Te quedan: 10 días para ver este capítulo.

La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Esta vez no pienso hacerle caso a la cordura. Hoy me daré la dosis que me falta de locura.
Dejaré en la puerta mi renuncia a las normas que he seguido. Y a todo lo conocido, ya no quiero darle gusto a este camino.
Porque quiero enamorarme. ¿quién me quiere hacer daño?
Vives en fifilandia, guarita. No solo pienses en ti, piensa en tu hija.
No le vayan a hacer nada, por favor. Entonces coopera.
Vámonos, vámonos. ¿estás bien?
Bárbara, escúchame. ¿estás bien?
Bueno. No, mira.
No, mi señora, nomás no le atinamos. Esta resultó ser treinta y oso.
¿se le ofrece algo más, señora? Voy a...
Salgo, regreso a pagar, ¿sí? Entonces, le encargo esto, ¿sí?
Sí. Sí.
Sí. Por favor, ¿sí?
Voy por un agua, ¿vale? Discreta, camina como si nada.
Discreta. Voy a probar mi pantalón, ¿eh?
Bárbara, bárbara, bárbara, bárbara, ¿me escuchas? ¿qué?
¿perdonaste que eres mi salvador? No, bueno, chafa.
Eres más chafita que una bolsa de imitación. ¿es en serio?
¿es en serio? Es increíble.
Resimula bien, ¿eh? Somos tus escoltas.
Sabemos bien dónde estudia tu hija. Tenemos los horarios de ella y de tu esposo, ¿eh?
La primera vez que yo escuché tu corazón, ay, mi amor, yo casi me muero de amor. Y cuando naciste, el más feliz de mis días.
Pues, mi señora, el tema de las camisas está complicado. Yo pienso que me mido otro pantalón, ¿eh?
La señora ya no está en la tienda, ya se fue. ¿cómo que se fue?
Señor, no puede estar aquí en calzones. ¿dónde está mi jefa?
Salió con los otros dos guardaespaldas. ¿cuáles otros dos?
Y yo soy el único. Señora sofía.
Señor. Señora sofía.
Señor, ¿y quién va a pagar la camisa? Señora sofía.
Santo cristo redentor, ay, qué guapo. Señora sofía.
¿esto es un reto de tiktok? Señora sofía.
Señora sofía. No es una niña caprichosa, pero hay bromas que no dan risa.
Esta no da risa, ¿eh? Salvador, ya, relájate.
O sea, la vida es para divertirse. No, pues la vida no se juega.
No, es que tu cara fue lo mejor. Además, ¿cómo crees que me voy a morir?
En mi hogar. O sea, neta, nado diario.
Ya, ríete. No manches, salvador.
Si estás preocupado por tu traje, mañana te compro uno nuevo y listo. No, afortunadamente, el traje me lo compré con mi esfuerzo y con mi trabajo.
¿sí? Ya, salvador, ¿qué haces?
O sea, no te vas a quitar la camisa, ¿eh? No, si te resfrías, te da un aire colado.
Yo no voy a correr con los riesgos, neta. ¿sí?
O es que te pones nerviosa de verme así. ¿quién me va a poner nerviosa?
O sea... Cringe.
Cringe. No cringe.
Mira, eres una niña caprichosa y yo soy otro de tus juguetes que ni siquiera valoras en este mundo de privilegios. Ya, salvador, fue una broma.
No, no, no me humilles. Ya no me humilles.
No, no te estoy humillando, ya. Lo que pasa es que...
A ver, tú, tú llegaste y... A ser tu custodio.
Pero te lo digo de una vez. No soy un juguete con el que vas a curar a un hombre.
Necesito saber que mi hija está bien. ¿dónde está mi hija?
Díganme que está bien, que no... A ver, esos trucos ya no los sabemos.
Avánzale o matamos a tu hija. Ya, déjame en paz.
La camisa, señor. Señora, ¿ha visto a mi jefa?
No, pero si quieres yo te ladro. ¿ha visto a mi jefa?
Sí, se fue por allá. Iba con dos hombres.
Creo que pedí ayuda. Espera.
Nos podemos arreglar. Ya, cállate.
Señores, por favor, les doy lo que ustedes quieran. ¡cállate!
O nos tornamos a tu princesa. ¡vámonos!
A ver, salvador, tápate, por favor. A ver...
Yo sé que no le hemos llevado bien, que tú allá, yo acá, está bueno. Pero ya, relájate.
Fue una broma. O sea, ya, cambia esa cara.
Obviamente este no es el trabajo de mis sueños. Bueno, si no es el trabajo de tus sueños, ¿por qué no te metes a una app y buscas un empleo nuevo?
Sí, la que va a necesitar una app para buscar un empleado que aguante estas cosas, eres tú. ¿qué?
A ver, yo soy súper buena onda, ¿eh? Además que soy buena onda con la gente que me trata bien y que me cae bien.
Y tú no estás en esa lista. Te lo dije desde que llegaste a esta casa.
Te voy a hacer la vida imposible. Y pienso seguir cumpliendo mi palabra.
Así que, buena suerte con el lavado, el secado y el planchado, ¿va? Salvador, ¿qué está diciendo?
Ay, ¿todo eso? Si yo vine a salvar una ahogada, no a tallar en este lavadero.
¿qué lavadero? Sí, parece lavadora, de que no he podido hacer ejercicio.
Soy cariño pérez. Soy la mucama de esta residencia.
Mucho gusto. Salvador reches.
Y... ¿te puedo decir, chavita?
Así tú me puedes decir, cariñito. Sí.
Oiga, aquí entrénos. ¿la señorita barbie sí se estaba ahogando?
Digo, para saber si vale la pena la mojada. Digamos que le atendieron la trampa.
Pues sí. A veces a la patrona se le sale lo bárbaro.
Eso tenía que decirse, dijo. O sea, que estoy en una cueva de lobos.
Digamos que en esta mansión hay muchos secretos y cosas así, traiciones. Pero si quieres, yo puedo ser tu amiga en esta mansión.
No sé si dure mucho. No, no, no, no, no.
No voy a renunciar. Eso.
Esa es la aptitud. Tú júntate conmigo, chavita de la morse.
Aquí está tu ángel de la guarda. Pues, qué placer.
Voy a secar mi ropa. Si quieres, yo te la seco.
No, no, no. De verdad.
Gracias. Voy a aprender mucho de usted, licenciado.
Gracias por la confianza. Nada más recuerda que tu contrato es exclusivo.
Claro. Con permiso.
¡ay! Grecia, por favor.
Ven, siéntate, siéntate. Sí, me duele.
Me duele mucho. Sí, sí, sí.
Es que fue una terrible torcida. ¿es aquí o acá?
No, no, no. Abajo.
¿aquí? Y un poco abajo.
¿mucho? ...
El trabajo de toda la semana. Ya se me juntó.
Señoras, señora sofía. Oiga, oiga.
Usted no puede andar así. Es una plaza pública.
Mi jefa está en peligro. Necesito apoyo.
¡señora sofía! Hay un hombre en calzones en la plaza.
¡señora sofía! Necesito apoyo.
¡señora sofía! ¡señora sofía!
Mira, pero qué bonito. Señoritas, ¿han visto a mi jefa?
No, no, no. ¿qué es eso?
Permíteme. Es su arete.
Gracias, gracias. ¡señora!
¡señora sofía! ¿quién sabe qué...?
Un empresario de su nivel recreando una escena de la cenicienta. Qué vergüenza, licenciado.
Tranquila, grecia. Tengo que revisarte.
¿te pudiste lastimar? Sí.
Ay, me duele un poco justo y... Pero sigan, sigan.
¿sí? Me ayuda, me ayuda mucho.
Bueno, parece que no fue nada grave, grecia. Pero si gustas, te pueden revisar en el servicio médico.
No, no, no es necesario, licenciado. Valmori, richie, ya, ya se me está pasando el dolor.
¿me ayuda con el zapato? Claro.
Gracias. ¿sabe qué?
Sus manos son bellas. ¿sí te hace?
Sí. Tiene los suyos.
Necesito que investigue bien lo de esa tercera hija lo antes posible. Porque parece que sofía y catalina tienen una media hermana.
Así que con total discreción... Sí, amiga, luego te marco.
Y esta vez invito yo al desayuno, ¿eh? Póngalos ahí.
Ok. Ojalá te mejores, simón.
Busca la gargantilla de esmeraldas que seleccioné para ti. Tienes tan dominado el cómo ponerme de buenas, aramis.
Pero los regalos no siempre son suficientes. He pensado que te cambies a un departamento más grande.
Más locoso. Eres mi mujer, ¿no?
¿tu mujer ante los ojos de quién? ¿ante los míos?
Y con eso debe de bastarte. ¿quieres un penthouse en polanco, en las lomas?
No, no, aramis, aquí me siento cómoda. No me gusta pelearme contigo, pero ponte, por favor, en mi lugar, aunque sea una vez.
Es que siento que no solo me ocultas ante el resto del mundo como... ¿cómo dices?
Como una muñeca de vitrina, un trofeo. Sé que me ocultas cosas de tu vida.
¿qué va, mujer? Yo soy un libro abierto.
Conoces todos mis secretos. ¡órale!
Vámonos, vámonos. ¡órale!
¡órale! Solo quiero que me digan que mi hija está bien conmigo, lo que quiera, pero con mi hija...
Te dije que te calles, ¿o no? ¡eh, muévete!
Señora, eso... Ándale, rápido.
No hay más ganas, mija. No podemos dejar que estos magueyes que tu papá plantó hace años, con tantísimo amor, se pudran.
¿qué va a pasar a mi papá? Se me vino su cara.
Ay, no, mija. Y dios no quiera, ¿no?
¡por acá! ¡te dije que estaba prohibido estacionar aquí!
¡poker! Háblale al pirata, que nos traiga un carro.
¡siempre hace el mismo! ¡muévete, rápido!
¡siempre! ¡vete, dalmo!
¡te disparo! ¡si me disparas, yo te disparo de vuelta!
¡y ya valimos! ¡la suelto!
¡ahí están! ¡bien!
¡pero la sueltas a ella! ¡la ambulancia, por favor!
Señora, quedaría la vida pura si usted acuérdese. ¡no, no!
¡una! ¡franco!
¡franco, todo va a estar bien! ¡franco!
¡ey, ey! ¡no, no, no, no!
Mamita, por fin te encargo mil que supervises toda mi comida, que sea super light, super fit, si se puede vegana, porque los lácteos me están cayendo fatal últimamente y no me quiero descuidar. Ay, mi niña, pero si estás perfecta.
Ya deja eso de las dietas keto y todo eso. Por eso está tan flaquita.
Y no conforme a con eso, se la pasa duro y dale al ejercicio. Parece maquinita.
No, bueno, ¿qué? ¿se van a poner todos en mi contra en esta casa o qué onda?
No. Además, el ejercicio es buenísimo para la salud.
Acuérdese, doña emma. Ya no se han entendido.
No juzgamos. Ay, por lo visto, la discusión con tu guardaespaldas te puso de malas.
Bueno, de malas es poco. Ay, ese custodio está guapísimo.
Todo un bombón y ese no es asesino. Cari, tampoco te chifles.
O sea, sí está guapo, pero x. Medio baratón, la verdad.
Pues yo lo veo carísimo, señorita. Ay, no es para tanto cariño.
Está marcado, pero por el hambre. Ay, me encantó.
Ay, ruelo, no estás soportando. ¿qué pasó?
¿se te encogió tu traje o qué, salvador? Ningún traje va a impedir que haga mi trabajo.
Pues ya veremos cuánto aguantas aquí. Nana, voy a salir.
Porfa, ¿le dices a salvador que no quiero que me acompañe? Gracias.
Señorita bárbara. ¿le gusta o no le gusta?
Este es mi trabajo y lo voy a hacer. Fui contratado por sus padres.
A ver, chafa, ubícate, ¿sí? Mientras mis papás no están, que nunca están, yo soy tu jefa.
Y si yo digo que no vienes conmigo, no vienes conmigo. Vaya.
No, franco, por favor. ¿dónde carajos está la ambulancia?
¿qué está esperando, señora? Franco.
Señora, ahora sí queda como ballena, con un huequito en la espalda. No, no es momento para bromas, franco, por favor.
Ahorita, que siempre va a sonreír. Yo le debo la vida ya dos veces.
Yo no me voy a perdonar si le pasa algo porque... Franco, franco, por favor.
Por favor, no, no, no, no, franco, no me dejes. Yo lo necesito, franco, por favor, yo lo necesito.
Ayúdenme rápido, por favor. Ayúdenme, por favor, por favor.
Bueno, ya gonzalo me pidió que te dé trato especial, así que vamos a poder hacer nuestras cositas sin que nadie sospeche nada. Me voy a ir colando en la vida del hospital tan itia, despacio como la humedad.
Cuando el daño esté hecho, será demasiado tarde. ¿y por qué tú te quieres bañar de ellos?
El odio que siento por ellos es mi motivo para despertarme todos los días, bolero. Hacerlos pagar por lo que me hicieron.
¿y? ¿y?
Grecia, yo necesito saber más. Para este momento, sofía ya debe estar secuestrada.
Una vez que la saquemos del cuadro, yo podré quedarme con gonzalito y después con todo. ¿tú?
Sí. Mira, muñequita, te recuerdo que yo también cobro, ¿eh?
Y a mí me gustaría nadar en una alberca de dólares. ¿y así será?
Y como cereza del pastel, vamos a arrancarle el alma al infeliz y aramés peralta víctima. Regina, por favor, cálmese.
Franco ya está sin intervenido. Es que ¿cómo pudo pasar esto?
Necesito hablar con él. Envíe a un chofer por ustedes.
Por favor, tienes que salvar a mi papá. Rex, tranquila.
Lo está atendiendo un buen cirujano. Todo va a estar bien.
No lo presentía, mamá. Te dije que algo malo le iba a pasar.
Ay, mi amor. Acá, acá está.
Mamá. Mamá.
¿cómo estás? No manches, mamá.
¿qué onda con todo lo que está pasando? Qué horror.
Ya sé. Por eso necesitas estar protegida todo el tiempo.
Salvador, no se puede separar de ti, ¿ok? Sí.
¿cómo está franco? Le dieron un balazo.
Lo están operando ahora. Oye, ya le marqué a mi papá, pero no me contesta.
Tampoco está en la oficina. Le avisé a mi abuelo, ¿ok?
Sí, yo le sabré también. No te preocupes, don irán.
El plan volvió. El plan volvió a fallar, uriel.
El aguamielero ese volvió a ganarnos. Estás contratando a por idiota, ¿lo sabías?
Ay, grecia, por dios. Ven, yo te lo pongo.
¿quién será? Yo no espero a nadie.
¿no será gonzalo? ¿y cómo supo que vivió aquí?
Yo le di tu dirección, pero pensé que era para enviarte flores o algo así. Esto es un avance, grecia.
Escóndete. Licenciado manuel rich, qué sorpresa.
Le pedí tu dirección a bolero porque olvidaste esto en la oficina, grecia. Muchas gracias.
Es una de mis favoritas y lo será aún más porque usted me la recuperó. Pero pase, por favor.
Seguro se me cayó cuando me revisó el pie. Veo que no fue nada grave.
Qué pena que no estoy presentable, pero me acabo de bañar. Duden venir.
Debí avisarte, grecia. Afortunadamente, la bala no atravesó, señora sofía.
No. Controlamos la herida.
Aunque hay que dejar al señor franco internado para vigilarlo de cualquier infección. Por supuesto, por supuesto.
Pero sí está consciente. Sí, claro.
¿podría verlo? Sí, por supuesto.
Pase por aquí, por favor. Voy.
A ver que venga. Sí, ma, aquí te espero.
Señorita, vamos a tener que reforzar la seguridad. Salvador, deja de inventar excusas para estar cerca de mí.
Me va a ver hasta en la sopa. Ya.
¿por qué mejor no aceptas que lo único que quieres es verme todos los días, estar así cerquita, respirando el mismo aire? Soy su guardaespaldas, no su fan.
De todas maneras, ahorita no estoy dando autógrafos. Te quiero.
Ya. Pues me da igual, porque estás bloqueadísimo de mi vida, ¿sabes?
Bueno, por eso, ¿por qué no me conoces? Directo a spam.
Tu soya. Gracias.
Aquí espero. Ya que vino a mi casa, señor, permítame devolverle la cortesía.
¿gusta una copa? Pues, no suena mal, grecia.
Yo creo que la copa puede relajar un poco el estrés. Sí.
Voy a poner en librar mi celular. Será un placer compartir con usted.
Déjela. Franco.
Déjela. Franco, franco, estamos bien, estamos bien, estamos a salvo, estamos en el hospital.
Tranquilo, tranquilo, todo está bien. La bala no lo hirió de gravedad.
Y ya viene su hija y su esposa para acá. De nuevo, mil gracias por haberme salvado la vida otra vez.
Señora, era mi trabajo, mi obligación. Primer día y vaya que fue una prueba intensa, ¿no?
Usted es mi ángel. De verdad lo creo.
No, no. ¿tu mamá está bien?
Sí, está bien, pero está muy asustada. Yo, yo también no, no estoy sacadísima de onda.
O sea, no entiendo a quién le quiere hacer eso. ¿por qué va a hacer tanto daño a mi mamá?
Te prometo que voy a dar con los responsables, barbe, y los haré pagar. Señor aramis, mucho gusto.
Soy el nuevo custodio de su nieta bárbara. Estás consciente de lo que vale la vida de mi nieta, ¿verdad?
Si algo le llega a suceder a bárbara, volará tu cabeza. No soporto que aramis prefiera su familia consentida.
Siempre, siempre corre hacia ellos y a mí mismo. A mí me deja como plato de segunda mesa.
Ay, señora, yo pensé que ya se había acostumbrado. Debería.
Pero me sigue doliendo muchísimo que aramis no valore los sacrificios que hice. Tuve que renunciar a mis propios hijos, ¿te das cuenta?
Perdón. El investigador me está cobrando carísimo limón, pero esta noche me va a tener un buen adelanto.
Y quiero saber quién podrá ser la otra hija de aramis. Quiero saber quién.
Esa es la tercera heredera. Es que no se toque, no se toque, por favor.
¿sabe qué, señora? Aún tengo grabada la cara de uno de esos tipos.
Y la policía podría hacer un retrato a un lado con lo que yo recuerdo. No, pero eso no es importante ahorita, no se preocupe.
Aquí lo importante es que se recupere. De verdad.
Señora sofía, yo le voy a decir algo muy fuerte. Pero es real.
Es que yo no soy el adecuado para cuidarla. Mire, por más de que yo me la rifé, usted necesita un profesional.
A ver, franco, no es que sea un capricho. Yo he tenido custodios a lo largo de toda mi vida.
Lo que le quiero decir es que yo jamás me había sentido segura con nadie como con usted. O sea, lo que hizo por mí, que me abrazó, que se puso a usted antes que a mí, nadie lo había hecho.
Yo... Estoy convencida de que usted es perfecto para el puesto.
Perfecto. Yo también siento, señora.
Quiero decir que yo también sentí una angustia horrible cuando no la encontraba. Y pensé lo peor.
Es que yo no podría cargar en mi conciencia con la vida de una mujer que ya es tan importante para mí. Franco, no es que lo quiera exponer.
Lo que menos quiero es eso, pero... Nada me daría más gusto que usted decide quedarse conmigo.
Por supuesto. Por supuesto.
Pero si necesita, tal vez, capacitación, lo que sea. Ya es un buen guardaespaldas.
Sería mejor. Usted se sentiría más seguro, más confiado.
Y tampoco me tiene que contestar ahorita. No me conteste ahorita.
Tómese su tiempo. Ahorita tenemos las emociones muy revueltas.
Por favor. Ok.
Yo me voy a quedar aquí hasta que llegue su familia. No me voy a mover del hospital.
Gracias. Gracias.
Gracias. No sabe cómo le agradezco todo lo que en este tiempo ha hecho usted por mí.
Quiero brindar por un futuro prolongado trabajando para su empresa y para usted. Yo brindo...
Brindo por el éxito, grecia. Salud.
¿debemos mirarnos a los ojos, licenciado, o es de muy mala suerte? Lo que pasa es que no me puedo estar escapando de la realidad siempre.
¿qué? Volvieron a atacar a mi esposa.
Me tengo que ir. Lo siento muchísimo por lo de su esposa, señor gonzalo, pero gracias por su caballerosidad.
Espero que la señora sofía esté perfecta. Gracias.
Sí, gracias. Ojalá ya tuviéramos atrapado al ingenuo de su esposa, pero, ¿qué crees?
Vamos lentísimo. Pero si ya gonzalo cayó.
Muy bien. Felicidades.
Gracias. Lo hechizaste.
Ahora quiero hacerte lo que él desea para olvidarlo. No, no, no.
No me tienes contento, oriol. Aléjate.
¿pero por qué? Ten paciencia.
Ya sofía va a caer. Ese es el problema.
Que tú tienes límites. Yo no.
Yo no. ¿tú no?
No me digas. Es si tú tienes algún enemigo poderoso.
Papá, me hablaron de bárbara. Entonces, ¿qué?
¿sigue ella? ¿sigues tú?
No, sofía. Soy un hombre de paz.
Un negociante limpio. No hay motivo para que tenga enemigos.
Papá, ¿te das cuenta lo que está pasando? El paciente franco gallardo.
¿en qué habitación está? Georgina.
Señora sofía. Tranquila, tranquila.
¿cómo está mi esposo? Está fuera de peligro.
¿está bien? Está fuera de peligro.
No se preocupe. Estamos desesperadas.
Mi chamaca se adelantó corriendo como cabra descarriada para buscar a su papá. Está bien.
A franco le va a dar mucho gusto verlas. Le va a hacer bien.
Papá, te presento a georgina. Ella es la esposa de franco gallardo.
Usted me va a perdonar, pero me parece muy raro que mi esposo la tenga que estar salve y salve. Si algo le pasa, usted será el responsable.
El problema es de su esposo, señora, no de mi hija. Si él aceptó el trabajo del guardaespaldas, conocía los riesgos que iba a enfrentar.
¿estás bien? Ay, no, no manches, no manches, no manches.
No, no pasa nada. Bueno, la que te manché soy yo, entonces...
No pasa nada, no pasa nada. Espérate.
No, no, bueno. Ya nada más eso me faltaba, salvador, que trajeras a tu noviecita al trabajo.
¿es neta? O sea, de verdad, ubícate, eso no está bien.
¿y pues a ti qué o qué? Y no soy su novia, yo ni lo conozco, lo acabo de conocer.
Y ya ni ganas de conocerme, ¿verdad? Exactamente, ella no es mi novia.
Bárbara y... Yo nada más vine a buscar a mi papá.
Soy rex, hija de franco gallardo. Ya, rex, dijiste.
Ajá. Ay, ya entendí, por eso estabas ahí...
Ay, manoteando a mi guarri como tiranosaurio. Rex.
Tú sales en redes sociales, ¿verdad? Sí.
Sí, ahí andamos, ¿por? No, nada, como que en persona te falta el brillo, te ves rara.
¿qué falta es neta? No, bueno, hasta ya rebotó, mira, la señora, le rebotó la envidia.
Bebé, a mí no me falta brillo, o sea, neta, siempre me veo bien. Pero bueno, tú sí, con el café, todo tirado, ese nombre de dinosauria que te cargas.
Ni con filtros, ¿eh? Ni con filtros largas.
Ya, ok, sí. Perdón, nuevamente por lo de la manchada.
Yo luego me las quito ahí con bicarbonato y vinagre. Si te ayuda el tip, es chido.
Ah, no te preocupes. No, oye, ten.
Ah, gracias. Perdón.
Oye, es un buen tip, me gustó. Yo diría que igual estás un poquito celosa.
Salvador, o sea, ¿tú crees que yo voy a estar celosa de mi empleado? Bueno, ya por lo menos admitiste que soy algo tuyo, ¿no?
¿sabes qué? Me das más flojera que hacer cardio en lunes.
Y hazte para allá, por favor, mantén tu distancia, que hueles a café de ese económico horrible. Yo voy para acá.
¿cómo huele tan mal el café? Mi amor.
Hola, mi niña. No quería verte.
¿cómo estás? Ay, hijita.
Te extrañé mucho. No, que estás bien.
Yo sé que vas a estar bien, porque tú eres más fuerte que un arbolote. Y tú eres la flor más bonita del campo, mi amor.
Y eres mi mejor medicina, mi rex. Franco.
Yo también, mi amor. Franco, mi amor.
Me tenías con el alma en un hilo. Te amo.
Te amo muchísimo. No quiero perderte.
Yo creo que esta es una oportunidad para reconstruirnos, para volver a estar juntos los dos bien. Sí, sí.
Los tres como una familia. Yo también ya lo pensé bien.
Y lo mejor es que te vengas con nosotros al campo. ¿qué haces en la ciudad?
Es muy peligrosa para ti, papá. Sí, ya pensándolo bien, fue una pésima idea que te vinieras a trabajar con la señora sofía.
Ya veremos qué hacer, mi amor. Sí, comida no nos va a faltar.
Y, pues, podemos trabajar allá en el campo. Pero mejor vivitos y culiando.
Exacto. Tu lugar está con nosotras, franco.
La señora sofía ya encontró a alguien más. Gracias por estar aquí.
Me ayudó mucho verlas. Te amo.
Las amo. Nosotras también.
Todo esto me tiene muy mal, ana. No, es para menos, mi amor.
¿y cómo está franco gallardo? Pues, afortunadamente, está fuera de peligro.
Te voy a decir algo. No sé si suene, o sea, sí sea la palabra, pues, pero es absurdo porque al final llevo muy poco tiempo de conocerlo.
Pero yo no quiero perderlo. No quiero perder a gallardo.
No quiero que se vaya de mi lado. Ay, mi niña, quisiera abrazarte.
Hay cosas que tu corazón comprende antes que tu razón. Entiendo lo que sientes.
Te veo en la casa, ¿sí? Sofía.
¿dónde estabas, gonzalo? Hay un nuevo inversionista ingresado y me pidió una reunión urgente.
Puse mi celular en silencio. Discúlpame, por favor.
Este nuevo ataque puede provocar una crisis en las acciones de la empresa. Voy a convocar una conferencia de pereza mañana.
¿es en serio? O sea, no me preguntas cómo estoy, cómo me siento, o sea, lo más importante para ti son las acciones.
Es obvio que me preocupa cómo está sofía. Es que aquí parece que hay demasiadas cosas obvias entre nosotros.
Lo más obvio es que ese pulquero no te protegió como debía. Ese señor puso su cuerpo, recibió un balazo para cubrirme, ¿qué más podía hacer?
Lo estás defendiendo como si fuera algo tuyo. No me voy a discutir.
Sofía, sofía, sofía, no nos vamos a perder. No vamos a pelear por un pobreto incompetente.
Mira, en este caso, tú también podrías ser un esposo incompetente. Tú no estás pendiente de mí, ni siquiera has podido averiguar quién está detrás de los ataques, ¿no?
De verdad que no la puedo pelear. Me atacas por defender a un indefendible.
¿cómo? Mi chico, que minimices y desprecies a la gente.
Y si tú atacas, espera lo mismo de regreso. Estamos siendo acechados por delincuentes profesionales.
Exacto. Lograron atacarte, hija, en un centro comercial atascado de cámaras.
Por eso yo creo que esto es algo más que un secuestro, papá. Necesitamos saber de dónde viene, cuáles son las razones, el por qué.
Para mí, lo más valioso es mi familia, mis hijas y mi nieta. Hay que tomar medidas drásticas definitivamente y yo mismo voy a presionar para que el proceso de investigación se acelere.
Por lo pronto, franco gallardo se larga. ¿perdón?
Es mi favor. Sal de exhibiendo en calzones en lugar de resguardar a mi sangre.
¿no te das cuenta que ese señor me salvó la vida? ¿no te das cuenta que ese señor me salvó la vida?
No tuvo la culpa de nada y si yo estoy viva, papá, es gracias a él. Deja atrás tu actitud de samaritana, sofía.
Tú necesitas que te cuide alguien comprometido y capaz o piensas dejar a bárbara sin madre y a mí sin hija. Por favor, suena a mí, papá.
Es lo único que te pido. Es lo único, paro.
¿qué? ¿qué?
¿qué o qué? Ay, ya, hazte para allá, sí, neta, pareces machuqui.
O sea, relájate. No, no soy machuqui.
Pero sí le sé al marido. Me llamo moxie y sé soltar unos guamazos bien buenos, entonces conmigo con cuidado.
Ay, pues conmigo también con cuidado. Guamazos, ¿qué te pasa?
Estamos en un hospital. O sea, neta, ten respeto, ¿sí?
Me queda claro que bueno, sí, no eres machuqui, lo que sí eres es una nakuchi, porque aquí no se andan tirando guamazos. Te crees mucho por decirme una caberdad, pues revoluciona el cerebro.
Chavita, léate unos libros o algo. Te caería bien, ¿no?
O sea, tú crees que devoraste con tu comentario, ¿verdad? Pero, ¿sabes qué?
¿qué? Te dejo en visto.
O sea, neta, ni el caso. Y ya baja la voz, sí, que estamos en un hospital.
Y esto no se puede estar haciendo aquí, no te puede estar peleando como... No sé, como verdunera.
A ver, a ver, espérame. Ya vi que les encantó estarse peleando, pero por favor, ya no se estén provocando.
Ella fue la que empezó. No, tú empezaste.
¿sabes qué me dijo? Que me iba a pegar, que sabía pasos de box o...
Me está molesta y molesta y no sé cómo aguantes trabajar con esta chavita. No me llamo chavita, ¿sí?
Me llamo bárbara, ¿sí? Bárbara.
A mí no me haces así. Ya, ya, ya.
No me gusta. Pues tú tampoco te me haces así, ya.
Susana, a distancia, ¿sí? Ya vimos, tú eres el agua, el aceite, como sea, pero por favor, por favor, ya no se peleen.
Ya, ya me voy. ¿y tú dónde estabas?
O sea, me amenazó con pegarme. ¿no supone que me tienes que cuidar?
Ni para eso sirves. Ya me voy yo también.
Te pido, por favor, que ya no sigas con lo del divorcio. Tú sabes que yo estoy enferma.
No, gina, no es justo que me chantajes con eso. Tu enfermedad está controlada.
No es ningún chantaje. Es la verdad.
Se puede reactivar en cualquier momento. Y yo, yo quiero pasar los días, los años que me queden junto a ti.
Contigo. No, no, no, por favor.
Hay cosas que no se olvidan. Te recuerdo que yo estuve a tu lado.
Año tras año, paso a paso, ladrillo a ladrillo. Tú me engañaste.
No. Me fallaste con otro.
Aguanté tu infidelidad por nuestra hija. Por no desampararlas.
Me sentí el hombre más humillado del mundo y te consta que resistí el dolor. Me equivoqué, me equivoqué.
Te pido perdón como mil veces, franco, por favor. No, no, no, no, no.
Georgina, tú y yo podemos ser amigos algún día. No.
Pero marido y mujer nunca más. No, no, no.
Ya no tenemos con qué. Seamos honestos, ya no hay amor real entre tú y yo.
Claro que sí, yo te amo. Dile a mi jefa que necesito hablar con ella, por favor.
¿vas a regresar con nosotros al campo? Señora inés, fui muy hábil.
Ya le tengo los datos precisos de lo que me pidió. Pero por la rapidez necesito cobrarle cinco veces más del precio estipulado.
El dinero no me importa, me interesa la verdad. ¿quiere el quíntuple?
Aquí lo tiene. Hable, hable.
Aún hay que hacer los análisis necesarios. Pero candelaria gonzález sí estuvo embarazada hace algunos años cuando sostuvo la relación con don aramis.
Siguiendo las pistas, todo indica que la otra hija de don aramis es una mujer humilde que vive en un pueblo de morelos. ¿quién es?
¿cómo se llama? Georgina gonzález gonzález.
Es la única hija reconocida de candelaria. Está casada con un hombre llamado franco gallardo y tienen una hija.
Yo nunca he escuchado que aramis mencione a ninguna georgina. Mi investigación ha sido seria, sin errores.
No mencione nada de esto a nadie o le aseguro una cosa. Podrá tener enemigos muy peligrosos.
No se preocupe, soy un profesional. Señora sofía, usted y yo siempre hemos sido frontales.
Ajá. Y yo ya tomé una decisión y mi hija también me lo pidió.
Yo voy a regresar al campo a donde pertenezco. ¿qué pasa, sofía?
No puedo dormir. Estoy pensando en todo lo que pasó en el ataque.
No sé si te das cuenta. Pude haber muerto.
Lo hiciste. Ya no lo estás haciendo más grande de lo que ya es.
Intenta descansar, por favor. No hay nada que el sueño no componga.
Solo podrías ser un poquito más empático. Al final, soy tu esposa.
Gallardo, yo intento hacerme la fuerte por mi hija, pero me estoy muriendo de miedo. Me siento sola.
Estoy sola porque no han pasado ni siquiera unos días y yo ya sentí la muerte cerca, cerquísima. Lo que me doy cuenta es que yo me puedo ir en cualquier momento.
O sea, puedo dejar de existir. No, no, no.
No me diga eso que me parte el alma. No, lo que le quiero decir es que yo no puedo abandonar a mi hija.
O sea, yo no la quiero dejar sola y no me voy a ir de este mundo. No me quiero ir de este mundo, franco, porque yo sé que todavía tengo muchas cosas que hacer y que no he hecho.
Señora, no esté triste, por favor. Hace poco que usted me conoce, pero le juro por mis padres que están cerquita de dios que usted puede confiar en mí.
Mire, todos tenemos problemas y solo hace falta que alguien nos escuche. Es que eso es lo que hace usted conmigo.
Llega, me tranquiliza, pero pues al final... Perdóneme, gallardo, pero me entristece mucho porque usted se va.
Yo tenía mucho tiempo de no sentirme acompañada, de no sentirme protegida, perdóneme, por favor, perdóneme. Justo como me conoció llorando y así llorando nos vamos a despedir, ¿verdad?
Usted no lo sabe, pero algo sucede en mí y es que yo no puedo verla llorar. Y desde el primer día que la conocí no hay algo que yo quiera más que verla feliz.