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¡abre,grecia! Grecia, ¿qué?
¿abras? ¿qué es?
Gonzalo balmero lecce. ¿quieres que lo distraiga o qué hacemos?
Me parece un buen momento para presentarme con el exesposo de mi hermana. Quiero saber qué pasó con franco y la casa de campo y la noche y las estrellas.
Estuvo mal. Ay, no me da muchísima pena.
Yo no voy a hablar de esto contigo. Perdóname.
Conmigo te da pena. En serio.
No me voy a ir. Eh...
Fue increíble. Estuvo maravilloso y...
¿detalles? Ajá.
Pero me dejó un agarro de valor. Es que pasa que...
Yo creo que nunca había tenido un orgasmo. O sea, yo creí que sí.
Ajá. Pero claramente no.
O sea, no me había permitido. O sea, yo no había sentido eso.
No me habían llevado a este lugar. Y fue una sensación increíble porque yo me sentí libre.
Y podía jugar, pero también estaba contenida, pero me sentía amada. Pero era...
Era maravilloso. Porque fue una entrega de los dos.
Y me sentí valorada. Y respetada.
Y protegida. Y me abrazó todo el tiempo.
Pero dios, ya no puedo decirte más porque... ¡ah!
Y así te vas a seguir sintiendo. Esta experiencia va a volver a pasar.
Muchas veces. Porque estás aprendiendo a confiar en ti.
Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí. Pero cambiamos el tema por el amor de dios.
Ay, sí se me tensaron las manos, ¿eh? Ay, pues sí, mamá.
Oye, ¿te gustó eso de la manejada? Pues pensé que iba a ser más fácil.
Pero tampoco se me hizo tan difícil. O sea, ni muy, muy, ni tan, tan.
Yo creo que sí lo voy a lograr, ¿no? No, pues sí, mamá.
Obviamente sí lo vas a lograr. Pero a ver.
Los coches tienen su chiste. Es como una relación.
No puedes ir así nada más porque te vas a estampar. Y si metes mala velocidad, friegas el motor.
Ay, mija. Eres bien abosada.
No sabía que eras tan buena enseñando. Ay, pues ya ves, mamá.
Tu hija es toda una estuche de monerías. Hija.
¿qué? Perdóname.
Perdóname por todo. Sé que ha sido un caos últimamente.
Y que te has sacado tus buenos sustos con lo de mi enfermedad. No quiero que tu corazoncito sufra.
Mamá, pues sí ha estado complicado. No te voy a decir que no.
Pero ¿por qué no mejor me cuentas de tu nuevo novio? ¿estás feliz?
Pues feliz, feliz. No sé.
Pero me estoy echando hartas ganas. ¿y tú?
Ay, yo sí estoy feliz, mamá. Pero me da miedo que el chaval me rompa mi corazón.
Tú cuídalo siempre. Que esos no vienen con refacciones, ¿eh?
Sí. Pero siento que me estás ocultando algo.
Digo, entiendo y está bien. Respeto tu espacio.
Me parece que es importante que me cuentes qué es lo que está pasando con carlos, ¿no? Sí.
O sea, sí, sí, ya sé. Pero la neta no sé cómo decírtelo.
O sea, es que me da pena. ¿te da pena que te hizo algo?
No, mamá. No es eso.
O sea... De hecho, a ver, nuestra intimidad más bien es completamente inexistente.
O sea... Ah.
Bueno. Es normal, mi vida.
Ven, siéntate. Vengan acá.
No. Yo voy a enojarme con todo lo del embarazo.
Pues es que... Pues se pone nervioso, no ayuda, ¿no?
Sí, seguro. Seguro, sí.
Sí. Mi vida.
Esta es tu casa, ¿verdad? ¿tú sabes?
Y ya que estamos aquí, pues, aprovechemos y platiquemos y que lo que me cuentes, cómo te sientes, estás ilusionada por el bebé. No te mueras de ganas de verlo ya.
Y conoce su carita y sus sufrimientos y que se parezca a ti. Es que...
Ay, mi amor. El embarazo es una belleza, ¿verdad?
Sí, mamá. Mamá, a ver, ya, ya.
Hay algo que tienes que saber. A ver, empecé a ver a una psicóloga, se llama selena, y la neta, me estoy entendiendo con ella y siento que me está ayudando.
Bien. Y...
Está bien, mi amor. Y está muy bien que veas a una doctora, que puedas hablar con ella, que te desahogues.
Está muy bien. Además, entiendo que ahora, pues, con el embarazo, tus hormonas se mueven y los cambios de humor y todas estas cosas.
Sí, a ver, el punto es que con selena yo he platicado y es que me cuesta mucho trabajo. No me lo digas, no me lo tienes que decir.
Oye, no te preocupes. Tranquila, preciosa.
Platica con ella. Desahógate.
Y procesa todo. Y después, cuando quieras, yo aquí estoy, no pasa nada.
Lo importante es que tú estés tranquila. Que estén bien, que estén bien.
Chate. Ven.
¿qué pasó, grecia? ¿para qué me mandaste a llamar?
Señora sofía. No, no, no esperaba verla aquí.
De hecho, no, no la reconocía con ese nuevo corte de cabello. Le queda muy bien, por cierto.
Con todo respeto. A ver.
Si esto es por lo que pasó con marisol, yo le confieso. No me, no me interesa nada de lo que vos estás diciendo.
No soy sofía. ¿cómo?
¿cómo? Pero, pero, siento.
Andrómeda. La hermana gemela de sofía.
Nadie en la familia, pero altavit ya sabe de su existencia. Yo sabía que andrómeda era tu jefa.
Y que era una mujer a la que donar a mí se le había hecho mucho daño, pero... Nunca imaginé que era otra hija.
Todo este tiempo de que sofía tuvo una hermana gemela. Digo, ella ni siquiera lo sabe todavía, ¿no?
No, no, de hecho, eso nunca se habló en la familia. No, porque se supone que yo no existí.
Pero bueno, andró, viva. Dispuesta a demostrar quién soy yo.
¿eres? No.
Te advertí que no podías escapar de esta alianza, bolero. Pero, al menos ahora que todo se complicará mucho más.
Andrómeda no solo es mi jefa, ella es mi única familia. Ella fue quien me salvó la vida, así que a ella le debo todo.
También es tu jefa ahora, uriel. Y que vas a tener que obedecerla.
O desobedecer y morir. No serás ni el primero ni el último.
A ver, yo no estoy entendiendo qué es lo que está pasando, ni mucho menos qué quieren de mí. Aramis, ¿me mando a matar?
Por segunda vez. Asesinó a mi socio en buenos aires.
Él me amaba. Así que pienso hacerlo sufrir de la misma manera, que siente el mismo dolor.
Y estoy pensando... A ver, ayúdenme.
¿qué tal una de sus hijas? ¡abre, grecia!
¡grecia, que abras! Eso.
Un saludo al mayor rechazo. ¿quieres que lo distraiga o qué hacemos?
Me parece un buen momento para presentarme con el exesposo de mi hermana.