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Algo tienen que ver las palmeras que rodean el viñedo. Por eso mi abuelo las marcó con esos signos, ¿verdad?
Nunca escuché que un viñedo estuviera en medio de un palmar. Eso lo limita mucho, ¿no?
Así es. No puede crecer porque las palmas no se pueden cortar.
El embrujo siempre va a ser un viñedo de producción limitada. Limitada y única, querrás decir.
Además de su ubicación, también está el secreto. ¿tú sabes cuál es?
Tú trabajas con don vicente, eres su hombre de confianza. Participas en la elaboración del vino.
Tú debes saber cuál es ese secreto. Por lo visto, solo le interesa el famoso secreto.
Quiero recuperar lo que le pertenece a mi familia. Mariano, mariano, mariano, ¿qué es esto, eh?
¿qué significa este signo? Y ahí hay otros signos, ¿qué significan?
Tú debes saber qué significan, quién los hizo. No tengo idea.
No me vengas con eso. Estos terrenos pertenecen a la viña.
Ni el embrujo, tienes que saber. Aunque estas tierras pertenezcan al embrujo, yo no tengo por qué saber qué significan o quién los hizo.
Pues no te creo. ¿por qué tanto misterio, eh?
Déjese de buscar un misterio que no existe. Y si no es un misterio, ¿por qué te pusiste tan nervioso?
Nervioso yo, por favor. Claro que estás nervioso.
Dime, ¿qué quieren decir estos signos? ¿para qué sirven?
Ya le dije que no tengo idea. Me voy, lucero me está esperando.
No me dejes aquí con la duda. Además, ¿para qué vas a verlas si anoche quedó claro que no quiere lo mismo que tú?
Le voy a pedir un favor, no se meta en mi vida privada. Yo te voy a pedir lo mismo, no te metas en mi relación con tomás.
No me estoy metiendo. Lo único que hice fue decirle que tenga cuidado con él, porque los vi besándose.
Nos estabas espiando. Iba pasando y los vi, eso es todo.
Pues no te creo. Pues ese es su problema, no el mío.
¿me vas a decir qué significan esos signos, sí o no? Aunque lo supiera, no se lo diría.
No te vayas, contéstame. ¿estos signos tienen que ver con el secreto del vino?
Me siento muy confundido, padre. Es como si todo lo que hubiera quedado del pasado regresara de golpe.
Es comprensible. Estás atravesando un duelo.
Y en estos momentos, el pasado suele hacerse presente. Has revivido situaciones que creías olvidadas.
Lo que no puedo aceptar es que ángela se atreva a cuestionar mi amor por rosa. Me dijo que me aproveché de ella para obtener el secreto del vino.
Siempre supimos que ese asunto, tarde o temprano, iba a traer consecuencias. La verdad mal contada, suele convertirse en veneno con el tiempo.
No, no, no, no, no. Rosa fue el gran amor de mi vida.
Jamás me hubiera aprovechado de ella, jamás. Lamé tanto que tuve que sacar fuerza de donde no tenía para renunciar a su compañía.
Usted lo sabe, desde el día que nos separamos, nunca volvimos a vernos hasta el día que partió de este mundo. Esa muchacha solo repite lo que sucede.
Ella y su madre y su abuelo sembraron en su corazón. Pero si tú estás en paz con dios y con el amor que le entregaste a rosa, no deberías inquietarte por los juicios de ángela.
¿cómo no me va a importar? Es la dieta del amor de mi vida.
Entonces no te quedes callado y habla con ella. Cuéntale tu verdad.
Regrésale a rosa la dignidad que merece a través de tus palabras. Amparo es encantadora.
Yo estoy feliz de que se vaya a casar con mi papá. En una casa, siempre es necesaria la figura materna.
Amparo es encantadora. Oye, yo que tú, lo pensaría dos veces antes de entrar en esa casa.
¿por qué lo dice? No le hagas caso.
No me digas que nadie te ha contado la leyenda de la casa de lozolano. Por favor, esos son puros cuentos.
Pues será lo que quieras, virginita. Pero por algo, ninguna mujer quiere trabajar en tu casa.
¿por eso solo tienen a fidel? Sí, así es.
Todas las mujeres que entran a esa casa, se mueren. No es cierto.
Yo soy la prueba de que eso es mentira. Virginia, tienes razón.
Son puras habladurías de la gente. Ay, pero ¿a poco no les parece mucha coincidencia que las tres esposas de juan se hayan muerto de lo mismo?
Solamente han sido coincidencias. ¿por qué no aceptaste casarte con mariano?
¿te molestó algo que hizo, que te dijo? No, de verdad, no pasó nada.
Mariano es medio atolondrado. Puede haber metido las patas y por eso te enojaste con él.
Nada de eso, filo. Y no es que no haya aceptado casarme con él.
Simplemente lo estoy pensando. No entiendo qué tanto le piensas.
Si yo llevara años de relación con una persona y esa persona me pidiera matrimonio, aceptaría sin pensarlo. Al menos eso es lo que yo hice.
Aunque en este caso, creo que soy la menos indicada para opinar. Te prometo que mañana le voy a dar mi respuesta a mariano.
¿entonces ya tomaste una decisión? Creo que sí.
¡mi niña! Mariano y tú merecen ser felices juntos.
Mariano y yo somos felices. Sí.
Y pase lo que pase, lo vamos a seguir siendo. ¿te vas a casar con él?
Disculpen. No quería interrumpirlas.
Hola, ángela. ¿se le ofrece algo?
No. Solo quiero saber si alguna de ustedes sabe qué significan los signos que tienen los troncos de las palmeras.
No. No sabemos qué significan.
¿quién le enseñó esos signos? Mariano.
¿saben quién los hizo? Sí, tu abuelo.
El marido de mamá rosa, cuando todavía vivía aquí. ¡hey!
¿dónde está? Julián.
¿quién? Julián.
Ya no va a venir porque lo tratas muy mal. No, no, no.
Y cada día va a ser peor hasta que te deje en paz. Papá, julián y yo estamos enamorados.
Cállate, cállate, por favor, hija. No vuelvas a decir eso.
Mira, tienes que conseguirte otro novio, ¿no? Alguien que sea de buena familia, que esté relacionado con el mundo del vino.
Julián es de buena familia y está relacionado con el mundo del vino. Bueno, ese tiene que ser otro.
Este, no sé. Te voy a presentar a los hijos de mis amigos.
No. Yo amo a julián.
¡ya! Se acabó.
No vuelvas a decir eso. ¿te vas a separar de él?
Sí, sí, sí. ¿lo quieres o no?
Pero, papá... No, no, no.
Pero, papá, nada, antonia. Ya.
Si te veo con ese tipo otra vez, te juro que le pego un escopetazo y me conoces. Y estoy hablando en serio.
Que se aleje para siempre de ti. ¿qué haces aquí?
Vine a preguntarte cómo te fue en la comida con los sarmiento. Por favor, vete.
¿te incomoda mi presencia? Sí.
Es muy molesto que te la pases persiguiéndome todo el tiempo. A ver, ¿qué quieres?
¿me vuelves loco? Ay, ¿quién es?
Déjame salir, por favor. ¿no te casas con mi papá?
¿cómo me pides algo así? A eso vine a este pueblo.
Bueno, pero no puede cambiar de opinión, ¿no? Eres tan hermosa.
Tan perfecta. Sigas, por favor.
Amparo, ya no sé cómo vivir sin ti. En cada pensamiento en ti encontré mi luz.
Amparo, ábreme la puerta, amor. Necesito hablar con usted y con mariano.
Mariano está en el campo. Vienes por lo de los signos en las palmeras.
Por lo que veo, ya habló con él. Estoy cansada de que todos estén pendientes de lo que hago, de que hablen a mis espaldas.
Yo nunca he hablado de espaldas de nadie. Esos signos los hizo mi abuelo.
Así es. Los hizo gonzalo.
Según sé, mi abuelo era su amigo y a usted no le importó traicionarlo. Ese es un tema que no voy a hablar contigo ni con nadie.
Esos signos tienen que ver con el secreto del vino, ¿verdad? Olvídate de ese secreto.
No lo voy a hacer. Esa es la razón por la que mis abuelos se separaron y los condenó a la soledad.
Incluso usted. Conocer ese secreto es mi derecho.
Y no voy a descansar hasta descubrirlo. Algo tienen que ver las palmeras que rodean el viñedo.
Por eso mi abuelo las marcó con esos signos, ¿verdad? Si usted no me quiere decir nada, me lo va a tener que decir mariano.
Él va a tener que decirme toda la verdad.