
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Todavía estás a tiempo para rehacer tu vida. No, leo, yo ya tuve mi gran amor, mi esposa que en paz descansa.
Pero pues ya le guardaste muchos años de respeto y de luto a tu esposa. Bueno, pues tienes derecho a seguir viviendo, a tener una compañera con quien compartir la vida.
Bueno, puede ser, pero no sé cómo lo va a tomar mi hija selene. Ah, bueno, pues a la mejor no le gusta, pero pues ella ya es una mujer adulta y tiene que aceptar que tú también tienes una vida por vivir.
Ay, amigo, la vida pasa y mañana, cuando quieras recuperar el tiempo perdido, vas a estar como yo, soportando a tu propia pañera. Chita.
A mí se me hace que el que necesita encontrarse una pareja es otro. ¿andas pensando en alguien, doña meche?
¿cómo? ¿cómo?
¿qué cosas dices, hombre? Hombre, sebastián.
¿cómo crees? ¿cómo piensas que una señora como doña meche jamás se fijaría en un hombre como yo?
No digas nada. Te gusta.
No. ¿ves?
Te gusta. No.
¿cómo que no? Bueno, sí, ¿ves?
Bueno, pero no se trata de eso. Ese no es el punto.
Mira, no es asunto tuyo ni estamos hablando de mí. El caso es que tú todavía tienes tiempo de ser feliz al lado de alguien a quien ames profundamente, sebastián.
Mira, si yo quisiera reconstruir mi vida con alguien, no sería con una mujer joven, sino que con alguien que conociera más de la vida, como... Como la señora maya mistral, por ejemplo.