
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Es usted una estúpida. ¿cómo?
Perdón, perdón, perdón, perdón, ¿no me va a estar insultando, señora? Carmen.
Ya le estamos trayendo el tecito, señora. Es increíble, es increíble, de verdad, qué lentas son ustedes.
No puede ser que se necesite cuatro manos para preparar un misero. Ay, perdóneme.
Marra, está salvaje. La voy a matar, consuelo.
No habíamos hablado desde que me mandaste a volar. Es que me daba pena.
¿por qué? Somos amigos, ¿no?
Digo, yo no quiero que eso cambie, nunca. ¿no lo extrañes más?
Aquí lo tienes de carne y hueso. No sabes cómo me alegra, porque con todo lo que está pasando en mi casa y en la empresa necesito a alguien con quien desahogarme.
Es que sí estuvo bien rudo del robo de los diseños. En el taller se convirtió en un todos contra todos.
¿y de quién sospechas? Yo por marcos pongo las manos al fuego al cien.
¿y por facundo? No, no, yo no puedo acosarlo sin tener pruebas.
Y menos delante de ti, que eres la novia de su hijo. Es tu suegro.
Yo no soy novia de lazaro. ¿cómo?
¿ya no? Nunca anduvimos, hugo.
Además, hablo súper mal de mi papá, no quiero ni verlo. Bueno, ¿tú qué me querías contar?
Se trata de una chava. ¿estás saliendo con alguien?
¿yo? No, para nada.
Pues, hasta crees. Papás.
Chicos, ¿qué tal? Claudia, te pones ahora acá mismo en el uniforme y te pones a atender las mesas, por favor.
No tengo ánimos de atender a la gente. Voy a la cocina.
Ey, ey, ¿dónde estabas? Eso me importa.
Estoy mal, ¿que no te das cuenta? Lo único que te interesa es explotarme.
Yo no soy tu empleada, mamá, soy tu hija. Gracias al cielo, no me quemó y me desfiguró, pero me estropeó la ropa.
¿usted sabe cuánto cuesta mi ropa? No, no tengo idea, perdóneme.
Es usted una estúpida. No, perdón.
Perdón, perdón, perdón, no me va a estar insultando, señora. Quédese la boca, igualada.
Mi hija ya me había advertido de sus malos modos, pero conmigo lo va a poder. Con permiso.
Entonces, diego, ¿cómo va la presentación que te encargué? Súper bien.
Valeria me ayudó a darle forma y hoy quiero armar el primer borrador del pitch visual. Es que quiero que se note que somos más que un equipo de motocross, somos una historia que vale la pena patrocinar.
Bien, diego, bien. Sigue así.
Oye, casandra no está, así que cualquier cosa que necesites me la pides a mí, ¿de acuerdo? Perdón, ¿eh?
Hola. Disculpa, no tiene derecho a tratarme así, lo siento.
Dios mío, ¿pero qué son esos gritos? ¿qué es lo que está pasando aquí?
Ay, hija, quítame a esta salvaje de mi presencia. No la soporto más.
¿ahora qué hiciste, consuelo? Lo único que le estoy pidiendo a su mamá es que me trate con respeto, señorita casandra.
Es una igualada. Señorita casandra, lo que pasa es que su mamá es un poco demandante.
¿yo, demandante? Esta descarada es una conchuda, hija.
Señora, yo soy una empleada en esta casa, pero también soy un ser humano. Usted no tiene ningún derecho a...
A ver, ya, ya, basta, esto es el colmo. Tú eres una impertinente, es más, ¿sabes qué?
Agarras tus cosas y te me vas de aquí. ¡estás despedida!
¿en este papas fritas? Sí, fui yo.
Vale. Gracias.
Oye, manjo, ya que estás aquí... ¿aló?
Hijita, de mi corazón, necesito que me traigas algo de ropa y una colcha para el frío. No puedo, mamá.
Y deja de hacerte la ofendida y regresa a la casa, ¿vale? Ni se te ocurra pedirme pasta para pagar el hotel.
¿eso te ha dicho tu padre? ¿que estoy en un hotel?
Primero me dijo que estabas prendida, pero ya sabes cómo le gusta inventar. Hija, no, no es un invento.
¿estás presa, mamá? Y resulta que el tal borja ese le daba papeles a olga.
Olga firmaba, pero no leía. Ay, no te puedo creer.
Exacto, yo tampoco lo puedo creer. Es el tipo de la casa donde se hizo la llamada.
Entonces, la vieja que va con él es lamentada olga fajardo. ¿no me puede correr?
Ah, no, ya lo hice. Te vas, largo de esta casa.
Ay, dios mío, por favor. No, no puedas.
¿puedes saber qué está pasando? Qué bueno que llegas, mi amor.
Esta mujer quemó a mi mamá. Y no ha parado de insultarnos.
Hasta tengo miedo de que me pegue la salvaje esta. Ay, por favor, por favor, se me cayó una taza de té.
Y fue un accidente y ya le pedí disculpas. Y no para de insultar.
Es una descarada. A ver, por favor, ya, ya, ya.
No se puede seguir así. Exactamente.
Lo mismo digo yo. Por eso la eché.
Que se vaya, que se vaya de una vez, mi amor. Casandra, si hay alguien que se tiene que ir de esta casa, no es precisamente consuelo.
Perdón, a ver si entendí bien. ¿estás diciendo que quieres que nos vayamos mi mamá y yo?
No le quiero contar esto a joaquín. ¿por qué no?
Es tu hermano, deberías confiar en él. No, sí confío en él, pero, ah, joaquín tiene suficientes problemas y no le quiero dar otro dolor de cabeza, ¿sabes?
¡cállense! ¡ciérrale ya!
¿qué haces? ¡cállate!
¡cállate! ¡arrancate!
¡arrancate! ¡vámonos!
Gracias, jefecito, pero... Tranquila, consuelo.
No, tranquila, consuelo. Por favor.
Soy yo la que tiene que estar tranquila. Joaquín, me estás echando a mí.
Y al parecer, a mí también. Usted se echa sola, señora isaura.
Nada le parece en esta casa. ¿cómo dice?
Casandra, por favor, quiero hablar contigo a solas. Ven conmigo.
No me esperaba esta reacción tuya, joaquín. Yo tampoco esperaba tenerme que salir apurado de la oficina por una llamada de melisa, que, por cierto, estaba muy asustada porque hay una guerra en la casa.
Sí, una guerra que nosotras no empezamos. A ver, joaquín, lamento mucho que melisa se asustara, pero si encima defiendes a la igualada esta, la tal consuelo...
Ya, casandra. A pesar de sus pésimas acciones, perdóname, pero estamos perdidos.
De verdad, ya. A ver, ¿por qué la defiendes tanto?
¿qué es lo que está pasando entre esa mujer y tú?