
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
¿qué es esto? ¿adónde vas?
¿dónde importa? ¿me dejas pasar?
Tú y yo tenemos que hablar seriamente, claudia. ¿sí que no?
No vas a ningún lado. Me hiciste quedar en ridículo frente a todo el mundo.
Solo me comuniqué de la misma forma que tú para ver si me escuchabas. Tú no tienes idea de lo que yo estoy pasando.
Vamos a sentarnos, hija. Vamos a hablar bien.
Te lo pido. ¿todavía te atreves de contarle todo a joaquín haciéndote la víctima?
¿no sabes el sermón que tuve que aguantar? Así que no, mamá.
No vamos a hablar nada tú y yo. A menos de que me pidas perdón.
¿a yo? No, pues, esto es el colmo.
Tú eres la que me tiene que pedir disculpas a mí. Te odio, mamá.
Eres la peor madre del mundo. Olvídate de mí.
Me voy y no me vas a volver a ver nunca. ¡claudia!
Hola, ¿podemos hablar de lo que pasó? No, yo no quiero hablar de eso.
Perdóname, pero no. Ok, está bien.
Yo sé que estás y necesito decirte algo. Híjole, es que estoy sola y no creo que sea el mejor momento.
Sí, yo sé. Marco fue el que me dijo que estabas aquí y por eso vine.
Dame dos minutos, nada más. Está bien, pásale a mí.
Yo sé lo que sientes, majo. Y dime lo que quieras, miénteme, escápate, pero...
Pero yo sé que sientes lo mismo que yo. Si no me dices nada es porque es verdad.
No, espera, diego. Sí, siento lo mismo que tú.
Pero no voy a estar contigo hasta que termines con claudia. No, a ver, lo de claudia ya se acabó, o sea, ya fue.
Para ella no, diego. Haz lo que tengas que hacer y luego me buscas, ¿vale?
Consuelo, ¿qué hacía aquí? Me dijo que hoy no iba a venir.
Sí, lo que pasa es que me enteré que la señorita valeria está enfermita, entonces pues me vine de volada. Le voy a llevar hielitos porque está ardiendo en fiebre y...
Pero ¿y su hija? ¿mi hija?
Así es, su hija. ¿está bien?
Sí. Mi hija, sí.
Sí, está mejor. Valeria, este...
A ver, consuelo, me está preocupando. ¿qué le pasa?
Ay, jefecito. ¿qué pasa?
Es que usted confía tanto en mí, yo ya no aguanto más. ¿no aguanta más?
Yo ya no aguanto más. A ver, a ver, a ver, consuelo, me está asustando.
Dígame qué le pasa. Sea lo que sea, yo voy a seguir confiando en usted.
Jefecito, yo... ¿usted?
¿qué es esto? Nada que demostrar.
Soy el número uno de escudería porque soy el que siempre ha dado resultados. Ya, párale, hugo.
Estamos en una nueva etapa, ya. Ya.
Sí, sí, se necesita volver a definir los lugares. El número uno lo vas a tener que pelear en la pista, papá.
A ver, va a ser una competencia leal. ¿sabes cuál es la bronca?
Que tú eres el jefe de mecánicos y vas a favorecer a tu hijito. No, hugo, cálmate.
¿y yo qué? Estoy pintado.
Aquí nadie va a correr con ventajas, ¿está claro? Sí, exacto.
Somos profesionales. Yo te recuerdo que no necesito que mi papá me favorezca en nada.
Joaquín ordenó que hagamos las pruebas, que revisemos los tiempos. De ahí va a salir la estrategia.
Y en la pista van a demostrar cuál es el mejor. Ustedes tienen que meterse en la cabeza, que el objetivo es armar un buen equipo.
¿está claro? Para mí está claro.
Hay que ganar esa carrera. A mí me quedó claro antes que a ti.
¿sí? Yo estaba, pues, muy angustiada, ¿verdad?
Y aquí mi jefecito, pues, me intentó calmar. Y me tomó las manos.
Fue justo ahí cuando usted entró porque no estábamos antes agarrados de las manos ni cerquita ni nada, ¿eh? Nada de nada.
Sí, no, no, tranquila, consuelo. No, no, no.
Es que no quiero que aquí la señorita secretaria presente pues vaya a pensar cosas que no son... Pero ya basta.
Para empezar, yo no soy ninguna señorita secretaria. Yo soy la novia de joaquín.
Sí sabes, ¿no? Sí.
Y no, no entiendo nada. Ya estoy harta de encontrarte en las situaciones más extrañas con tu patrón.
Que sí en la cama, que los accidentes que pasan cuando se va la luz, ahora agarrados de la mano. Sí, eh, consuelo, no se preocupe, yo me voy a encargar.
Eh, vamos al despacho, casandra, así hablamos tú tranquilamente. Por favor.
Me da mucho gusto verte mejor. Cuando supe que no iba así a trabajar, me preocupé, quería verte.
Quería saber cómo estabas. Yo te veo bien.
Pues, sí. Lo que nos pasó fue una desgracia que se hace con suerte, ¿no?
Digo, lo que importa es que estamos sanos y celos. Sí, pero algo pasó.
No, no, no pasó nada, iván. Me refiero cuando estábamos juntos en ese momento, en esa situación tan crítica.
Yo vi pasar toda mi vida delante de tus ojos. Me parece que estás exagerando tantito.
Puede ser. Pero eso sí pasó cuando estábamos ahí, en esa situación tan límite.
Yo, yo sentí algo y, y empecé a decirte cosas desde lo más profundo de mi corazón. No seas injusta con consuelo, casandra.
Injusta, los vi tomados de la mano. Pero ya te expliqué qué fue lo que pasó.
Ella estaba mal, muy angustiada. Ya ni siquiera supe por qué estaba tan afectada, porque en ese momento nos interrumpiste.
Yo sí sé muy bien qué es lo que le pasa a esa mujer. Muy bien, ¿y qué es lo que le pasa según tú?
Que te quiere para ella, joaquín. Hombre, ¿cómo crees?
Ay, ya abre los ojos. Yo soy mujer y puedo ver las cosas que tú pasas por alto.
Consuelo está loca por ti. ¿qué estás diciendo, caray?
Te recuerdo que consuelo tiene una relación con facundo. Exactamente.
Y ni siquiera eso la frena para coquetearte. ¿de dónde sacas que me coquetea, por dios?
Que te busca para que la consueles, esa es su estrategia. Me parece que estás completamente equivocado.
No, joaquín, no. Es que no es normal que una empleada le cuente tantos problemas al patrón.
Hay distancias que deben mantenerse. Yo no hago esas diferencias.
A mí no me importa si consuelo es una empleada o es una mujer de nuestro círculo social. La vi mal y le quise ayudar, de la misma manera que ella nos ayuda todos los días en esta casa con los chicos.
Sí, lo hace porque es su trabajo, su obligación, no porque sea un gran ser humano. Porque le pagas lo hace, porque recibe un sueldo.
Ay, qué linda madre serpiente tiene esta mujer. No, señorito carmen, ¿por qué está escuchando detrás de las puertas?