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¿pero qué es esta mujer? Es su trabajo y me parece que con mucha alegría, ¿no?
¿y tú qué? ¿faltaste a clases?
No, no, es que no fue un maestro y salí más temprano. Y no sé, la verdad es que quería ver los entrenamientos.
Extraño a tonto correr. ¿no sabes las ganas que tengo de subirme una moto y entrar a una pista?
Lástima que joaquín te lo siga prohibiendo. Sí, también vine porque creo que necesitamos hablar.
¿qué pasó, marcos? No, no encontré nada.
¿ahorita? Es que estoy en medio de un asunto.
Está bien, salgo volando para allá. Tengo que ir corriendo al depósito, pero no me tardo nadita.
¿me aguantas? Sí, está bien.
No me tardo. Hola.
Ah, ya me hablas. ¿y eso?
¿estás con hugo? ¿qué?
Lo que escuchaste. ¿andas con él?
No entiendo por qué me preguntas eso y por qué te importa. ¿tú andas con rebe?
¿no? Dices que es súper linda, súper simpática y no sé qué otras cosas.
¿es ella? Contéstale.
Yo me voy a caminar, así no te pones nervioso para decirle las cosas que le quieres decir a tu novia. Hola, bonita, ¿cómo estás?
No, bien, me fue muy bien, estuvo padre. Desperté con un hambre.
¿gusta que le prepare otra cosita más? No, no, no.
Está bien, consuelo. Es que tengo que cuidar la línea.
Lo que sí me gustaría, ¿sabes qué? Un baño en la tina.
¿me lo podrías preparar así, con esencias, con espuma, con sales, por favor? Sí.
Recojo la cocina y de volada se lo preparo. ¿cómo no?
Ah, no, no, está por eso. Sin prisa.
No hay que acelerar el ritmo de esta mañana que es tan, pero tan especial. Ni que lo diga.
Bien especial. Diego.
Diego. ¿a dónde vas?
¿a dónde vas? ¿te puedes quitar los audífonos para que me escuches, por favor?
No fuiste a clases. Espero que no tengamos problemas con eso.
¿algo más, tutor? Sí.
Voy a estar trabajando aquí en la casa para que cuando regreses hablemos. Sí, sí.
Ajá. Es que no entiendo qué es lo que te molesta tanto, marcos.
Siempre tuve amigos hombres. Bueno, y todos se te terminaban lanzando.
No es cierto, esas son ideas tuyas. Iván es mi amigo y punto.
Mi amigo, de verdad. ¿por qué no le bajas dos rayas a los celos que me ponen nerviosa?
Además, tú y yo teníamos cosas mucho más importantes de qué hablar, ¿no? Sí, sí, sí, sí.
Estuve pensando eso que me pediste. De los análisis, ¿eh?
¿y? ¿qué te parece si le hacemos caso a navarrito y lo hablamos en una cena romántica?
Me encanta. ¡uuuh!
Wow, wow, esto es una montaña rusa emocional. Hace tres años.
Hace treinta segundos se podía cortar el aire con un cuchillo y ahora se ríen como tórtolos. No, para, para dar esta masacre para este pobre corazón.
Perdón, perdón. Perdón, perdón, jefecito, perdón.
No, al contrario. Ahora sí que estamos de accidente en accidente, ¿verdad?
Eso yo estoy, estoy dispersada, perdón. Y más con las huéspedes.
Discúlpeme por no avisarle que se quedaba casandra y su madre. No se preocupe.
No se preocupe. Ay, sí, sí, perdón, perdón.
Este, ya le preparé su baño de sales y espumas a la señorita secretaria para que se relaje, que disfrute. Sí, se lo agradezco.
Y, por cierto, le quería pedir un favor y me gustaría que no me lo vaya a tomar a mal. Dígame.
La próxima vez que entre a una recámara toque antes, por favor. Tocar antes, sí, claro.
Faltaba más. Permiso.
Pase, pase. Ayuno y todo es vegano.
Vale, gracias. Perdóname por venir así.
Ya sé que me dijiste que no tenías tiempo de desayunar y seguramente estás por irte, pero... Pero necesitaba verte.
¿te pasa algo? Estás como raro.
Me pasan mil cosas. Mi vida es un desastre, majo.
La empresa, mis hermanas, tu tío joaquín, claudia... Todo pésimo.
Te entiendo porque yo estaba igual que tú en españa. ¿y te regresaste?
Sí, porque no había nada de ella que me hiciera sentir bien. Tú me haces sentir bien.
Tú también me haces sentir bien. No, no, diego.
Espera, que esto no está bien. Diego, no debemos.
Sí, sí, tienes toda la razón, no debemos. Diego, que te lo digo en serio, basta.
¿pero por qué? Si desde el primer día que nos vimos, los dos sentimos lo mismo.
Tú estás con claudia. Claudia, vete, por favor.
Tú no sabes lo que quieres, tienes mil cosas en la cabeza y te prometo que lo que menos necesitas es otro problema. Tú no eres un problema para mí.
Eres lo único que me hace bien, majo. Yo te quiero.
No, no, no me digas eso. Es la verdad.
Y a ti te pasa lo mismo conmigo. Chao, diego, chao.
No eres diego. Adelántate a la oficina.
¿qué? No me interesa, yo me quedo trabajando aquí.
¿qué haces con ester? Su trabajo y me parece que con mucha alegría, ¿no?
Sí. Me parece que no vas a poder trabajar bien porque hoy hay limpieza general.
Consuelo, no me molesta en lo absoluto, al contrario. Muy bien, entonces te veo en la noche.
Sí, te voy a extrañar. ¿qué?
Que te voy a extrañar. No, no, no te escucho.
Voy a pensar en algo para que te vayas a estar solo. No, ¿cómo?
Repítemelo, por favor. No, ya, ya, después hablamos.
Consuelo, ¿dónde se metió? ¿qué pasa?
Casa de la familia miranda. Consuelo, soy yo, valeria.
Señorita valeria, ¿qué se le ofrece? Ah, yo solo, no sé, quería oír tu voz.
Aquí estoy para lo que usted necesite. A mí también me hace mucho bien escucharla.
No, no sé por qué, pero hablar contigo siempre me tranquiliza. ¿será porque las almas buenas se reconocen?
Gracias, consuelo. Cuídense mucho, ¿eh?
Y si algo le duele, no se lo guarde. A veces hablarlo hace que pese menos.
Nos vemos luego. Gracias, consuelo.
Ay, mi niña hermosa. Ay, mi niña hermosa.