomiendo que le preguntes a tu corazón si en verdad estás comenzando a sentir algo por ella. Vos solo quieres ayudar a una mujer, aunque no te lo haya pedido.
Anda, anda, vámonos ya. Vamos a ver.
Luna, ¿a dónde vas? Tengo que ir a buscar al doctor.
No hemos podido mover el cuerpo. Teo está muy mal y yo no puedo manejar así.
Yo no sé qué hacer. Tranquila.
Tranquila, luna. Yo voy a estar aquí para apoyarte.
Tienes que cargar con todo esto solo. No, no, aquí espérame.
Voy por el coche. ¿ahora qué?
Solo los quiero felicitar por su próxima boda. Y también discúlpame por el problema que tuvimos antes.
No volverá a pasar. Esperemos que así sea, porque mi mamá es una mujer respetable que no necesita que la anden buscando problemas.
Doctor, por supuesto que aceptamos sus disculpas sinceras. ¿verdad, mi amor?
No creo que fuera necesario que se disculpara, pero gracias. Ven, ven, ven, ven.
No, es que vende unas flores preciosas. Ay, francisco.
Preciosas. Ve, ve esas.
Ve nomás. Mira nomás lo hermosas que están.
Pero no tanto como tú, mi amor. Tú eres la cosa más hermosa del mundo.
Gracias. La cosa.
¿dijo la cosa? Toma.
Ya, quédatelo, quédate. Para ti es el cambio.
Anda. Mi amor.
Gracias. ¿por qué fuiste a la fiesta, boco?
Alguien te pudo haber visto. ¿y por qué lupita no murió de inmediato?
Estuvo a punto de pronunciar nuestros nombres cuando me fui. ¿no se suponía que la ibas a llevar lejos de aquí?
No lo hice porque te estoy dando una advertencia. ¿advertencia de quién?
De tus demonios. De tus muertos.
Esta vez es una advertencia mía. Porque no necesito nada de eso para demostrarte que si te quiere hundir, lo puedo hacer con algo tan simple como que lupita hubiera alcanzado a pronunciar tu nombre.
También hubiera pronunciado el tuyo. No te angusties.
Ante la ciencia, lupita murió de un coma diabético. Entonces ustedes la mataron.
Yo no maté a nadie y boco tampoco. Lupita murió por descuidar su enfermedad.
¿sabías que era diabética? No.
No hace falta que mientan. Escuché muy bien lo que dijeron.
Federico tiene razón, dalila. Habrá que mentir ante lo obvio.
Lupita murió porque el destino le hizo escuchar algo que no debía. ¿y tú aprendes de esa lección, federico, o te puedes encontrar en una situación similar?
Quisiera tener las palabras exactas para hacerte sentir mejor. Pero sé que el dolor y la potencia que sientes son normales.
Y lo único que puedo decir es que lo siento mucho. Es que lupita era como mi hermanita chiquita.
La adoraba con todo el alma. Y no puedo creer que ella no está.
Y luego ver así a teo me parte el alma, me parte. Mira, luna, aunque llevemos poco tiempo conociéndonos, quiero que sepas que cuentas conmigo para lo que sea.
Yo solo quería que fuera un día bonito para todos y se olvidaran de los problemas que hay en el despertar, pero acabo en esta tragedia. Gracias por abrazarme.
Lo necesitaba. Siempre voy a estar contigo para lo que necesites.
¿por qué me dices esto después de que nos peleamos por lo de la canción? Porque ante esta tragedia lo que pasó entre nosotros no es nada.
Perder a un ser querido es algo de lo que la gente jamás se recupera. Tengo que ir a ver si ya llegó el doctor.
¿me acompañas? Es que yo estoy esperando a yesenia, que fue a ver a su hermana y...
No te preocupes, de verdad. Voy, tengo que ir.
No, no, no. Está bien, no pasa nada.
Estoy seguro que yesenia va a entender. Te acompaño con el doctor.
Gracias. No te preocupes, ven, a esperar a yesenia dentro de la casa, ¿sí?
Vamos. Bueno, cuando quieran, los invito a mi restaurante.
Obviamente van a estar invitados a la boda que la vamos a celebrar ahí mismo en el ángel del barrio. Para que don leo vea que es mi restaurante y de nadie más.
¿ya nos podemos ir, francisco? Por favor.
Gracias por tan amable invitación. Un gusto, le deseo lo mejor.
Gracias. Vámonos.
Estén bien. Nos vemos pronto.
Cuídense. Nos vemos luego, don leo.
Ve con dios, hijo. Es lo mejor, sebastián.
Es lo mejor. ¡contéstame!
Te estoy llamando. Sí, carnal.
¿vienes o qué? Bueno, como de seguro no estás en tu casa, te veo en el restaurante.
Me urge a verte. Carnal, pienso que...
Ya, voy, perdóname. Yo no voy a decir nada, pero no me van a meter en lo que ustedes dos hicieron.
Pero sí ya estás metida, federico. ¿yo?
No. No, no, yo no tuve nada que ver con la muerte de lupita.
A mí no me van a cargar con un muerto y mucho menos lo voy a llevar en la conciencia. Sí.
Desde el momento en que me vi, aunque sabes esa información, eres cómplice, federico. ¿por qué mejor no te calmas?
Porque no me gusta nada la forma en la que te estás comportando y ya sabes qué le pasa a la gente a la que no confío. Estás llevando las cosas al límite, dalila.
Mataste a una jovencita inocente. También andrés es inocente y fuiste tú quien me propuso que lo matáramos.
Es más, estuviste a punto de hacerlo. Pero no lo hice porque te conmoviste.
El dolor de luna. No sé qué demonios haces aquí.
Deberías estar con luna en un momento como este. Luna no quiso que la acompañara, papá.
Está muy enojada porque le pedí matrimonio enfrente de todo el mundo. No puedo creer lo torpe que fuiste.
Sabes que hay mucho en juego aquí, ¿no? Lo sabes.
Lo único que tenías que hacer era convencer a luna de que se casara contigo. Bueno, yo estaba seguro que me iba a decir que sí.
¿qué hago? No sé por qué, pero siento que el idiota, saúl, tuvo algo que ver.
Intervino como si la conociera de toda la vida. ¿crees que te está engañando con él?
No. No, luna jamás me haría algo así.
Pero el idiota... No sé, voy a hablar con tara para saber quién es y cuánto tiempo lleva hablando con luna porque, según ella, solo lo conocía de redes.
Pues hazlo cuanto antes. Yo mientras voy a hablar con dalila.
Ella es parte de este negocio y tiene que aportar. Tiene que convencerse, estúpida chiquilla, de que se case contigo, papá.
¿y tú qué haces aquí? Rodrigo, ya, por favor.
No quiero otro problema. Saúl es mi amigo y está esperando a su novia.
¿no han visto a dalila? El doctor valverde ya está con lupita.
No, dalila no ha estado por aquí. Mi amor, estamos en una situación completamente familiar.
Yo creo que tu amigo no tiene nada que estar haciendo aquí. A ver, rodrigo, lo importante en este momento es lo que pasó con lupita.
¿sí? Voy con el doctor y con teo, ¿sí?
Tranquila. Y usted, joven, puede esperar a que haya su novia sin ningún problema.
Permiso. Gracias, señor.
Siéntate, saúl. ¿te conozco, muchacho?
No sé, tu cara se me hace familiar. Puede ser por mi papá.
Tiene muchas amistades. Tiene muchas empresas, una fábrica de vidrio.
He embotellado muchas marcas de mezcal. Mejor si espero a mi novia afuera.
Con permiso. ¿a poco conoces al papá del idiota?
Armando duarte. No hemos hecho negocios juntos, pero lo conozco de nombre.
Lo que sí sé es que esa familia no vale nada. Lupita lamentablemente presentaba una diabetes mellitus, el tipo 1, y lo más seguro es que no se pusiera su insulina.
No, no, ya otras veces se le había olvidado y jamás se había puesto así, doctor, no. Señora, señora, me temo que se le subió la glucosa.
El azúcar, pues. Le sobrevino la arritmia y le afectó directamente al corazón.
Mi hija, mi niña, mi hija, mi hija. Teo, chorañola, que no estás sola.
Aquí estás con nosotras, teo. Ya emití el certificado médico, de defunción.
Con él pueden tramitar el acta correspondiente en el registro civil. Mi corazón me dice que no era el momento de que lupita muriera, no lo era.
Algo más pasó aquí, yo lo sé, lo sé, lo sé. Yo me tengo que retirar y lo siento mucho.
Pero eso no es cierto. Ese tipo quiere ponernos a pelear, dalila.
Ya te expliqué por qué no dejé que lo matara. Me dice una excusa estúpida y yo la dejé pasar, ¿sabes por qué?
Porque quiero que aprendas lo que les pasa a los que me traicionan. Ya les dije que yo no voy a decir nada, pero no estoy de acuerdo con que hayan matado a una jovencita inocente.
Están buscando, dalila. Tu ausencia puede levantar sospechas.
Lo mismo contigo. Te veo en la noche para que me demuestres tu lealtad.
A ver si te esfuerzas, con placer. No.
No, aquí la patrona tiene que estar en el velorio de la empleada. Y no revoltándose con su amante.
¿por qué te aferras a federico en vez de buscar ese viejo amor? Te rechazo, ya veo.
El corazón de ese hombre era muy noble y no quiso dejar a su esposa por ti. A diferencia de lo que hizo andrés.
No soy una mujer que viva del pasado, boco. Hace mucho tiempo que ese hombre dejó de interesarme.
Y si te dijera que... Pronto lo verás otra vez.
Te has enamorado de maya mistral.